Tarde para la ira *****

Septiembre 05, 2016
Raúl Arévalo da en el blanco como director con una potente historia policíaca.

De obligado visionario para los aficionados al cine policiaco y de intriga y para todos los amantes del buen cine en general, Tarde para la ira es una de las sorpresas más gratas que nos ha dado el retorno de las vacaciones en lo que a cartelera se refiere y merece ser tenida en cuenta como una de las mejores películas del año. Me extrañaría no ver a Antonio de la Torre nominado como actor principal en los próximos premios Goya, porque el trabajo que hace en este largometraje está entre lo mejor que le he visto en toda su carrera, y eso es decir mucho tratándose de este actor, peso pesado entre los que se ponen ante la cámara en el cine español.

Esencial punto de partida muy bien manejado es el guión de Raúl Arévalo y David Pulido, que construyen un juego de giros constantes en la historia pero van más allá de utilizarlos simplemente como herramienta de intriga para informar y manipular al espectador. Lejos de trabajarse el suspense como maquinaria fría y dedicada exclusivamente a construir un laberinto de sorpresas, Tarde para la ira trabaja la intriga y los giros para algo mucho más interesante, que es construir unos personajes interesantes, cada uno de ellos con su propia subtrama, su pasado, su drama. Arévalo y Pulido edifican una trama de intriga, cierto es, pero sin que ésta se ponga por delante del buen drama. Cada personaje es, a su manera, un regalo para los actores que los interpretan. Y esa solidez dramática de los habitantes de la historia acaba siendo el gran acierto de esta película. Como aficionado al cine es un verdadero placer encontrarse con un ejemplo perfecto de que trabajar en el marco de un género no tiene por qué limitar ni la autoría de los cineastas implicados en el proyecto ni las ambiciones y aspiraciones de construir un buen drama. Ya lo demostró Alberto Rodríguez en películas como Grupo siete o La isla mínima y ahora vuelve a demostrarlo Arévalo con Tarde para la ira, que es otro paso más en el camino brillante que está haciendo el cine español con los géneros de intriga y policiaco en los últimos años. Los personajes de Tarde para la ira no están así sólo respaldados por sus actores y por el guión, sino que además tienen el respaldo esencial de plantear un tema de reflexión muy serio: la venganza. Es un asunto clásico del género policial pero que también ha dejado su impronta en el western mediterráneo, con el que esta película tiene algunos puntos de contacto especialmente cuando se convierte en relato de itinerario, película de viaje o carretera, en uno de esos giros de los que hablaba que le permiten a Arévalo y Pulido jugar con una especie de visión oscura y siniestra de la fórmula anglosajona de las buddy movies, tiñéndola de un manto argumental y visual más autóctono y cercano a ese Duelo a garrotazos de las Pinturas Negras de Goya.

Mucho que sacar, mucho que reflexionar y mucho que disfrutar en Tarde para la ira.

Miguel Juan Payán

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

©accioncine

Modificado por última vez en Jueves, 20 Octubre 2016 19:17
H