El Doble del Diablo ***

Jesús Usero Diciembre 03, 2012

Curiosa película sobre el Irak más desconocido, con un brillante Dominic Cooper. La película de Lee Tamahori nos muestra el Irak anterior a la Guerra del Golfo, con la familia Hussein en pleno apogeo de su poder y en vísperas de un conflicto armado que convertiría a Sadam en uno de los personajes más odiados del mundo. Y lo hace a través de una historia pequeña e imperfecta, que traza a grandes rasgos el viaje de un pueblo a través del viaje de uno de sus habitantes sometido a una pesadilla que, de puro surrealista, no puede ser más que real. Otra cosa es que lo consiga y salga indemne del intento.

La película se inicia a mediados de los ochenta y nos cuenta la historia de Latif, un militar iraquí que se encuentra ante una decisión imposible. Debido a su enorme parecido con el hijo de Sadam, Uday, debe elegir entre convertirse en su doble para las situaciones de peligro, o ver morir a su familia a manos de un carnicero como éste. Así debe vivir como Uday, un psicópata que disfruta del caos y el dolor que causa con sus caprichos, un loco borracho de poder e intocable, para el cuál será un lacayo, un doble, un juguete y un enemigo al fin. Terrible revisión de unos hechos en una región del mundo castigada por un dictador y su familia que se creían elegidos por Dios.

La historia nace del libro del propio Latif y a través de sus ojos nos cuenta ésta aventura, mitad thriller mitad drama, interpretado por un soberbio Dominic Cooper que se duplica en la cara y la cruz de dos personajes que son el bien y el mal, el poder corrupto y la honestidad. El paso de Latif demasiado cerca de Uday y su terrible, pero magnética, personalidad, acaba por convertirle también a él, con el tiempo, en un poco monstruo. Su pérdida de humanidad sigue a la de su país, un viaje a la tortuosa mente de un sádico, un psicópata, un loco.

El problema es que pese al titánico esfuerzo de Cooper, la personalidad de Latif, tan noble y honesto, queda eclipsada por su reverso tenebroso, el villano de la función. Su viaje a la pesadilla resulta inconsistente, derivativo. La película se alarga sin rumbo (esa huída, esos momentos en Malta…) y adolece de un mejor pulso narrativo que el impuesto por Lee Tamahori, por momentos televisivo, y mucho más interesado en las escenas de acción, como el intento de asesinato en el desierto, que en el drama, donde escenas como la de la discoteca inicial, tienen una pobre puesta en escena.

Eso por no mencionar que toda la historia de Latif ha estado puesta en duda por historiadores y periodistas, lo que explicaría el carácter casi angelical del personaje (parece ser una versión de sí mismo creada para ser el bueno). O la historia de amor que nunca queda bien explicada, ni en su origen ni en su desenlace. Pese a todo queda una película a ratos hipnótica, que nos muestra lo peor que da de sí el ser humano (las torturas, los asesinatos de Uday por capricho, las violaciones…) y con un Dominic Cooper sensacional, muy bien acompañado por Ludivine Sagnier. Sólo eso ya hace que merezca la pena verla. Y bastante, la verdad.

Jesús Usero.

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Modificado por última vez en Martes, 11 Diciembre 2012 15:35