Eliminado **

Miguel Juan Payán Julio 11, 2015
Eliminado, más curiosa por su forma que por su contenido. Intriga terrorífica floja.

Eliminado podrá convertirse, o no, en una película de éxito entre la chavalería adicta al miedo epidérmico, los terrores superficiales sin mucho fondo, la flojedad argumental y narrativa, los personajes esquemáticos y la caricaturización de la realidad, que por otra parte son las características dominantes en el cine de terror actual más comercial, que ha perdido su capacidad para inquietarnos realmente y como alternativa ha elegido limitarse a seguir los cauces de explotación más obvios y baratos buscando esa especie de pepita de oro comercial cocinada con poco presupuesto pero receptora de taquillas abultadas. Pero lo que está claro es que beba, o no, de esa fuente de éxito difícilmente explicable por su contenido, es más interesante por lo que sugiere su fórmula.

Eliminado intenta combatir la flojera de propuestas y contenidos del género de terror actual jugando con la manera de trasladar visualmente a la pantalla las últimas modas de interactuación entre las hordas juveniles que son los principales destinatarios y consumidores naturales de este tipo de películas. Persigue así lo mismo que otros intentos de traducir la inmediatez y cercanía de la amenaza para el espectador perseguidos por los grandes clásicos del género, como Hithcock en Psicosis, Polanski en Repulsión y La semilla del diablo, George A. Romero en La noche de los muertos vivientes, Wes Craven en La última casa a la izquierda, Tobe Hooper en La matanza de Tejas o John Carpenter en La noche de Halloween. El problema es que todos ellos pusieron por delante la psicología y la solvencia narrativa en la manipulación de situaciones y personajes capaces de convertir al espectador al mismo tiempo en testigo, víctima y verdugo de los sangrientos acontecimientos que se producen en la pantalla. Sin embargo Eliminado elige darle otra vuelta de tuerca a fórmulas de inmediatez como la del metraje encontrado (found footage) de películas como La maldición de la bruja de Blair o Paranormal Activity, pero aplicándolas  a las tertulias en red tipo Skype, pero de una manera chapucera que no le permite sacar el máximo partido a esa especie de mundo paralelo que se está creando en nuestros días en todo lo relacionado con la interactividad de las redes sociales. Por un lado en lo referido a ese tema, creo que Open Windows, de Nacho Vigalondo le da cien vueltas, y además trabaja con otras claves y con un abanico de posibilidades más amplio, aunque al final decaiga un poco. Por el contrario, Eliminado decide no explotar hasta las últimas consecuencias los asesinatos por la vía del gore, que podrían haber sido una de sus vías de desarrollo más interesante al menos por lo referido a meterle la inquietud en el cuerpo al espectador. Fracasa en meternos miedo o zozobra. Y fracasa igualmente en poner toda la carne en el asador en lo referido a su naturaleza más hitchcockiana, que era otra vía posible de desarrollo. Presenta una voluble naturaleza que la lleva a la deriva entre la intriga y el terror sin acabar de decidirse a llevar la historia por uno u otro de estos caminos, cuya hibridación queda así seriamente perjudicada. De manera que más allá de sus primeros  treinta minutos, curiosos más por la forma que por el contenido, acaba naufragando a la hora de suministrar más revoluciones a una situación de laberinto en caja de zapatos de la que no sabe salir, repitiéndose y hundiéndose en un desenlace poco estimulante.

Miguel Juan Payán 

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Modificado por última vez en Viernes, 31 Julio 2015 08:38