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El Gurú de las Bodas ***

Mayo 06, 2015
Sería una mediocre comedia… si no fuese por Florentino Fernández. Sabe bien todo el mundo que no soy defensor del doblaje. Tampoco lo ataco, ni mucho menos, pero mi opción es ver las películas siempre en versión original. Es como más las disfruto… casi siempre. Hay excepciones que confirman la regla, y en el caso de El Gurú de las Bodas o, por ejemplo, las películas de Austin Powers, el cachondeo sano que les añade Florentino a los personajes, las salidas de tono y los chistes que nunca estuvieron en el guión, hacen que cosas como esta película, ganen enteros y se pongan un par de puntos por encima de lo habitual. Para que me entiendan. Si no fuese por él le habría quitado una estrella a la película.

Pero está Florentino. Y con eso la cosa cambia. Seguramente al público americano Kevin Hart le hace mucha gracia y tiene mucho tirón. Pero entre el público español, sin ese plus que le añade el doblaje castellano localizado, con sus morcillas y muletillas propias y ese tono de voz tan particular que le ponen tanto Florentino como Dani Martínez en el papel de Josh Gad, aunque la diferencia entre ambos es palpable quizá por la experiencia, la película gana enteros y tiene momentos que son hilarantes. Y de eso se trata. Esto no pretende ser humor inteligente, ni mucho menos, sino humor gamberro, salvaje, hiriente incluso. La película no tiene ningún problema en hacer chistes racistas, de gordos, homófobos y similares. Y lo hace desde la despreocupación de saber que son los mismos miembros de esos grupos quienes hacen los chistes.

Funciona y te ríes, pero a veces preocupa que sólo ellos puedan hacer ese tipo de chistes. Y del mismo modo, cuando la película mejor funciona es cuando se le va por completo la pinza en situaciones imposibles llevadas a cabo por personajes a los que les falta un hervor. Una cena que acaba en el hospital, un secuestro muy particular, o una despedida de soltero con un perro incluido que nos lleva a sentir mucho dolor sólo de pensarlo. Esos momentos son donde la película triunfa en cualquier idioma, pero además sube puntos con los comentarios de fondo. Y eso es lo que nos lleva a reírnos sin problemas.

¿De eso se trata, no? ¿Qué más da que los personajes sean tópicos con piernas o que sepamos cómo va a acabar la película desde el minuto uno? No importa el destino en este caso, sino el camino recorrido, y el camino es efectivo y a veces lo suficientemente salvaje como para que no sintamos que hemos tirado el dinero. Es una película perfecta para verla con los amigos y unas cervezas, olvidarse de todo lo demás y pasar un gran rato. A veces es necesario y por eso a veces son necesarias películas como El Gurú de las Bodas. Sobre todo si además mejoran con este particular doblaje, que nos lleva a recordar los tiempos de El Informal.

Jesús Usero

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Modificado por última vez en Lunes, 25 Mayo 2015 17:06