Money Monster ****

Julio 05, 2016
Mi favorita del fin de semana: suspense bien construido a tres bandas y con gran dinamismo.

Jodie Foster vuelve a destacar como directora por su facilidad para contar historias de género que en otras manos serían víctimas del tópico pero en las suyas consiguen salidas interesantes y con aportaciones de eficacia narrativa y toques personales de dirección muy sólidos.

Sobre el papel Money Monster tenía todas las papeletas para ser una trama de intriga del montón y empantanarse en el tópico, pero no es así. El guión y la directora le buscan tres pies al gato con gran eficacia y una competente resolución visual que no reniega de la fórmula genérica a la que pertenece ni de su clara explotación del estrellado de sus protagonistas pero además incluye algunos momentos realmente notables. Cada vez que el relato parece ir camino de estancarse, un nuevo giro le insufla nueva vida, de manera que no hay callejones sin salida, a pesar de que, sobre el papel, todo el relato era un callejón sin salida.

La directora sabe explotar hábilmente plano por plano, en un juego de montaje que saca jugo y materializa su propia experiencia ante las cámaras la química entre George Clooney y Julia Roberts. Esa misma experiencia como actriz le permite valorar cada segundo de permanencia en pantalla del amplio abanico de personajes de carácter más secundario a los que les reserva su propio momento de protagonismo, por breve que sea: el productor, la jefa de prensa, el cámara del estudio, etcétera. Pero donde la herencia de la experiencia de su trabajo ante las cámaras en su trabajo como directora se manifiesta de manera menos obvia, más sutil, es sin duda en el trabajo de construcción y crecimiento de personaje que hace con el joven que introduce la bomba en el estudio, que le permite convertir lo que podría haber sido un duelo más convencional entre Clooney y Roberts en un mucho más interesante triángulo reforzado con el personaje que interpreta Jack O´Connell.

Ese personaje de tercera pieza del rompecabezas es un ejemplo de protagonista oculto realmente lograda que encuentra su pleno desarrollo en el trepidante arco de viaje de intriga a comedia y luego a drama que se resume en la intervención del personaje de su compañera embarazada, revelando la cualidad de ese personaje como representante de los propios espectadores en el relato. Esa función del personaje, expresada a través de esa secuencia donde se resume toda la información que necesitamos saber sobre él, es una maniobra de giro esencial de todos los personajes y de la propia película. A partir de ese momento, el espontáneo con bomba metido en el estudio de televisión, se transforma en metáfora de la propia relación que establece el espectador con el cine en general y con sus estrellas: sige dentro del estudio, dentro de la acción, en el epicentro del conflicto, pero pierde el protagonismo y el control para cedérselo a los personajes de Clooney y Roberts, que toman el mando de la intriga junto con la jefa de prensa interpretada por la protagonista de la serie Outlander, Caitriona Balfe. Es una metáfora de lo que le ocurre al espectador en toda trama de intriga. Y Money Monster es una trama de intriga en varias capas muy bien organizada y que Jodie Foster maneja con habilidad para mantener viva la tensión del espectador durante todo el relato.

Miguel Juan Payán

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Modificado por última vez en Viernes, 29 Julio 2016 10:43
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