Noche loca **

Jesús Usero Mayo 10, 2010

Quizá sea cosa de que uno lleva muchos años siguiendo la carrera televisiva de Steve Carell y Tina Fey. Quizá sea el hecho de que sus aportaciones allí suelen ser ingeniosas, divertidas, cachondas y, a menudo, hilarantes. El caso es que me esperaba más de esta película, que no llega a cumplir las expectativas al juntar en la pantalla a dos grandes de la comedia.

Y no es que ninguno de los dos esté mal, o que la película sea aburrida. Es que resulta intrascendente. Uno puede ver Noche Loca, pasar un rato agradable, y a los diez minutos olvidar completamente la película que ha visto. Con cualquier otra cosa, me conformaría. Si uno pasa un buen rato con una película, si al menos se ha entretenido con ella, es más que suficiente, ¿no? Pero teniendo en cuenta quienes son sus protagonistas, la verdad es que resulta un pelín decepcionante la cosa.

oche Loca sigue un esquema que parece estar de moda últimamente, las comedias en las que una pareja se ve metida en apuros, mezclando el género principal con dosis de intriga y acción. Títulos como Sr. y Sra. Smith, Killers que se estrena en verano, o Exposados, cumplían con ese esquema. Pero aquí la mayor diferencia radica en las edades de los protagonistas, que ya no son unos jovencitos, ni un matrimonio empezando, sino una pareja estable con hijos, que decide escapar un día de su aburrida existencia, cenando en un restaurante de lujo y haciéndose pasar por quién no es. Eso provoca que una serie de personajes les persiga intentando terminar con su vida.

Lo que podía haber derivado en una comedia de enredo, por el asunto de la confusión de identidades, gira más en torno a la acción y al suspense. Lo cuál le aporta una cierta vidilla al asunto y permite disfrutar de algunas muy competentes y extrañas secuencias de acción (como la persecución de coches con el taxi de por medio. Divertida y bien rodada).

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Lo más interesante, quizá, a nivel visual, es que un director habitualmente tan soso como Shawn Levy, consiga en este caso una extraña potencia visual, rodando la película con cámaras digitales y con un más que interesante aspecto de la fotografía. No es que sirva de mucho en una comedia, pero la ciudad de Nueva York cobra vida de forma mucho más interesante en este formato. Una ciudad de Nueva York que se encuentra aprovechada al máximo, no sólo por esa aparición de Central Park, sino por el uso de calles y callejones, el río, los tejados, las avenidas... LA ciudad no se convierte en un personaje más (como reza el tópico), pero sí que conforma un excelente paisaje donde representar las aventuras de nuestros protagonistas.

Y claro, luego están Steve Carell y Tina Fey, dos monstruos de la pantalla que no son estrellas por sus físicos impresionantes (aunque Fey está muy atractiva en determinadas partes de la cinta), sino por su capacidad para resultar queridos por los espectadores. Son gente como nosotros, que podrían ser nuestros vecinos, y que tienen una química bastante peculiar, que se estropea ligeramente cuando ambos empiezan a competir por ver quien resulta más gracioso. El resultado en esos casos suele ser que ninguno lo es.

Pero funcionan como pareja, y tienen momentos que son bastante divertidos. La escena de regreso al restaurante, intentado pasar por gente guay. Las visitas a la casa de Holbrooke y los cruces de miradas entre ambos. El club de lectura de las mujeres con la presencia de Carell... Son momentos que te hacen sonreír, pero no reírte a carcajadas, quizá porque exceden el tiempo que deberían aparecer en pantalla y se alargan interminablemente (como la escena del baile), quizá porque la película es así.

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No se trata de una película de carcajadas y risas continuas, sino más bien de sonrisas cómplices, de continuos guiños al espectador. De ahí la retahíla de estrellas invitadas y cameos varios que muchas veces son más divertidos que los propios protagonistas. Mila Kunis, James Franco, Ray liotta, William Fitchner, Will.I.Am, Mark Wahlberg, Leighton Meester, Mark Ruffalo... Todos ellos tienen su pequeño momento de gloria, su escena, o sus escenas. De hecho Wahlberg está magnífico en un papel que podía haber tirado por el camino de la exageración y que el actor toma con una calma y una tranquilidad bastante peculiares. Y sin camiseta en todo momento.

Una cosa interesante es que el guión viene firmado por Josh Klausner, autor de las dos últimas entregas de Shrek, y antiguo colaborador de los hermanos Farrelly, pero dudo mucho que se hayan mantenido sus líneas de diálogo en la cinta, ya que Carell y Fey son muy dados a la improvisación (algo que se puede ver en las tomas falsas al final de la cinta). En muchos sentidos, el guión es más parte de ellos dos que del guionista oficial.

Y la cinta apenas llega a la hora y media de rodaje, lo cual indica que no nos da tiempo ni a aburrirnos en este peculiar viaje de una pareja aburrida, que termina perseguida por un grupo de delincuentes por una confusión de identidad. La historia tampoco da más de sí. Tiene la gasolina justa y necesaria. No aburre, no empalaga... Pero quien haya visto Virgen a los 40 o Chicas Malas, por poner sólo dos ejemplos, con su carga de mala uva y sarcasmo, se quedarán con las ganas aquí. El mensaje es de la familia del “buenrrollismo”.

En manos de otra gente quizá se trate de una buena comedia. En manos de estos nombres, se esperaba más. Es más recomendable que otras comedias que hemos visto y veremos este año. Pero no es lo que esperaba de la mezcla entre 30 Rock y The Office. A esta gente hay que exigirles más. Porque sabemos perfectamente de lo que son capaces. Y cuando se quedan en terreno seguro, no son ellos mismos.

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Modificado por última vez en Lunes, 10 Mayo 2010 18:04