Lobezno Inmortal ****

Miguel Juan Payán Julio 19, 2013

Lobezno inmortal. Mucho mejor que la primera. Un buen trabajo de adaptación del personaje de los cómics al cine.

Lo primero que hay que aclarar sobre Lobezno Inmortal es que ciertamente han conseguido un nuevo punto de partida para el personaje en el cine. No lo tenían nada fácil, vista la primera película en solitario del personaje, pero creo que con esta película el personaje alcanza nueva vida en la pantalla. Eso sí: vida de cine. Es importante aclarar que el Lobezno de Hugh Jackman nunca ha sido, ni puede ser, el Lobezno del cómic. Para empezar -asunto más importante de lo que algunos creen-, el Lobezno del cómic es más bajito, no es ni nunca ha sido un galán como Jackman. No puede serlo porque parte importante de su gracia como personaje de cómic lo sitúa en las antípodas de lo que han hecho con él en el cine. Para que se hagan una idea: Lobezno en el cine tal y como está concebido en el cómic, es Harvey Keitel, que mide 1,71. Y no hay más que hablar. Dicho esto, el cine tiene todo el legítimo derecho, como medio independiente de evasión, entretenimiento y narración de historias, a adaptar los personajes del cómic a la pantalla según lo que mejor se ajuste a sus necesidades. Así que defiendo el gran acierto de lo que han hecho con este nuevo Lobezno. Han puesto a Logan en el epicentro de una trama de intriga y acción, imponiendo la clave genérica cinematográfica como primer paso para introducir en la misma a personajes del universo mutante de la Marvel. Es algo que funcionó muy bien en X-Men: primera generación. La naturaleza cinematográfica de la propuesta se impone así a la naturaleza de cómic de la propuesta. Hecho esto, pueden permitirse el lujo de darle otra vuelta de tuerca a todo el asunto para integrarlo, con gran habilidad, en el arco dramático de las historias de mutantes de la Marvel en el cine. Y lo hacen con astucia a través de una sucesión de flashbacks que aporta un componente de drama romántico al conjunto sin desvirtuarlo de su naturaleza como película de acción. Dicho de otro modo: el romance, que está por partida doble, con los personajes de Jean Gery y Mariko en ambos platos de la balanza, en una trama sentimental muy bien tejida con sueños y realidad, no le resta un ápice de acción al conjunto. No es un lastre, como ocurre en otras películas. Uno de los aciertos es precisamente tener muy bien definidos los distintos aspectos y personajes de la película, de manera que incluso los personajes más secundarios en la historia tienen su momento de protagonismo y quedan suficientemente explicados y desarrollados en sus conflictos (el padre y el novio de Mariko son excelentes ejemplos de ello: poco tiempo en pantalla, máximo aprovechamiento de sus apariciones para darles consistencia como partes del drama).

Así que nuevamente se confirma lo que no me canso de repetir en estas críticas y en mis clases de Historia del cine y de Géneros cinematográficos: el guión es la clave. Un buen trabajo de guión es esencial como punto de partida de todo lo demás en lo que se refiere al cine. Y el guión de Lobezno inmortal está muy bien pensado y construido para no caer en las trampas en las que caía el guión de X-Men Orígenes: Lobezno. Así que ahí van mis 10 puntos a favor de la película: 1.- Habilidad para introducir a Logan en una trama de intriga plenamente cinematográfica y que no se deja absorber por el cómic, sino que impone su naturaleza como cine. 2.- Habilidad para introducir no una, sino dos historias de amor sin que sean lastres para la intriga o la acción, y que además dichas historias contribuyan a completar el arco dramático del personaje y relacionarlo con toda la franquicia de mutantes en el cine. Ojito al papel de Famke Janssen. 3.- Sólida construcción de los personajes secundarios que habitan la historia con equipaje y conflictos propios de personajes protagonistas. 4.- Una villana, Viper, que aparece lo justo y de la que sacan tanto partido que resulta difícil no salir del cine pensando en que se merece su propia película en solitario. 5.- Una socia de peripecias, Yukio, en la que han conseguido resumir características de personajes asociados a Lobezno en el cómic, como Júbilo y Kitty Pryde, que definen y complementan muy bien al personaje central por asociación. 6.- Han acertado al ambientar la película en Japón pero sin caer en el postalismo turístico facilón que suele ser una trampa para muchas películas, y tampoco abusan de los tópicos. La historia se desarrolla en Japón, pero con elegancia, sin caer en el abuso del paisajismo gratuito ni darnos la vara con costumbres y tópicos cansinos. No es algo que acierten a hacer muchas películas ambientadas en oriente, propensas a caer víctimas de los estereotipos. En Lobezno Inmortal, Japón está tratado y definido desde el detalle, no desde el abuso del tópico. 7.- Muy acertada introducción de lo yakuza y los ninjas. 8.- Buen equilibrio y combinación de los elementos propios de la historia de superhéroes que no consumen o borran la narración cinematográfica propiamente dicha. Lo mejor de las películas de X-Men dirigidas por Bryan Singer es que podían disfrutarse como películas de ciencia ficción. Esta puede disfrutarse como historia de intriga policíaca o de espionaje, con un desenlace más de ciencia ficción que es el que nos acerca a la parte más superheroica de sus contenidos. Lo cual que han seguido la fórmula Singer. 9.- Jackman está mucho más cómodo en el papel en este caso, porque… y 10.- Han sabido darle un giro de humanización que hace más interesante el personaje de Lobezno.

Dicho todo lo anterior, queda claro que es una buena película sobre Lobezno y que además es una buena película aunque nunca hayas leído un tebeo de Lobezno. Eso sí, en la filmación de las secuencias de acción se les ha ido un poco la mano moviendo la cámara. Consejo: más sosiego de cámara para la tercera entrega a la que me apunto ya mismo.

Aviso final: no se levanten hasta que acaben los títulos de crédito principales y vean el puente que tiene esta película al futuro cinematográfico del personaje. Es una gozada para friquis y tiene muy buena pinta.

Y como compañía posible para esta película, propongo otras dos buenas películas de entorno japonés en clave de cine negro: La casa de Bambú (Samuel Fuller, 1955) y Yakuza (Sydney Pollack, 1974).

Miguel Juan Payán

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Modificado por última vez en Miércoles, 21 Agosto 2013 00:04