Reverso **

Febrero 05, 2016
Interesante propuesta de género para una ópera prima. Todo lo que sea nuevos talentos saliendo de la cantera del cine español, bienvenidos sean, sobre todo si deciden evitar más de un tópico y lanzarse sin miedo y sin complejos a una película de género, como Reverso, cine con intención de hacer pasar un buen rato al espectador, con una película de suspense que mantiene perfectamente el ritmo y la tensión, a lo largo de su ajustado metraje, con un sólido reparto con nombres muy interesantes como los de Raúl Mérida, Elena Ballesteros o Iván Hermes, y con las cosas muy claras respecto a lo que quiere contar y cómo quiere hacerlo, con mucha influencia, pretendida o no, del cine de David Fincher, y con mucha ilusión.

Dos hermanos huérfanos, han mantenido un peculiar y peligroso juego a lo largo de los años, que casi le cuesta la vida al mayor de ellos hace un tiempo. Desde aquel momento no se veían, pero esta noche volverán a encontrarse para acabar el juego de una vez y por todas, buscando liberarse, o quizá redimirse. Rodada en la localidad madrileña de Torrejón de Ardoz, mi ciudad, con un presupuesto muy ajustado pero muy bien aprovechado, el problema no reside en el reparto ni en la dirección, sino en el guión que intenta abarcar demasiado. Cae en uno de esos defectos habituales en los directores noveles, contar mucho, jugar a ser más listo que el espectador (es una película de suspense), y ahí reside su pecado. No termina de serlo.

El giro final, la gran sorpresa, se intuye desde los primeros compases y se confirma a pasos agigantados, por lo que no tiene sentido intentar mantener en las sombras al espectador. El guionista y director muestra sus cartas demasiado pronto y eso se ve, se percibe, haciendo que se pierda gran parte del misterio. Además deja sabor a película ya vista, a historia contada demasiadas veces y de forma parecida. Cambia un poco el continente, pero no el contenido, limitando así el interés del espectador en la historia, puesto que sabe cómo va a acabar. El reparto, eso sí, mantiene el tipo toda la película, aunque quienes mejor aprovechan esta peculiar partida son Raúl Mérida y Elena Ballesteros (también hay un cameo muy especial y realmente divertido).

El resultado es descompensado. Las ganas, la ilusión y el talento que se ven en la película, con ese buen pulso narrativo y ese buen ritmo, se ven lastrados por la historia y los lugares demasiado comunes, haciendo que quede en proyecto interesante, prometedor inicio de carrera, pero no película redonda. Además para el habitante de Torrejón supone un hándicap ver la película, porque las transiciones no tienen mucho sentido dentro de la ciudad, pasando de un sitio a otro mágicamente (el lugar donde esconden un coche está a menos de 100 metros de donde lo roban…). Y bebe demasiado del cine americano, con elementos que en nuestro país no son ni nunca han sido así (el cementerio, las armas…). Pero lo mejor es quedarse con esa apuesta por el género, ese reparto y esas grandes intenciones. Muy interesante. Y entretiene.

Jesús Usero

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Modificado por última vez en Lunes, 22 Febrero 2016 10:17
Jesús Usero

Periodista cinematográfico experto en televisión