El Exótico Hotel Marigold ***

Jesús Usero Marzo 23, 2012

 

Simpática comedia británica sobre lo que supone envejecer con dignidad. Con un reparto plagado de grandísimos actores, la película es un entretenimiento ligero y amable, divertida porque sus personajes lo son, más allá de la lista de carencias que pueda encontrarse en ella. No es, ni mucho menos, la típica cinta comercial que podemos encontrar en nuestra cartelera cada semana, pero tampoco eso la hace ser una obra maestra. Como en la mayor parte de títulos hay muchas luces y muchas sombras. Lo que es cierto es que su distribuidora hace una apuesta valiente al ponerla en tantas salas, tratándose de un título como éste.

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La historia sigue el viaje de varias personas de la tercera edad que deciden, por un motivo u otro, mudarse a la India a pasar sus últimos años de vida, en un hotel de retiro supuestamente de lujo, que les traerá lo inesperado y les devolverá, en muchos casos, las ganas de seguir viviendo. Hay una mujer recientemente viuda que no quiere vivir con sus hijos (Judi Dench), una pareja que ha perdido sus ahorros y no sabe cómo salvar su matrimonio (Bill Nighy y Penelope Wilton), un juez que tiene un pasado en la India (Tom Wilkinson), una mujer que está harta de cuidar a sus nietos (Celia Imrie), un señor que se niega a envejecer (Ronald Pickup) y otra que si quiere operarse de inmediato, debe hacerlo en la India, a pesar de su racismo (Maggie Smith).

Y allá van, al exótico hotel Marigold regentado por el loco del lugar, Dev Patel, que parece tener en su cabeza, y en internet, una imagen muy distinta de cómo es realmente el hotel. El resto, pueden ustedes imaginarlo sin mucho esfuerzo. La película no pretende sorprender al espectador e incluso las historias románticas se ven venir a la legua. El humor es blanco, pero muy efectivo, y el espectador se puede reír a gusto de las ocurrencias de Patel, del racismo (light) de Smith, que se hace reina de la pantalla, o de las discusiones y miradas de Nighy y Wilton. Es divertida, sin duda, con un punto de locura, pero políticamente correcta.

Esa es su lacra mayor. Su talón de Aquiles. La imagen que vende de India es paternalista y colonial a más no poder, con esa mirada por encima del hombro que los ingleses suelen dar de su viejo imperio. Como quien mira a un niño. Todo son tópicos y clichés, todo está supervisado por el espíritu de lo que es correcto decir y contar. India no se convierte en un país a explorar, sino en un territorio conquistado con muchos niños a los que aleccionar o pagar, cuando interesa. Era algo que también le pasaba a Slumdog Millionare, por ejemplo. Aquí John Madden nos deja un producto correcto y divertido, con corazón, pero sin profundidad ninguna, pero con un reparto de monstruos de la pantalla y una historia sencilla y divertida que nos hará reír lo suficiente. Lástima que no haya llegado a más.

Jesús Usero

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Modificado por última vez en Lunes, 26 Marzo 2012 11:08