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El Chico del Millón de Dólares ***

Octubre 22, 2014
Jon Hamm lidera esta interesante película deportiva. Siento debilidad por este tipo de proyectos, basados en historias deportivas, por su carga de épica cotidiana, de convertir el deporte en una lucha de superación donde el débil o el marginado se convierte en protagonista, y Disney se ha convertido en experta en aprovechar esas historias con películas como El Milagro, El Rookie, Secretariat o Invencible, repasando casi todos los grandes deportes americanos y aprovechando con un muy buen reparto una historia de buenos sentimientos y que tienen todas las misma estructura, pero siguen funcionando como un reloj suizo en la gran pantalla. Como en esta nueva película, que toma el baseball como deporte de fondo, aunque la historia se centre, como siempre, en el espíritu humano.

Un agente de deportistas en horas bajas, encuentra la forma de reflotar su negocio montando un concurso en el último país que queda por explotar deportivamente, India. Convertir a un jugador de cricket en jugador de baseball y presentarle a una prueba de los grandes equipos americanos. Así se embarca en un viaje a India para encontrar a dos chicos a través de ese concurso y, con un millón de dólares como premio final, hacer de ellos los primeros deportistas indios en fichar por un gran deporte americano. No creo que a nadie le sorprenda el final, ni siquiera el desarrollo de la película, pero tiene suficientes puntos a favor como para convertirse en una propuesta interesante para ver este fin de semana.

Entre esos puntos a favor por supuesto está Jon Hamm, el protagonista de la serie Mad Men, que aquí da vida a ese agente egoísta y sólo preocupado por el dinero y su empresa, que poco a poco va cambiando y modificando las prioridades en su vida cuando se empieza a convertir en una figura paternal para los dos chicos. El resultado es totalmente distinto a lo que vemos habitualmente del actor, convincente siempre, seguro y haciendo interesante un arco conocido por todos. Y muy bien acompañado por los, desconocidos para nosotros, actores indios, y por nombres como Lake Bell, Bill Paxton o, sobre todo, Alan Arkin que hace del sarcasmo una forma de vida, y convierte su breve (demasiado) personaje en lo mejor de la película.

Queda como resultado una producción Disney amable, sencilla y modesta, con mucho humor de choque cultural y con un espíritu cercano a las películas de Frank Capra, quizá incluso dejando de lado un poco el deporte (aunque con su dosis de épica final, como no podía ser de otro modo) y basada en hechos reales, algo que a veces es un bache que hay que evitar. Es humana, te hace salir de la misma con una sonrisa, pero es predecible, aunque quizá el mayor pero a ponerle sea ese tono paternalista de la cultura anglosajona cada vez que se acerca a otras culturas. Y eso que el trabajo del director, Craig Gillespie, pasa algo desapercibido (es el director de Lars y una chica de verdad, siempre se espera más de él). Buen cine deportivo, con aire de fábula Disney y con la capacidad de hacernos soñar durante un par de horas con esa victoria contra todas las probabilidades. Las fotos reales del final y los créditos no tienen desperdicio tampoco.

Jesús Usero

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Modificado por última vez en Martes, 11 Noviembre 2014 18:12