Juerga Hasta el Fin ****

Jesús Usero Agosto 20, 2013

Sin lugar a dudas la comedia más salvaje, indecente, irreverente y disparatada del año. Y por eso funciona. Una mezcla entre autoindulgencia y crítica salvaje, que no tiene problemas en barrer con todo y con todos, empezando por sus propios protagonistas, que se dan vida a sí mismos, en una orgía de puñaladas traperas, mal gusto y golpes en la mandíbula, desde la autoparodia más salvaje, donde todos son más ególatras y egoístas, más drogadictos, más idiotas, más enfermos y peores personas. O no, ¿quién sabe? El caso es que no tiene problema de hacer examen de conciencia y de paso dar un repasito final a la religión y lo que supone. Asumiendo que en Hollywood, precisamente, no andan sobrados de buenas almas.

La historia es sencilla y permite el desbarre más absoluto, desde el inicio. Jay Baruchel visita a Seth Rogen en Los Angeles, y acaban en una fiesta en casa de James Franco, justo cuando comienza el fin del mundo. ¿Alienígenas? ¿Zombies? ¿O estamos ante el Apocalipsis bíblico? Cuando sólo queden en la casa además de los antes mencionados, Danny McBride, Jonah Hill, James Franco y Craig Robertson, los problemas reales comenzarán para ellos. ¿Serán capaces de sobrevivir al fin de los días? Pues intentarlo lo van a intentar, aunque siendo como son y con ese nivel de inteligencia que demuestran, las apuestas no están muy claras.

A partir de ese inicio calmado, en el que empezamos a conocer las versiones fílmicas de los protagonistas (un Hill pelota y cansino, un Franco con aires de grandeza y casi enamorado de Rogen…) llega la salvajada, el fin del mundo, y la locura se dispara, con muertes tan salvajes como la de Michael Cera (el actor hace una versión de sí mismo que es… insoportable en el mejor de los casos) o Rihanna, todo se centra en la casa y sus habitantes, los supervivientes. Hilarantes, salvajes, cada vez más perjudicados, estúpidos, escatológicos (en su justa medida, ojo al chiste de la revista Penthouse)… sencillamente brillantes. Divertidísimos y muchas veces, muy capaces de hacer verdadera sangre a la esencia de Hollywood y a sus propias personas. Sin miedo. Valientes. Como queriendo ser los Monthy Python de hoy día. Y se agradece. Entre tanta comedia pastel, esta salvajada se agradece muchísimo.

Hay cameos para todos los gustos, además de los mencionados, con Emma Watson, David Krumholtz o Christopher Mintz-Plasse (ojo al chiste de la cocaína) entre muchísimos otros. De hecho hacia el final hay uno que es simplemente… sensacional. Pero mejor dejarlo sin descubrir. Y según avanza la película se deja llevar por otros temas, además de la sátira de Hollywood, sobre todo una pervertida mirada a la religión, con exorcismo incluido, o demonios… muy dotados, que hará las delicias de quien acuda a ella sin complejos ni miedos, como la han hecho sus responsables. Y sin pretensiones más allá de las risas, como prueba ese número musical final, simplemente brillante. Por fin volvemos a reírnos con una peli de Seth Rogen… Que además es una mezcla entre el cine de los Python, cosas como Jay y Bob el Silencioso Contraatacan, Tropic Thunder o South Park. La comedia más gamberra del año. Y de las más divertidas.

Jesús Usero.

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Modificado por última vez en Jueves, 05 Septiembre 2013 08:52