Adiós a la Reina ***

Jesús Usero Mayo 04, 2012

Interesante drama romántico e histórico sobre los últimos días de María Antonieta. La película nos llega como coproducción entre España y Francia (aunque la mano española se nota menos), y viene dirigida y escrita por un director quizá poco conocido en nuestro país, como es Benoit Jacquot, pero con una larga y dilatada trayectoria profesional, en la que ha brindado algunas excelentes interpretaciones y personajes a sus protagonistas femeninas a lo largo de los años. Quizá aquí la fuerza de la historia original y el peso de los personajes, con la reina al frente, hacen que no llegue a saber enfocar del todo la historia y se le disipe la supuesta pasión y el romance, que nunca llegamos a sentir con los personajes.

La historia se centra en los últimos días de la reina antes de la revolución francesa y de su muerte, con la relación de amistad y algo más que tiene con Gabrielle de Polignac, todo ello visto desde los ojos de una de las lectoras de la reina, una joven que empieza a sentir por ella lo mismo que la reina siente por Gabrielle, creando una relación a tres bandas de romances no cumplidos, de traiciones y de pasión en el marco incomparable del Versalles previo a la Revolución francesa. Todo ello rodado con una elegancia y una belleza propias de una producción gala, aunque además con un gusto por la iluminación natural que te atrapa visualmente por lo desconcertante que resulta enfrentado a lo que vemos normalmente en una película de este estilo.

No he leído la novela de Chantal Thomas, así que no puedo opinar de su fidelidad dentro de la película o de lo que vemos o no llegamos a ver en ella. Pero la verdad es que Adiós a la Reina sorprende por la frialdad general del relato. No sé si es el punto de vista de la protagonista real, la lectora, que aparece en cada secuencia, no sé si es que nadie es capaz de capturar la esencia de la reina con auténtica emoción (recordemos el fiasco de Sofia Coppola hace años, con Kirsten Dunst de protagonista), el caso es que algo no termina de encajar y hace que la película sea… fría. Distante. Carente de pasión. Como si a nadie le importasen realmente los personajes. Al menos a los espectadores. Las turbulentas relaciones (y además entre mujeres), dejan de serlo para ser indiferentes.

Es una lástima porque con una buena vuelta al guión y con los medios que se gasta la película (rodada en el propio Versalles, que no es barato), podría haber quedado una obra redonda, incluso transgresora, pasional, única. Y queda algo desapasionada, pese al trabajo increíble de sus tres actrices principales, Diane Kruger y Virginie Ledoyen por un lado (no las voy a descubrir yo ahora) y Lea Seydoux por otro, una joven que poco a poco empieza a labrarse una carrera muy potente a ambos lados del Atlántico. Ella es nuestra narradora y la lectora de la reina Kruger. Y sólo por ellas merece la pena ir a ver esta interesante película.

Jesús Usero.

Modificado por última vez en Viernes, 04 Mayo 2012 17:44