Crítica de la película El Justiciero con Bruce Willis

Un remake de la película de Charles Bronson, algo regulero. La moda de los remakes llega ya hasta la serie B con esta película de Eli Roth protagonizada por Bruce Willis que intenta recuperar el espíritu de justicieros vengadores que nacieron con y a la sombra del Paul Kersey que Bronson interpretó en los años 70 por primera vez, una especie de Harry el Sucio en versión justiciero, que reflejaba un clima político y social, una época muy concreta, en la que Estados Unidos vivía en un momento crítico que definiría en gran medida las décadas posteriores. No es la misma situación, aunque pueda parecérsele (no hay un Vietnam de por medio) pero hay suficientes paralelismos para que la idea pudiese funcionar. Y no lo hace.

Un médico que vive de forma impecable, buen padre, marido y hermano. Mejor profesional, que ve como una noche su mujer es asesinada y su hija puesta en coma tras un robo en su casa. Harto de ver cómo la policía es incapaz de hacer algo por encontrar a los culpables, se pone manos a la obra él mismo para hacer justicia y buscar por su cuenta a los responsables. Y lo que en los 70 era la protesta de la clase media ante una situación de descontento, crisis y crimen en las grandes ciudades, aquí no sabemos nunca si quieren glorificar el uso de las armas, o satirizarlo. Si están a favor o en contra del justiciero. Desaprovechando el tema de las redes sociales, internet y la opinión pública, algo que queda en mera anécdota.

Por el camino tenemos un arranque desesperantemente lento, en el que reiteran continuamente ciertos temas (las relaciones de la familia, el tema de la preparación, las charlas con los policías…) antes de ponerse realmente en faena, que es cuando llega el entretenimiento puro, la casquería y la serie B que era la original. Un concepto que aquella disfrutaba, el hecho de ser una película de explotación, pero que aquí no tenemos claro si quiere ser otra cosa. Más de una hora de espera hasta que las cosas pasan de verdad, es demasiado para un producto así. Y luego deja cosas interesantes olvidadas (ese imitador…), como si no se atreviese a mojarse de verdad…

Sí, tiene momentos gore, y una escena de tortura que parece sacada de Venganza, con Liam Neeson. Pero le falta valor al final. Quien conozca la saga original sabe cómo acaba la película, qué sucede con el tema de la hija y cómo lo encuadra en la secuela… Aquí no. Tampoco se atreve a dar ese paso al frente para criticar o satirizar o definirse. Ni carne ni pescado. Entretiene a ratos y se salva en gran parte por el carisma de su reparto (D’Onofrio desaprovechadísimo). Pero es incapaz de lanzarse de lleno a por algo. Ni es una serie B sin complejos y entretenida a más no poder (Venganza, como referente) ni es una declaración de principios. Ni entretiene todo el tiempo, ni impacta. Una ocasión perdida que se salva por sus actores y su tramo final.

Jesús Usero

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

©accioncine

Modificado por última vez en Viernes, 02 Noviembre 2018 22:27
Valora este artículo
(0 votos)
Jesús Usero

Periodista cinematográfico experto en televisión

Revista mensual que te ofrece la información cinematográfica de una forma amena y fresca. Todos los meses incluye reportajes de los estrenos de cine, analisis de las novedades televisivas, entrevistas, pósters y fichas coleccionables tanto de cine clásico como moderno.

     

Contacto

 
91 486 20 80
Fax: 91 643 75 55
 
© NOREA Y ALOMAN EDICIONES, S.L.
c/ La Higuera, 2 - 2ºB
28922 Alcorcón (Madrid) NIF: B85355915
 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

En caso de duda para pedidos, suscripciones, preguntas al Correo del lector o cualquier otra consulta escríbenos por WhatsApp