Los cuatro fantásticos ***

Miguel Juan Payán Agosto 14, 2015
Los cuatro fantásticos. Mejor como propuesta de ciencia ficción que como adaptación de los superhéroes del título.

Quiero decirlo alto y claro y antes que cualquier otra cosa para que el personal no se confunda con mi opinión. Creo que este reboot de Los cuatro fantásticos es mejor que las dos películas anteriores que se produjeron sobre estos mismos personajes. No es tan mala como la han pintado. Opino que incluso podría ser una digna película de ciencia ficción con dos condiciones: la primera es que no estuviera asociada a unos personajes tan icónicos como los superhéroes de la Marvel que prestan su nombre y poco más que algunas leves características más bien superficiales al título; la segunda es que desarrolle mejor la segunda parte de su nudo y todo su desenlace. De hecho, no tiene algo que se pueda llamar desenlace.

La película tiene un defecto serio de construcción narrativa, y es que desde que se produce el viaje al otro lado, al otro mundo, no ocurre prácticamente nada en dicho mundo. Ese objetivo que persiguen los personajes no se ve respaldado por otra cosa que un árido paisaje de rocas que es en realidad una oportunidad perdida, porque era una pizarra en blanco para haberle dado un desenlace mucho más potente a interesante al largometraje. Produce la sensación de que se pelea consigo misma. La presentación de los personajes de Reed y Ben, su amistad desde la infancia, está correcta. Consigue interesarnos por esos dos chavales. Luego la presentación de Sue también plantea incógnitas interesantes, aunque finalmente el personaje no llegue a desarrollar todo su potencial ni sepan cómo vincularlo realmente con los otros integrantes de la trama. El personaje del doctor Storm también presenta elementos interesantes. Cierto es que el mérito de todo ello está más en los actores que sirven a esos personajes que en el propio guión. Lo curioso es que dicho guión parece desentenderse casi totalmente de las presentaciones de Johnny Storm y Víctor Von Doom, el supuesto antagonista. Y a partir de ahí, se van diluyendo poco a poco todas las buenas sensaciones que me despertaron los primeros 40 minutos de película. Pienso que eso se debe a que Josh Trank ha intentado la cuadratura del círculo. Ni más ni menos. Ha intentado hacer una película de superhéroes sin superhéroes, o casi sin superhéroes. Es más, dudo que se le pueda aplicar a esta versión de los personajes de la Marvel la etiqueta o el calificativo de película de superhéroes. El director se ha empeñado tanto en dar su propia versión en todo lo relacionado con los personajes originales, introduciendo por otra parte cambios bastante peregrinos en los mismos como si estuviera en una especie de cruzada para apartarse al máximo de lo que conocemos en las viñetas, que se le ha ido la mano. Lo curioso es que por otra parte ha sabido captar elementos que integran la parte que suele tenerse menos en cuenta en los personajes originales creados para el cómic por Stan Lee, por ejemplo esa clave de terror que imprime al despertar de los protagonistas con sus poderes, con ese Reed Richards estirado, la Antorcha Humana ardiendo… Pero luego sin embargo vacía totalmente de contenido, convirtiéndolo en poco más que una mera caricatura en recortable, al personaje del Doctor Muerte, que en la mitología Marvel es antagonista esencial. Ver lo que han hecho con este personaje en cualquiera de sus encarnaciones cinematográficas y compararlo con lo que han hecho en las películas Marvel con Loki, es un buen motivo para que muchos aficionados a los cómics y el universo marvelita pidan que la franquicia de Los Cuatro Fantásticos vuelva a ser controlada en el cine por Marvel, pero no deberían olvidar que en el seno de la propia Fox Bryan Singer ha hecho siempre un extraordinario trabajo con otro de los pesos pesados de los villanos de los cómics marvelitas, Magneto. En cualquier caso el Doctor Muerte de Trank, que además nos ha salido ecoterrorista, es un buen ejemplo de la contradicción que preside toda esta película: Trank quiere darle otra vuelta de tuerca al personaje original, y quizá su propuesta no es tan nefasta como algunos pretenden, pero no tiene absolutamente nada que ver con el Doctor Muerte. Nada. Algo parecido le ocurre a todos los protagonistas de la historia. La película parece estar peleada con los personajes que adapta, y ni siquiera el trabajo aceptable de los actores que los encarnan consigue salvar ese obstáculo.

Lo fácil sería pensar que a Josh Trank, que hizo un buen trabajo y además muy original, en Chronicle, se le ha atragantado el bocado de la superproducción, que el salto desde esa visión “indie”, pero creo que eso no sería justo, especialmente si tenemos en cuenta lo ajetreado que ha sido el proceso de producción y las distintas borrascas que se han ido dando cita en distintos aspectos durante la gestación de este proyecto. Creo que Los cuatro fantásticos tiene varios momentos que demuestran que Josh Trank tiene mucho buen cine dentro y que sólo le hace falta encontrar un proyecto que se ajuste a sus cualidades e inquietudes como narrador audiovisual. Este no era ese proyecto.

Dicho todo lo anterior tengo que destacar que los actores me parecen lo mejor de esta propuesta. Kate Mara vuelve a demostrar que puede con todo y es una roca sólida incluso cuando no hay mucho a lo que agarrarse, como ocurre con Miles Teller. Tanto es así, que no me molestaría ver a estos Cuatro Fantásticos otra vez, pero en manos de Bryan Singer, por poner un ejemplo, porque creo que pueden dar juego si les dejan ser lo que realmente deberían haber sido en esta ocasión. Opino así porque en una sola escena, la de la búsqueda del nombre del grupo, me han transmitido más sensación de solidez y coherencia entre los personajes que todo lo que vi en las dos películas anteriores de Los cuatro fantásticos. Así que creo que hay suficiente material salvable en la película como para ponerle tres estrellas y además aprovechar su reparto.

Resumiendo: Los cuatro fantásticos no es una película de superhéroes. Lo malo es que en su intento por serlo ha acabado por perder la oportunidad que tenía de ser una propuesta de ciencia ficción interesante. Para los amigos de hacer comparaciones, les diría que en rendimiento está más cerca de las dos películas de Hulk que a cualquier cosa que haya hecho la Marvel en cine.

Un consejo a quienes se enfrenten a una historia de superhéroes Marvel:  por favor, no olviden el sentido del humor, esto no es DC. La autoparodia forma parte del ADN de los personajes marvelitas. Y no hay un gramo de humor en esta peripecia de Los cuatro fantásticos.

De nada.

Miguel Juan Payán

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Modificado por última vez en Jueves, 10 Septiembre 2015 17:01