La Extraña Vida de Timothy Green **

Jesús Usero Febrero 22, 2013

Película familiar de Disney sobre los problemas de ser padre hoy día. Y que nos permite rescatar a una Jennifer Gardner que cada vez se prodiga menos en las salas de cine y que tememos acabe convertida en sólo la esposa de Ben Affleck, y no podamos disfrutar de su presencia. Aunque sea en una película menor como ésta y en un papel que no le permite lucirse demasiado. Y es que estamos ante una película con el inconfundible sello Disney. Cuando hace un tiempo al estrenarse El Lado Bueno de las Cosas muchos se quejaban amargamente de su final positivo y optimista tachándolo de blando… deberían echarle un ojo a una película como La Extraña Vida de Timothy Green para darse cuenta de la diferencia entre blando y optimista. Entre buen ánimo y edulcorada.

Timothy Green peca justo de eso, de ser edulcorada, de cargar las tintas en momentos de supuesta ternura que se le van de las manos. La historia nos presenta a una pareja, Gardner y el siempre interesante Joel Edgerton, que no pueden tener hijos y, por azares de la magia, una noche se encuentran con un chico en su casa. Un chico muy especial, nacido de la tierra y que cumple todos los deseos de la pareja. Es listo, honesto, artístico, divertido y de gran corazón. Pero su origen fantástico lo delatan las hojas que nacen en sus piernas. Un secreto que es mejor mantener fuera del alcance de la gente.

El problema de la película es que la historia que realmente quiere contar y no puede, no es la de una pareja que no puede tener hijos y descubre un milagro en su jardín. Es la de una pareja que pierde a un hijo y debe superar tan traumático incidente. Siendo cínicos o positivos, me es indiferente. La película deja de lado lo más interesante para centrarse en lo más obvio, lo más previsible y lo menos interesante. Se convierte en una fábula Disney con momentos que endulzan demasiado la historia, como el retrato a la jefa déspota, el partido de fútbol, las escapadas con la amiga al bosque o la resolución final.

Nada en la película es molesto o llega a aburrir. Está bien rodada, bien interpretada, aunque quizá se le va la mano con el metraje, pero no es una mala película. Simplemente no es capaz de salir de la normalidad, de la regularidad. De lo visto y previsible. Y pese a su origen fantástico ni aprovecha el origen ni es capaz de llevar la historia nunca un paso más allá. Se queda en el terreno confortable de lo conocido, y nos hace conscientes de que cualquier película Disney de animación (las recientes Rompe Ralph y Brave, por ejemplo) es mucho más compleja y arriesgada que La Extraña Vida de Timothy Green. Al público al que le guste este tipo de producciones, le encantará, porque es lo que busca. Pero con ese punto oscuro del que hablaba antes y con lo que podían haber sacado de la película de cambiar de tercio… Podía haber salido una cosa mejor.

Jesús Usero

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Modificado por última vez en Lunes, 04 Marzo 2013 11:39