La Hija de mi Mejor Amigo ***

Jesús Usero Diciembre 12, 2012

Comedia romántica sobre los problemas de la edad con Hugh Laurie. Un actor al que le va a costar desligarse de una serie como House, de la que fue su capitán durante ocho temporadas en uno de esos personajes que pasan a formar parte de la cultura popular y acaban ligando a un actor con el mismo durante toda su carrera. Por eso a veces se hace raro ver a Hugh Laurie lejos de su bastón, su barba descuidada y su consulta del hospital. Eso no quiere decir que un tipo con su talento no pueda esquivar esa bala sin problemas, pero puede ser un problema para el actor.

Aquí protagoniza una historia de un padre de familia felizmente casado, o eso cree él, que se ve envuelto en una relación romántica con la hija de sus vecinos, que son sus mejores amigos, lo que provoca a la larga una debacle de proporciones gigantes en el seno de las dos familias. Y eso que al principio parece que van a decantarse por el camino fácil, de la comedia de enredo, dejando que el humor se lo llevase cómo esconder a la familia la relación. Pero nada de eso sucede, todo es revelado a los pocos minutos y se entra en el aspecto más realista de la trama, aunque siempre con buen humor y una sonrisa en los labios.

En otras manos más expertas o más inteligentes o con un mejor guión, podríamos encontrarnos ante una película de esas independientes que llaman a la puerta de los Oscars, como Silver Linings Playbook. Pero tal y como enfocan la película se queda a medio camino entre producto típico de Hollywood y película indie, con un reparto con nombres como Allison Jenney, Oliver Platt, Catherine Keener, Adam Brody o Tim Guinee muy por encima de las virtudes del guión. Eso sin mencionar a Leighton Meester, un pequeño torbellino por el que cualquiera traicionaría a su familia, claro…

Es divertida, cínica a veces (las miradas de los vecinos, a ex esposa rencorosa, el exnovio completamente idiota, lo pánfilos que son los vecinos…), e incluso en su final sabe mantener las distancias, aunque tenga esa manía de dejar a todo el mundo feliz y contento, lleno de almíbar y edulcorante nada natural, que la verdad no le hace ningún favor. Tanto golpe a la doble moral, a la hipocresía social, a lo políticamente correcto y termina por ser todo eso. Pierde la fuerza de su historia, su cinismo y su mala uva en caminos que terminan llenos de flores y segundas oportunidades de la vida. Y no cuela.

Le afea el gesto. Le resta méritos. La hace peor película. Es, repito, divertida, Laurie es un mago para este tipo de papeles, la trama tiene miga y mucho doble sentido, y consigue hacerte reír o mantener la sonrisa durante todo el metraje (Keenner y Jenney son lo mejor sin duda). Pero entre la bajada de pantalones a medida que avanza la trama y el tratamiento visual televisivo hasta decir basta, la película se queda en correcta, simpática y agradable de ver. Aunque había mucho más donde escarbar y de donde sacar un ácido retrato de la sociedad en la que vivimos y que nos amarga. Tengamos la edad que tengamos.

Jesús Usero.

Opiniones del público a cargo de nuestro redactor Víctor Blanco.

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Modificado por última vez en Jueves, 20 Diciembre 2012 13:57