El gran golpe ***

Miguel Juan Payán Mayo 27, 2013

El gran golpe, acción y robos al estilo coreano que han batido récord de taquilla en su país de origen.

Esta producción de intriga centrada en las actividades de un grupo de ladrones llega a la cartelera presentada como la película más taquillera de la historia del cine de Corea del Sur, superando a The Host, y además se la califica como el Ocean´s Eleven coreano. Sobre la primera aseveración sólo tengo que decir que The Host me parece mejor. Sobre la segunda aclaro que es sólo una etiqueta. Lo mismo podrían haber dicho que se parece a cualquier otra película de robos, de Topkapi a Un ladrón siempre es un ladrón de John Woo, pero la realidad es que desde el primer fotograma deja muy clara su propia personalidad visual que luego se va haciendo más sólida a medida que avanza la trama y se va situando cada vez más lejos de la citada producción norteamericana protagonizada por Clooney y Pitt, con la que al finalizar la proyección nos quedamos ya totalmente convencidos de que no tiene nada que ver ni en argumento, ni en tono, ni en desarrollo visual o narrativo. Lo único que tiene en común con ella es que las dos son películas protagonizadas por ladrones, lo cual se me antoja muy parco argumento para otorgarle al etiqueta de Ocean´s Eleven coreana, que además no necesita.

El gran golpe peca de ser algo confusa en su primera hora, principalmente porque no gestiona con claridad su uso del flashback y porque multiplica su reparto de personajes principales casi con promiscuidad. Es también la parte más floja de argumento, la más convencional, moviéndose con cierto tono errante entre las bromas propias del género de aventuras en clave de comedia y el cine de robos propiamente dicho. Pero en su segunda hora se despliega como una especie de rompecabezas en el que los personajes empiezan a revelarse siempre con varias caras, donde todo el mundo engaña a todo el mundo, las conjuras se multiplican y en cada esquina espera otro giro de la trama que encuentra su desenlace en una sucesión de espectaculares escenas de acción entre las cuales destaca especialmente la fuga de alpinista de uno de los protagonistas deslizándose por las paredes de un edificio en pleno tiroteo.

El cine coreano siempre encuentra una manera de abordar los géneros algo más compleja que la que suele ofrecernos el cine estadounidense, lo cual le permite sorprender al espectador con una especie de juego argumental asentado sobre la revelación de información que siempre me ha recordado el reto de completar todas las caras del célebre cubo de Rubik. Esta película es algo más floja que otras de su misma nacionalidad que han llegado a nuestras pantallas, pero por ese tratamiento de la información del que hablaba y sus espectaculares escenas de acción bien merece echarle un vistazo.

En el apartado de recomendaciones, después de verla me han entrado ganas de aplicarme un nuevo visionado de otras más interesantes muestras de cine coreano, como Shiri, JSA (Joint Security Area), la comedia Mi mujer es una gángster o la muy superior The Yellow Sea.

Miguel Juan Payán

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Modificado por última vez en Miércoles, 05 Junio 2013 17:35