Soberbio drama romántico. Una de las mejores del año. Y para que me entiendan en mi afirmación, ni es ni nunca ha sido el drama romántico uno de mis géneros de cabecera. Así que una película como Carol, algo tiene que tener en sus entrañas para que me haya fascinado del primer al último minuto contándome una historia romántica, a veces triste, a veces luminosa y esperanzadora, sobre dos mujeres que se conocen en el Nueva York de los años cincuenta y se enamoran, desarrollándose ante nuestros ojos una relación profunda que nace de la amistad y el cariño, como las grandes historias de amor, pero también de esa rara química que surge a veces entre dos seres humanos y que no entiende de fronteras de sexo, raza y religión.

Una joven dependienta de un gran almacén de Nueva York, frustrada por su trabajo, su futuro y su vida personal, que desea dedicarse a la fotografía, conoce a una mujer acomodada y madura, Carol, que vive un matrimonio carente de amor, separada de su marido y buscando una libertad que nunca tuvo, pero que adora a su hija y haría lo que fuese por ella. Entre ellas dos cuando se conocen surge una química única (es muy difícil no enamorarse de Carol, sea uno hombre, mujer o piedra. Y no lo digo sólo por la actriz, también por el personaje que se crea, por lo que desprende y lo que cuenta), que desarrollarán a lo largo de un viaje por Estados Unidos. Aunque todo viaje tiene un final, quizá el menos esperado, quizá el más brusco… ¿quién sabe?

La película brilla en todos sus aspectos. Desde la preciosista fotografía, pero contenida y sin excesos, a una banda sonora arrebatadora y perfecta para narrar la historia. Todd Haynes, que ya trataba el mismo tema en la excelente Lejos del Cielo, retrata aquí sin excesos, con mucha calma y buen ritmo, sin aspavientos dramáticos ni babas que arruinen la función, una profunda y honesta historia de amor. Un amor prohibido por una época y una forma de pensar de la sociedad que a veces y por desgracia, nos recuerdan demasiado al mundo en el que vivimos actualmente. Sólo fíjense en cómo cuenta el viaje en carretera y el esperado primer encuentro carnal entre los dos personajes centrales…

El gran acierto de Haynes, o uno de los muchos, a la hora de contar esta adaptación de la novela de Patricia Highsmith, es su reparto. Tanto Rooney Mara como Cate Blanchett están nominadas muy justamente al Oscar, y si cualquiera de ellas gana, sería más que merecido (eso sí, no entiendo lo de Mara como secundaria, cuando ella es la protagonista), pero también el trabajo de los secundarios, donde brilla mucho Kyle Chandler como ese hombre patético y obsesionado que ve derrumbarse su mundo sin entender nada. Sensacional. Como toda la película. Sutil, conmovedora, especial… una pequeña historia de amor que por eso mismo, por ser pequeña, acaba siendo realmente grande y hablándonos todos nosotros. Un lujo en todos los sentidos.

Jesús Usero

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

©accioncine

Modificado por última vez en Lunes, 22 Febrero 2016 10:16
Valora este artículo
(0 votos)
Jesús Usero

Periodista cinematográfico experto en televisión

Revista mensual que te ofrece la información cinematográfica de una forma amena y fresca. Todos los meses incluye reportajes de los estrenos de cine, analisis de las novedades televisivas, entrevistas, pósters y fichas coleccionables tanto de cine clásico como moderno.

     

Contacto

 
91 486 20 80
Fax: 91 643 75 55
 
© NOREA Y ALOMAN EDICIONES, S.L.
c/ La Higuera, 2 - 2ºB
28922 Alcorcón (Madrid) NIF: B85355915
 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

En caso de duda para pedidos, suscripciones, preguntas al Correo del lector o cualquier otra consulta escríbenos por WhatsApp