Peter y el Dragón ****

Agosto 17, 2016
Excelente película fantástica para toda la familia. Nunca he sido muy fan de la película original de Disney, y de hecho apenas la recordaba antes de entrar a ver este remake que aprovecha las nuevas tecnologías para sustituir al dibujo animado original por un personaje más integrado en la historia, más creíble, pero sin quitar nunca el tono de fantasía. Eso obliga a los responsables de la película a cambiar el tono, menos infantil, menos jocoso, menos festivo y, para qué engañarnos, menos ridículo que Peter y el Dragón Elliot, que, reconozcámoslo, no es una de las mejores películas Disney ni mucho menos. Eso obliga a una revisión de la historia, el tono, los temas a tratar y hasta los personajes.

La trama parte de origen con un huérfano que encuentra a un dragón en el bosque, pero no tiene mucho más que ver con la original en ese sentido. El inicio es mucho más amargo y trágico, y el salto temporal convierte al personaje en una suerte de Mowgli de los bosques americanos, que comparte su vida con su dragón Elliot. El encuentro casual con un grupo de humanos hará que se desaten los acontecimientos que llevan a descubrir a Peter quién es realmente y a dar el salto a la madurez. La película juega muy inteligentemente los temas del paso de la niñez a la adolescencia, dejar atrás la niñez sin perder el niño que llevamos dentro, la familia, encontrar el lugar en el mundo y un punto ecologista que le sienta bien a la historia, aunque es lo que más sobra (todo el tema de la tala de árboles).

Apoyado en un excelente reparto, el director David Lowery, responsable de la más que interesante En un lugar sin ley, consigue poner en pie una historia emotiva y vibrante, que tiene claros tintes de épica y se apoya en un reparto lleno de talento, de Bryce Dallas Howard a Robert Redford, pero sobre todo el niño, Oakes Fegley, auténtico motor de la historia en comunión con el dragón Elliot. Algo peor, por poco desarrollados, están los personajes de Karl Urban y Wes Bentley, pero son personajes típicos en este tipo de producciones, así que tampoco hay mucho que objetar.

La película va creciendo poco a poco, con ese relato de aventuras inicial que poco a poco acaba convirtiéndose en un homenaje claro a King Kong, con cierto tono sombrío (ya les digo que poco o nada se parece a la original, y esa es su gran baza) y un punto de épica hacia el final en el que se echa quizá en falta un mayor despliegue visual, aunque es lógico que el moderado presupuesto para una producción así, no de más de sí. Lo que queda es una película muy humana, sin pasarse de sensiblera, con corazón y muy entretenida, muy superior a otras muestras del género quizá porque su humildad visual permite un mayor desarrollo del guión, además de centrarse más en la aventura pura. Muy buena película, muy superior a la original. Disfrútenla.

Jesús Usero

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Modificado por última vez en Lunes, 05 Septiembre 2016 09:43
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