Oro ****

Noviembre 07, 2017
Cine de aventuras histórico arriesgado. Sí, esta no va a ser una opinión popular. Y no, no me preocupa lo más mínimo lo que puedan decir en este sentido. Sé lo que es Oro y sé que es una película tan necesaria que parece mentira que nadie la haya hecho antes en nuestro país. Vale, no parece mentira. Vivimos atados por la corrección política y la película de Agustín Díaz Yanes es cualquier cosa menos eso. Es dura, es sombría, es siniestra, violenta, amarga, cínica y sangrienta. Muy, muy sangrienta, con sus limitaciones de presupuesto, pero con muchas agallas para contar un pedazo de nuestra historia que es real, aunque no sea correcto. Pero para aprender de los errores lo que no se puede hacer es olvidarlos.

Buscando la mítica ciudad con tejados de oro, una expedición de soldados españoles se adentra en la jungla del nuevo mundo para alcanzar el sueño de riqueza. No son muchos, pero son duros, experimentados en su mayoría y con hambre, mucha hambre. No será un camino de rosas porque cuando la jungla o los indígenas no intenten matarles, como buenos españoles, serán ellos los que se maten entre sí. Lo más brillante e irónico de la película es que habla de 1538 pero podría estar haciéndolo de 2017, porque hace una radiografía de todos nosotros que de puro real da escalofríos. Vean cuando hablan de cómo los españoles hacen grupos por regiones, pero luego en la batalla luchan juntos con ferocidad.

Hay un tono de cinismo y derrota en la historia, destilado a través de los personajes y su camino, desde la trama romántica a las traiciones y lealtades. No esperen una película optimista, ni con buenos y malos. Es una película de hombres desesperados en tiempos más desesperados aún. No juzguen el comportamiento de estos hombres bajo la psicología del siglo XXI. Pero deléitense con las interpretaciones de Raúl Arévalo, José Coronado, Bárbara Lennie, Óscar Jaenada, Juan José Ballesta, Antonio Dechent o Juan Diego. Hay mucho talento en ese reparto y mucho conocimiento de historia (y de nuestra historia) en las manos de Arturo Pérez Reverte, autor de la historia y coguionista de la película.

Sí, se nota que algo de presupuesto más vendría mejor, y sí, los diálogos están actualizados en muchos sentidos, pero es lógico si no queremos que el público se desentienda de la historia. Pero el mayor enemigo de Oro, además de que la mate la dichosa corrección política, es la presencia de la serie La Peste, cuyo despliegue visual es tan apabullante (y de guión, personajes, narrativa…) ambientada en una época similar, que puede dejar a más de uno pensando que Oro es su hermana pequeña. No se confundan. Es una película entretenidísima, llena de aventuras, de momentos magníficos, con un tono épico pero amargo, con mucha alma, y con sangre, en las venas y en la pantalla. No se acobarda y lo lleva hasta sus últimas circunstancias. No gustará a muchos, por lo que he dicho, pero a mí denme más películas como ésta, por favor.

Miguel Juan Payán

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Modificado por última vez en Martes, 07 Noviembre 2017 12:18
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