Las Flores de la Guerra ****

Jesús Usero Marzo 07, 2013

Christian Bale protagoniza un drama bélico chino con aires de superproducción. Y ya tiene narices que una película con dos años de antigüedad, por muy china que sea, llegue a nuestro país tan tarde, sobre todo teniendo en cuenta que la protagoniza uno de los pesos pesados de Hollywood, el mísmisimo Batman, y la dirige uno de los mejores directores chinos, el genial Zhang Yimou, del que no hace mucho vimos la también excelente Amor Bajo el Espino Blanco, que también se estrenó tarde. La crisis está haciendo un daño enorme a la distribución y este tipo de retrasos, incompresible en otro momento, se convierte cada vez más en lo habitual.

Las Flores de la Guerra, la llamada película más cara de la historia de China, con un presupuesto cercano a los 100 millones de dólares, y que recaudó más de 300 sólo en China, nos traslada a 1937, a la guerra entre China y Japón, en la región de Nanking, donde un funerario, Bale, llega para enterrar al párroco de la catedral católica. Pero la llegada al lugar de las mujeres huidas de un prostíbulo y su choque con las alumnas del convento provocará una serie de acontecimientos en mitad del conflicto, en la zona ocupada por los japoneses.

Si hay que ser sinceros, no estamos ante la mejor película de Zhang Yimou. Con un guión que parece escrito por americanos, con su tono paternalista al principio (el personaje de George…), la abnegación de los soldados chinos y lo malvados que son los japoneses, están a punto de hacer saltar la película por los aires antes de que se llegue a la primera hora de metraje. Demasiados tópicos, demasiado fácil la historia de amor… Pero entonces, cuando pueden aparecer las dudas, dos claves nos sacan de una posible película mediocre y nos llevan a una muy buena película.

Primero el talento de Christian Bale, que coge un personaje bastante esquemático y lo convierte en una persona, de la que poco a poco aprendemos más cosas, algunas sorprendentes, que dan forma al personaje. Segundo, la labor de Yimou como director. La película tiene una fuerza narrativa que, por momentos, nos deja sin aliento, y en otros casos, entre el caos y la destrucción de la guerra, nos da instantes de una belleza absoluta. La batalla inicial, perdida por los chinos de antemano, el asalto a la catedral con drásticas consecuencias, la fuga y final de una de las chicas, Bale peinando a las chicas… Hay una fuerza desgarradora en sus imágenes y hay momentos en la película simplemente magistrales.

Y en esa tónica transcurren las casi dos horas y media de metraje. Una historia sobre el coraje, el honor y, sobre todo, el sacrificio, contada con maestría pese a los escollos del guión y con un protagonista que llena la pantalla (aunque no sé de dónde saca la gomina en medio de la guerra…) y nos lleva de la mano en este viaje terrible, trágico y a la vez esperanzador. Una película que, pese a sus defectos, merece la pena ser vista. Y mejor en pantalla de cine.

Jesús Usero.

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Modificado por última vez en Martes, 12 Marzo 2013 22:33