Embarazados ***

Enero 25, 2016
Elegante comedia romántica con potentes elementos dramáticos. Es curioso comprobar que aunque nos hayan vendido la película como una comedia algo disparatada y gamberra (si le han echado un ojo al tráiler y han visto al personaje de Karra Elejalde o al protagonista, paco León, sabrán a qué me refiero), pero lo que realmente funciona en la película es el elemento dramático, esto es, los problemas por los que pasan los protagonistas en su azarosa búsqueda de un hijo, algo que quizá les lleve al borde de la locura a ambos. Es en esos momentos cruzados entre la pareja compuesta, con gran química, por León y Alexandra Jiménez, donde Embarazados sale triunfadora con clase, elegancia y sin cargar nunca las tintas, siendo natural y coherente con sus personajes.
Elegante comedia romántica con potentes elementos dramáticos. Es curioso comprobar que aunque nos hayan vendido la película como una comedia algo disparatada y gamberra (si le han echado un ojo al tráiler y han visto al personaje de Karra Elejalde o al protagonista, paco León, sabrán a qué me refiero), pero lo que realmente funciona en la película es el elemento dramático, esto es, los problemas por los que pasan los protagonistas en su azarosa búsqueda de un hijo, algo que quizá les lleve al borde de la locura a ambos. Es en esos momentos cruzados entre la pareja compuesta, con gran química, por León y Alexandra Jiménez, donde Embarazados sale triunfadora con clase, elegancia y sin cargar nunca las tintas, siendo natural y coherente con sus personajes.

Una historia de una pareja que no puede tener hijos por medios convencionales y se pone a intentar conseguirlo a través de la fecundación in vitro, lo que causará una enorme tensión entre ambos, en lo personal y lo profesional. ¿Están preparados para ser padres? ¿Quieren serlo realmente? ¿Qué pasa si no lo logran? ¿Y si lo hacen? Sorprende que la parte cómica del asunto busque más la sonrisa cómplice que la carcajada, y que incluso elementos promocionados como cómicos en el citado tráiler, sean realmente dramáticos cuando se presentan en la película. Pero es ahí donde triunfa, manejándose entre los tópicos de la comedia romántica, esquivándolos y aprovechando para colocar un par de hachazos muy bien planteados a nuestra sociedad tan moderna, aséptica y un poquito mema (las galletas de fructosa, la fiesta de los jóvenes, la reunión de lactancia o la de futuros padres…)

Ahí es donde la película sale ganando con todas las de la ley, en el drama y en el vitriolo poco contenido de un grupo de gente que mira con algo de cinismo a la sociedad en la que vivimos. El justo. Porque la película de Juana Macías peca de algo muy habitual en muchos de nuestros guiones. Los protagonistas tienen trabajos molones, casas geniales, vidas programadas de maravilla, como community mánagers, abogados o fundadores de una empresa de animación. Y la becaria vive en San Sebastián en un piso compartido con jardín y todo… Cuesta identificarse con esa gente, la verdad…

El trabajo con los actores es magnífico, no sólo la pareja protagonista, sino los secundarios, como Alberto Amarilla y Ernesto Sevilla (por favor, que alguien le dé un papel protagonista a Sevilla lo antes posible. Lo pide a gritos), Elisa Mouliaa como la peculiar becaria o la siempre magnífica colaboración de Elejalde. La directora sabe mover a su reparto y sacar lo mejor de la ciudad también, no muy explotada por el cine (en películas, obviamente). Pero la comedia no termina de arrancar, pese a su buen ritmo, sus personajes y su trama siempre esperamos arrancar a carcajadas y no termina de pasar… No, no es ni mucho menos aburrida, es divertida y, repito, la parte dramática es muy buena. Pero supongo que todos esperábamos que la parte de comedia estuviera a la misma altura.

Jesús Usero

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Modificado por última vez en Miércoles, 17 Febrero 2016 16:06
Jesús Usero

Periodista cinematográfico experto en televisión