Poltergeist ★★

Miguel Juan Payán Mayo 22, 2015

Crítica de la película Poltergeist (2015)

Remake entretenido, pero no supera al original. Los ochenta pasaron para siempre.

A Poltergeist le falta en su nueva versión tener más gallardía a la hora de plantear su propuesta y arriesgarse más a la hora de apartarse de lo que ya conocemos. En esencia hay poco realmente propio y nuevo salvo lo que mejor funciona, aunque no sea lo mejor aprovechado. Me refiero a ese personaje de investigador de lo paranormal y estrella televisiva que interpreta Jared Harris, y que no obstante no está tan bien aprovechado como podría, aunque le saquen algo de juego por la vía del humor. Empieza como una especie de variante del John Constantine de los comics Hellraiser, y cuando aparece anima la segunda parte de la película. Lástima que no hayan rodado más escenas con él y que le den una resolución al personaje tan chapucera y apresurada, como si tuvieran prisa por quitarse de encima lo más sugerente de este remake que en el resto de sus elementos es bastante anodino, convencional, adicto al tópico, y no obstante todo ello moderadamente eficaz en lo referido a generar cierto nivel de entretenimiento.

No obstante la nueva Poltergeist carece totalmente del poder evocador que tuviera el original, principalmente porque ahora estamos en 2015, y la década de los ochenta nos queda cada vez más lejos. Muchas de las cosas que se hicieron en la misma resultan hoy totalmente superadas por sus herederas. En el caso de esta película por ejemplo encontramos que Poltergeist ha tenido ya su ración de herencia y continuidad por ejemplo en las manos de James Wan en películas como Expediente Warren o en las dos primeras entregas de Insidious. El aporte de estas nuevas aproximaciones al mismo tema, más reciente y mucho más actualizado, deja el remake de Poltergeist desguarnecido de recursos inquietantes si simplemente se limita a reproducir más o menos las distintas fases del original, sin buscar nuevos puntos de vista, aproximaciones visuales o recursos que puedan darle al espectador la sensación de que está viendo algo más que una copia.

Los actores funcionan bien, hacen lo suyo, pero están atados a ese recorrido por lo ya visto, y privados de la posibilidad de sorprendernos que tuviera, con un toque spielbergiano muy marcado, la película ochentera. En el intento por replicar aquella y al mismo tiempo dotarla visualmente con pertrechos del cine de terror actual, la nueva versión de Poltergeist se queda en tierra de nadie, deslavazada y un tanto desnaturalizada, y no consigue reunir momentos realmente inquietantes que sí estaban presentes en la versión anterior.

Desde un punto de vista de aficionado, lo más interesante está en ver cómo han orientado la parte de espectáculo grotesco y tenebroso con algunas buenas ideas que mejoran la película original. Me refiero a la manera de resolver visualmente la secuencia del viaje al otro lado, el mundo de los muertos mal enterrados, que queda unido al nuestro por la cuerda. Es un punto fuerte haber potenciado esa manera de crear un espectáculo de lo grotesco y lo atroz sin caer en el alarde pirotécnico que lucía la película original, muy tocada por el “estilo de lucecitas made in Spielberg ochentero”. Lo que ocurre es que ese otro mundo les ha quedado tan curioso que uno se queda con ganas de que le saquen más partido, especialmente teniendo en cuenta que en lo referido a metraje la película no pasa de los noventa minutos, así que se podría haber permitido una mejor explotación de esa parte asociada a una más amplia parcela de protagonismo para el personaje de Jared Harris, del que no es exagerado mencionar que su participación y trabajo en la crisis, así como su resolución final en la misma es notablemente abrupta y, visto el fragmento post-créditos, incluso algo confusa.

 

Miguel Juan Payán 

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Modificado por última vez en Martes, 30 Octubre 2018 20:25