Cuerpo de élite **

Agosto 23, 2016
Tiene algunos golpes de humor competentes, pero me he reído menos de lo que esperaba.

Lo mejor, lo más divertido, el personaje de Juan Carlos Aduviri, Byron, el gran patriota enamorado de la bandera, que cada vez que sale en pantalla me hizo pedir más minutos para que pueda lucirse. No le dan tanto metraje como merece. Ocurre lo mismo con el personaje de María León, la guardia civil Lola, que también pienso tenía mucho más recorrido de lo que realmente le dejan demostrar en el reparto final de minutos en esta comedia. Ellos son los reyes de esta comedia que no saca todo el partido a un reparto que en general está por encima del guión. Tres ejemplos más de esto lo encontramos en cómo la incombustible Silvia Abril defiende como una leona su personaje de la teniente Gil, que tiene francamente poca gracia. Carlos Areces, Pepa Aniorte, Vicente Romero y el resto se pierden en el mismo dilema del que el mejor ejemplo es Jordi Sánchez, cuya eficacia como actor capaz de arrancar risas de cualquier acumulación de tópicos bien construida la tenemos más que probada con el personaje de Antonio Recio en la serie La que se avecina. El más perjudicado por esa limitación del guión para ser realmente tan divertido como pretende es el personaje de Miki Esparbé, que no acaba de ceñirse bien el cinturón de guardia municipal de Madrid.

Entiendo el concepto de reírse de los tópicos de esta nuestra piel de toro y jugar la baza del disparate de tebeo que tan bien suele funcionar en las viñetas pero pocas veces arroja similares resultados en el cine. Comprendo el intento de aprovechar el rebufo de Ocho apellidos vascos como modelo a seguir. Y me he reído con varios golpes, sobre todo en la primera media hora de metraje. Pero a medida que el argumento se va complicando, la película no acaba de despegar y sigue acumulando chistes de tópicos que no son suficiente gasolina humorística para mantener una fórmula que por otra parte habita en el territorio de Loca Academia de Policía. La idea de partida es buena, el cesto tiene buenos mimbres en el reparto, pero la forma de utilizar, encajar y cruzar esos mimbres no consigue desarrollar todo el potencial que tienen tanto los personajes como los actores. Otro ejemplo, el personaje de César Saranchu, Antxon, que le da nuevo fuelle a la comedia y abre nuevas posibilidades de desarrollo del personaje de Gorka que interpreta Andoni Agirregomezkorta, pero finalmente se queda, como otros elementos, en mera anécdota. En general todos los personajes de la película tienen muy buen gancho en el tráiler de la misma, pero no acaban de encontrar el camino para desarrollarse como máquinas de disparate y sátira cómica en una trama que parece haber preferido el encadenado de chistes sobre tópicos superficiales de España –los catalanes son agarrados, por ejemplo-, que profundizar algo más en el territorio de la sátira, y además parece reticente a poner toda la carne en el asador de la mala leche a la hora de repartir puñaladas a nuestra canallesca manera de mirarnos a nosotros mismos como país.

Miguel Juan Payán

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

©accioncine

Modificado por última vez en Lunes, 19 Septiembre 2016 17:01
H