Plan de escape ★★★★

Miguel Juan Payán Octubre 16, 2013

Crítica de la película Plan de escape.

Buena propuesta de cine de acción carcelario con dos pesos pesados frente a frente.

El encuentro de Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger como coprotagonistas de pleno derecho en esta película tiene para los aficionados al cine de acción de los 80 y 90 el mismo significado que tuvo para los aficionados al western clásico el encuentro de John Wayne y Robert Mitchum en El Dorado (Howard Hawks, 1966). Ver frente a frente a estos dos actores que durante años compitieron por ponerse la corona de estrellas más taquilleras del cine de acción es sin duda el mayor atractivo de esta película, porque hasta el momento los encuentros de Stallone y Schwarzenegger en la saga de Los mercenarios han situado la contribución del segundo en una clave de cameo alargado en la segunda entrega. Pero lo mejor de Plan de escape es que ofrece mucho más que la simple anécdota de ese encuentro ante las cámaras. No se limita a poner juntos en la misma historia a Stallone y Schwarzenegger, sino que además tiene un buen guión con el que se convierte en una buena propuesta de cine de acción de temática carcelaria. De hecho, es la película más entretenida y sólida que ha protagonizado Stallone en los últimos tiempos. Puro cine de evasión, nunca mejor dicho. Su argumento con ecos kafkianos es un buen punto de partida para lo que se convierte en un interesante híbrido de géneros. Es sobre todo una aventura carcelaria en toda regla, pero en el momento oportuno incorpora elementos propios del cine de ciencia ficción que adornan su embalaje de manera externa: la prisión futurista de máxima seguridad en la que están encerrados los protagonistas aporta un paisaje novedoso para la tradicional aventura de fugas carcelarias. Además funcionan bien las subtramas de intriga, que reposan sobre actores suficientemente sólidos como para que el encuentro Stallone y Schwarzenegger salga reforzado. El casting es uno de los aciertos de la película. Frente a dos iconos del cine de acción de los 80 y 90, la película cuenta con un villano ejemplar que trabaja en un registro completamente distinto y le aporta un estilo siniestro e inquietante a la trama de intriga: Jim Caviezel, a su vez respaldado en lo referido a la acción física por otra figura icónica, Vinnie Jones. Jones habla el mismo lenguaje que Stallone y Schwarzenegger, eminentemente físico y de acción. Pero Caviezel juega en otra liga interpretativa. Brillante protagonista de la serie Person of Interest, es uno de los actores más dotados de su generación y aporta no sólo elegancia y estilo de villano ejemplar, sino que incluso recuerda el excelente trabajo desarrollado por Patrick McGoohan como antagonista de Clint Eastwood en un clásico del subgénero carcelario, Fuga de Alcatraz (Don Siegel, 1979). Añadan a Caviezel los otros cuatro secundarios destacados en las subtramas de la película, Sam Neill, Amy Ryan y Vincent D´Onofrio y entenderán por qué creo que estamos ante una de las películas más sólidas protagonizadas por Stallone y Schwarzenegger en esta etapa de retorno al estrellato en el cine de acción que están llevando a cabo ambos actores en estos dos últimos años. Mejor y mucho más divertida que la otra película carcelaria de Stallone, Encerrado (John Flynn, 1989),y que su asociación con Kurt Russell en Tango y Cash (Andrey Konchalovsky, Albert Magnoli, 1989), que también contaba con su episodio de cárcel y fuga, es una especie de fusión inteligente de ambas mucho mejor construida argumentalmente. En el momento adecuado, con el ritmo y la progresión adecuada de personajes, situaciones y acontecimientos, va incorporando nuevos elementos al puzle en el momento adecuado, de manera que se mantenga el interés del espectador. El descubrimiento del lugar en el que se encuentra la cárcel es un ejemplo de ello. También la presentación de la conspiración del personaje de Caviezel.

La película contiene varios momentos que harán las delicias de los seguidores de ambos actores, pero en los cara a cara, Schwarzenegger saca cierta ventaja sobre Stallone. Ambos tienen sus momentos de lucimiento, pero no cabe duda que los de Schwarzenegger funcionan mejor, porque su personaje es más caricatura, juega con su papel como icono del cine de acción sin tomarse tan en serio el tema como Stallone. Schwarzenegger se muestra más relajado y flexible frente a Stallone, más rígido. Esa rigidez ha estado siempre presente en la carrera de Stallone, empeñado en tomarse demasiado en serio su papel como icónico héroe de acción y en buscar justificaciones para sus personajes. Como si tuviera que seguir demostrando algo después de ser indiscutiblemente una de las estrellas más taquilleras de su generación. El punto más flojo del guión de Plan de escape es precisamente ese intento de justificar y proporcionarle una motivación a su personaje. Un pasado que el personaje no necesita para funcionar, del mismo modo que no necesita justificación alguna. Schwarzenegger siempre ha estado menos atado y ha sido más flexible que Stallone. Siempre ha sido capaz de reírse de su propia imagen como icono del cine de acción. Stallone siempre se ha tomado demasiado en serio esa etiqueta. Quien lo dude puede comparar las comedias de uno y de otro. Comparen Los gemelos golpean dos veces, Poli de guardería, El último gran héroe, Mentiras arriesgadas, Junior o Un padre en apuros frente a Rhinestone, Oscar ¡quita las manos! o ¡Alto o mi madre dispara!

Esa mayor flexibilidad de Schwarzenegger le da ventaja en este duelo de titanes que se traduce en una de las películas más entretenidas que he visto este año.

Espero que sea un éxito y que eso permita más encuentros  entre Schwarzenegger y Stallone, que en Plan de escape han demostrado que pueden ser algo así como los Fred Astaire y Gene Kelly del cine de acción.  

Miguel Juan Payán

©accioncine

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