Nacida para ganar ***

Mayo 03, 2016
Divertida e imaginativa comedia de Vicente Villanueva, en la que Alexandra Jiménez ejecuta una interpretación de gran calibre humorístico.

Llamarse Encarna y ser de Móstoles es casi como apellidarse Clouseau y ser inspector de la policía francesa. Algo así es lo que ha tenido que experimentar la protagonista de esta película durante toda su vida, siempre marcada por el estigma del especial de Nochevieja de Martes y Trece. Con este simple lema, y con Las Supremas de Móstoles como personajes puntales en la historia, el efervescente Vicente Villanueva monta un largometraje repleto de situaciones extrañas, de sátiras continuas y de un adecuado exceso de desparrame chistoso.

Tales ingredientes contribuyen a hornear una obra hecha con la única y sana intención de entretener a los espectadores de cualquier edad y condición, con un conjunto de personajes sacados de la extravagancia más absoluta; y en el que sobresale la presencia de una Victoria Abril realmente desatada, como referente de la caricatura que lleva a cabo sobre sí misma.

Desde el inicio del filme, con la protagonista de niña viendo a Martes y Trece en la televisión la noche del 31 de diciembre, al lado de sus tías y su madre (interpretadas por Las Supremas de Móstoles); el guion de Nacida para ganar pone al personal en antecedentes sobre la alocada variante en la que se va a instalar el resto de la narración. Sensaciones a favor del humor sin límites de acción que resultan bastante acertadas.

Con estas coordenadas, Villanueva construye una película voluntariamente desquiciada, en la que la joven llamada Encarna es la encargada de dirigir la trama con medidas dosis de vértigo emocional y esperanzas truncadas. Un rol que efectúa con eficacia e inteligencia la excelente Alexandra Jiménez. En las manos de la actriz zaragozana, la heroína mostoleña consigue extraer lo máximo a las misteriosas situaciones en las que se ve involucrada, producto de su necesidad de escapar de la vida aburrida y monótona que lleva a cabo en la periferia donde se ha criado.

Pero ella no es la única que brilla en esta comedia de trazos surrealistas, ya que a su lado también componen unos trabajos de altura las igualmente cómicas Victoria Abril y Cristina Castaño.

Ellas tres son las que hacen que el largometraje de Villanueva no se hunda en sus pretensiones un tanto desconcertantes, y que lidie con éxito en su meta por mostrar el submundo de los negocios aparentemente enriquecedores, sustentados en propuestas comerciales triunfalistas surgidas de la nada. Con frases cortantes e inspiradas (en este terreno, las continuas salidas de tono de Victoria Abril son realmente chispeantes), el libreto consigue avanzar por la existencia de la protagonista, y por su problemática a la hora de intentar triunfar como vendedora ambulante de un producto de rejuvenecimiento tan falso como un billete de treinta euros.

El desfase general y la exageración que define a los personajes hacen que Nacida para ganar sea percibida con el agrado de las risas contagiosas y hasta cómplices, destinadas a pasar un buen rato. Sin embargo, el obsesivo interés por explotar el humor de la simplicidad hace que el director se olvide de atenuar lo artificioso de una historia a la que se le ven las trampas ocultas a poco que alguien se fije en ellas.

Jesús Martín

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Modificado por última vez en Martes, 31 Mayo 2016 10:56
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