Lluvia de Albóndigas 2 ***

Jesús Usero Diciembre 17, 2013
Tan disparatada, divertida y única que destaca pese a sus imperfecciones. Un viaje visual con un humor tan bizarro como surrealista y efectivo, que nos lleva en un viaje único a una tierra desconocida, llena de peligros y aventuras, y que continúa perfectamente la aventura contada en la primera película. Puede ser la mayor locura de animación del año, y por eso destaca entre las demás. También eso puede acabar restándole puntos a la película, por desgracia, pero al menos consigue que niños y mayores pasen hora y media en una sala de cine riéndose continuamente y en compañía de este grupo de personajes tan alocado y, muchas veces, descerebrado.

Siguiendo con los sucesos de la primera película, los habitantes de la isla son reubicados en una ciudad mientras una corporación (con un líder de extraño parecido con Steve Jobs… y van…) se hace cargo de la limpieza de la isla. Claro que el tiempo pasa y siguen sin regresar a su hogar, mientras el joven Flint trata de hacerse un nombre en la corporación Live, la encargada de limpiar la isla, como inventor. Cuando menos lo espere deberá regresar a la isla donde la comida se ha convertido en peligrosos animales que atacan a las personas. En sus manos y la de sus amigos está evitar que eso suceda. Y si yo tuviese que salvar el mundo, qué mejor equipo que este grupo de inadaptados, locos y, muchas veces, memos personajes que acompañan a Flint. Pueden no conseguir su misión, pero las risas iban a estar garantizadas…

Visualmente la película, sobre todo en el viaje a la isla, es una pasada de color y diseños estrambóticos de animales y comida. No es una película Pixar, Disney o Dreamworks, así que la animación es mucho más tosca y sin pulir, pero el despliegue de imaginación es sensacional. Y al mismo tiempo nos aporta un humor tan diferente, surrealista y efectivo que sólo por esos dos motivos ya merece la pena ver la película. Los personajes, las situaciones (la corporación, los animales y sus comportamientos, esos pepinillos devoradores de sardinas, Chester V y sus hologramas, Flint y sus inventos a cuál más absurdo e imposible…). Durante toda la proyección niños y mayores se reirán a gusto, y mucho.

Pero, la película (además de por los detalles de la animación) dista de ser perfecta porque tiene momentos que hacen que el ritmo decaiga. Tienen muy claro el humor, pero ni el mensaje, ni el drama ni la historia en sí están igual de claros. El drama padre/hijo está diluido y no tiene chicha, lo de los amigos y en quien confiar igual… Es como si la película no tuviese claro qué quiere contar, pero sí qué chistes contar, por lo que unos funcionan muy bien, pero cuando se relajan, desaparece esa efectividad y ese buen ritmo. Pero consigue lo que se propone que es entretener a los más pequeños y que los padres no desesperen durante el trayecto.  Y, repito, el humor es tan magnífico que merece la pena pagar la entrada, pese a los baches.

Jesús Usero.

©accioncine

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Modificado por última vez en Viernes, 27 Diciembre 2013 09:00