Independence Day Contrataque **

Junio 28, 2016
Fallido intento que repite la misma fórmula del original sin actualizarse.

El problema esencial que tiene Roland Emmerich en esta película es que parece haber olvidado que el tiempo no pasa en balde, y como consecuencia de ello nos propone una fábula que ya nos había contado antes y prácticamente con los mismos planteamientos. Más que pasar veinte años del ataque anterior, parece que los invasores nos visitaron hace dos días, y no tienen nada nuevo que contarnos, aunque en general esta segunda visita me haya parecido más entretenida que la primera, pero no por los personajes por los que apuesta más claramente el director, visto el metraje y el planteamiento general que les dedica, sino por los secundarios y sus disparatadas subtramas, que es donde creo que está lo más curioso de esta secuela que se nace con cierto aire de agua pasada no mueve molino.

Así las cosas la película se construye con dos tipos de elementos. Primero historias ya contadas o repetitivas respecto a la primera película, que no interesan. Me refiero a todo el tema de la Casa Blanca, la presidenta, que por cierto desaparece abruptamente como personaje de manera algo simplona y sin darle eco épico al asunto, los pilotos aguerridos, en los que se desperdicia la posibilidad de montar un triángulo sentimental para crear algo de conflicto interesante entre la chica y los dos tipos y donde además se soluciona el conflicto entre los dos pilotos de manera tan simplona, abrupta y superficial como la desaparición de la presidenta. Segundo historias que tienen potencial pero no se aprovechan y sólo están como adorno secundario a modo de subtramas que tampoco se desarrollan del todo y se zanjan igualmente de manera abrupta. Me refiero al viaje personaje de Judd Hirsch con los niños, que da para una película más interesante que la que nos cuenta, al fragmento estilo guerra de Vietnam con los pilotos en el interior de la nave alienígena y al tema de África y su lucha de diez años con los alienígenas supervivientes.

Cualquiera de esas subtramas son más curiosas por separado, y mucho más en conjunto, para dar lugar a películas más interesantes que esa enésima colección de secuencias de acción, tiritos y bombardeos que nos enchufan en la parte de acción de la película, sobre la que no pongo en duda su calidad visual desde el punto de vista de los efectos visuales, pero que no me interesa absolutamente nada porque está plagada de tópicos: el presidente aguerrido héroe, el presidente y su hija como aguerrida heroína pilotando, los besos y las escenas románticas metidas con calzador, el infumable personaje del científico gay que despierta del coma, el embrollo con la reina alienígena que es una prima lejana de la de Aliens el Regreso, por todo el morro, cruzada con el bicharraco de Monstruoso, los personajes chinos metidos a rosca y porque hay que sacarle dinero a los inversores asiáticos…

El problema de la película es que busca sus tramas donde no debe, desperdicia sus mejores posibilidades para distanciarse de la primera sin negarla del todo y desarrollar su propia actualización del asunto, y prefiere jugar sobre seguro, arriesgándose a ser repetitiva.

Miguel Juan Payán

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Modificado por última vez en Martes, 19 Julio 2016 11:50
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