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Vacaciones **

Agosto 18, 2015
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Veraniego spin-off de Las vacaciones de una chiflada familia americana y su correspondiente secuela, donde se pone de manifiesto que los clanes que meten la pata juntos siempre se lo pasan mejor que si lo hace cada miembro por separado.

En los años ochenta, Chevy Chase y Beberly D’Angelo dieron vida a los excéntricos Clark y Ellen Griswold: un matrimonio que, al lado de sus dos querubines, hizo reír al personal con su particular manera de disfrutar de unas American holiday en condiciones. Las décadas transcurridas parece que no han borrado aún el buen sabor de esas aventuras, en las que cualquiera podría reconocerse durante alguno de sus viajes, y de ahí la actualización cinematográfica orquestada por los casi debutantes John Francis Daley y Jonathan M. Goldstein.

El planteamiento por el que la pareja de creadores ha apostado tiene la ventaja de ser lo suficientemente simple, como para soportar sin problemas la sucesión de chistes y situaciones sacadas de contexto que nutren esta obra de comicidad masificadora.

Para empezar, el guion centra su atención en un protagonista con complejo de inferioridad, que ve cómo se le pasa la existencia sin saber en qué consiste disfrutar de su family. El tipo, que responde al nombre de Rusty Griswold, trabaja como piloto de líneas comerciales, pero se siente menospreciado por el resto de su gremio. Casi sin darse cuenta, los veranos siempre suceden sin emoción alguna para este rutinario hombre, y eso que cuando era un simple adolescente sus padres (Clark y Ellen) se dejaron la piel por darle a él y a su hermana unas vacaciones de traca de feria. Por este motivo, el protagonista adopta una táctica diferente para las vacas que se avecinan: llevar a su esposa y a sus dos vástagos a una excursión por carretera hacia el Waley World, quemando kilómetros cual turistas sin agobios. No obstante, lo que el individuo no esperaba es que el trayecto iba a resultar un tanto desenfrenado…

El gesticulante Ed Helms y la no menos histérica Christina Applegate toman el testigo de Chase y D’Angelo (los cuales, por cierto, hacen un cameo bastante descafeinado) al frente de un filme que no se aleja mucho de sus precedentes de 1983 y 1985. Daley y Goldstein hilan un buen número de gags cargados de tópicos, desde el de las fraternidades al de las detenciones por escándalo público, sin olvidar el de los guías neuróticos y el de los camioneros supuestamente asesinos. Todo para montar una cinta que tiene la gracia de la brevedad situacional; pero que carece de un mayor poso de reflexión humorística, aparte de un mínimo de sentido argumental.

Incluso la colaboración sorpresiva de Chris Hemsworth, como un texano algo pasado de atributos sexuales, resulta poco estimulante en medio de una película que no ofrece novedad alguna respecto a un subgénero (el de las families desastrosas) demasiado transitado por la industria estadounidense.

Quizá, una de las cosas más ingeniosas de Vacaciones sea la cuidada presentación de los títulos de crédito, con fotomontajes que sí provocan la risa colectiva ante escenas que rompen la retorcida normalidad por la que discurre el resto del metraje.

Jesús Martín

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©accioncine

Modificado por última vez en Lunes, 14 Septiembre 2015 10:39
Jesús Martín

Soy un auténtico apasionado de las películas que despiertan la imaginación

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