R.I.P.D. Departamento de policía mortal **

Miguel Juan Payán Septiembre 18, 2013
R.I.P.D., departamento de policía mortal: una floja variante de Men in Black con muertos en lugar de extraterrestres.

Desde el principio la película está bien dirigida en cuanto a planificación, acción, etcétera. Incluso en su inclinación por la filmación del tiroteo en el almacén como si fuera un videojuego en primera persona está bien. Tiene los planos en su sitio, transmite energía y vigor al montaje, etcétera. Por ahí no hay ninguna pega. Pero a partir de ese momento cae en la trampa del mimetismo de Men in Black, en lugar de encontrar su propia personalidad partiendo de elementos del cómic que la inspira. Aunque Jeff Bridges saca el máximo partido a la autoparodia de sus papeles como tipo duro del western, construyendo una especie de variante caricaturesca y exagerada y también anda por ahí derrochando su talento para la comicidad gestual la muy atractiva Mary-Louise Parker y el infalible Kevin Bacon, nada puede impedir que esta comedia de acción paranormal, por llamarla de algún modo, esté falta de vida. Además, rodeado por estos actores en clave paródica, el más contenido Ryan Reynolds queda fuera de juego y falla en hacerse cargo del protagonismo de la película, convirtiéndose en un títere, mientras el resto de sus compañeros se libran de caer en la misma trampa a base de poner a tope sus recursos cómicos de veteranos, dado que el guión no les da a ninguno de los actores algo real o interesante a lo que agarrarse, más que una serie de diálogos y situaciones tópicas que son como un lastre con el que apenas pueden moverse. Así que desperdician a Bridges, Parker y Bacon y dejan caer al vacío a Reynolds sin paracaídas. Eso sí, con una buena planificación en las secuencias de acción y una propuesta que parece tener dentro más vida de la que realmente han conseguido transmitir a la pantalla. Mérito de cómic, me temo, no de los cineastas.

El resultado es un espectáculo aburrido en el que además cantan demasiado los efectos visuales para recrear a los villanos muertos, que se convierten en dibujo animado y nos sacan de la película. Por otra parte repiten con insistencia el mismo chiste sobre el aspecto que tienen los protagonistas para los vivos, una reiteración con el chiste de la rubia despampanante que quizá funcione mejor en las viñetas, pero en la pantalla es simplemente reiterativo. A ver, la idea del chino con el plátano tiene su gracia, pero se agota rápidamente y como recurso no puedes estirarla durante todo el metraje como herramienta principal de comedia.

Da la sensación de ser una película hecha con más medios que ganas, siguiendo escrupulosamente alguna de esas “fórmulas infalibles” para escribir guiones que le quitan toda la vitalidad a personajes, diálogos y situaciones, precisamente por ser pura fórmula. Basta con reparar en la historia de amor metida con calzador como subtrama, rollo Ghost, para darse cuenta de que el guión no le saca todo el jugo paródico a sus personajes y situaciones en ningún personaje. Y el final apocalíptico no lo arregla, por espectacular que resulte.

Los artífices de esta simplona película deberían repasarse la primera entrega de Men in Black y Los Cazafantasmas para pillarle el punto al asunto y darle un poco más de vida e interés a su propuesta. Lástima: tenía elementos para ser mucho más interesante.

Miguel Juan Payán

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Modificado por última vez en Domingo, 13 Octubre 2013 22:56