Red ***

Miguel Juan Payán Enero 28, 2011

Tiene su gracia que esta entretenida fábula de acción con algunos muy buenos momentos que corren por cuenta de John Malkovich y Helen Mirren, más que del algo repetitivo Bruce Willis, que nos enchufa otra ración de más de lo mismo, llegue a la cartelera en la misma semana en la que la actualidad nos servía en primera plana el retraso de la edad de jubilación en España de los 65  los 67…. Así que ver a estos agentes de la CIA retirados regresando a la acción de forma contundente propicia muchas  secuencias trepidantes  y tiene además en España una doble lectura para todos aquellos que le quieran buscar tres pies al gato. En lo referido a la película propiamente dicha es como digo un entretenimiento competente para pasar el rato que acumula secuencias de tiroteos y persecuciones situándose en la cartelera como la mejor opción para ver cine de acción este fin de semana, que en el resto de sus ofertas cinematográficas ha elegido tirar por otros géneros, de manera que poca competencia van a tener en lo suyo este comando de estrellas dedicadas a habitar esta sátira del género de espionaje y el cine de acción en general.

Si la consideramos como adaptación del cómic al cine, no diría yo que llega a  los niveles de Wanted, pero de algún modo se mueve en las mismas claves. Imaginen una mezcla de elementos de Wanted con elementos de la propia filmografía de películas de acción de Willis, con la cuarta entrega de Jungla de cristal a la cabeza, y tendrán una idea más aproximada de lo que puede ofrecerles Red.

Trailer

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Lo mejor, como era previsible en un reparto integrado por gente del talento de Morgan Freeman, John Malkovich, Helen Mirren, Richard Dreyfussm, Brian Cox o Mary-Louise Parker (añadiendo al genial Ernest Borgnine), son los supuestos secundarios, que no lo son tanto, porque entre otras cosas hay que contemplar la película como una historia de protagonismo coral, aunque inevitablemente Willis ejerza como mascarón de proa en la promoción. Lo cierto es que la clave de todo el asunto es ese protagonismo de los distintos personajes que integran la fama. Cada una de las estrellas reclutadas para interpretar a uno de los personajes clave de la película tiene su momento de lucimiento, y en esos momentos de lucimiento sin duda consiguen los mejores resultados Helen Mirren y John Malkovich, hasta el punto de que llegué a pensar que habría sido una gran idea adaptar el cómic de manera mucho más liberal pero manteniendo su verdadero espíritu a través del protagonismo absoluto de los personajes que interpretan estos dos actores. Su historia es con diferencia la más interesante de todo el relato, y además ellos consiguen habitarla de una manera ejemplar y capaz de convertirles en reservorio del espíritu original del cómic de Warren Ellis y Cully Hamner.  Es en ellos donde habita el tono que suele imprimirles a sus historias Ellis, a medio camino entre la sátira dotada de una caústica mirada a los géneros tradicionales, y el homenaje o mitificación de los tópicos que habitan los mismos. Mirren y Malkovich son ideales para ese trabajo, y por ello destacan entre sus compañeros.

Frente a esta opción de desarrollo nos encontramos con el protagonismo de Bruce Willis que en algunos casos no parece encajar mucho con el resto de la tropa, y eso da lugar a una mezcla curiosa entre sus habituales peripecias de acción, vehículos para el lucimiento de su imagen cinematográfica, y la propuesta del cómic de Warren Ellis, defendida mejor por el dúo Mirren Malkovich. En la fórmula nos espera el tópico, en tanto que en la fórmula de sus dos compañeros encontramos los elementos de autoparodia y  cachondeo que deberían haber dominado toda la película.

De hecho, al trama de intriga conspirativa que sirven con eficacia pero sin mucho a lo que agarrarse salvo  una colección de lugares comunes Karl Urban y Rebeca Pidgeon, junto con la ausencia del personaje de Willis durante toda una etapa de la trama, nos llevan a pensar que en realidad estamos viendo dos películas: la protagonizada por Willis, con las claves habituales del cine de acción más repetitivo, y la que protagonizan el resto de los personajes, con Mirren a la cabeza, mucho más dinámica y divertida, más estimulante para el espectador. Es entonces cuando empezamos a pensar que habría sido buena idea desarrollar más esa segunda opción.

Otro aspecto que el argumento de la película no gestiona bien es la inicialmente prometedora historia de amor entre el personaje de Willis y el de Mary-Louise Parker, que queda cercenada bruscamente y no llega a desarrollar su máximo potencial en clave de  comedia alocada tipo screwball, privando así al conjunto de un elemento que podría haberse convertido en un complemento de equilibrio para las diferencias de atractivo, interés y originalidad entre la aportación de Willis y la capitaneada por Mirren.

En todo caso creo que merece la pena pasar por la taquilla para verla, y cruzo los dedos para que algún productor avispado haya alcanzado a ver también el potencial que Mirren y Malkovich tienen como dúo dinámico protagonista.

Miguel Juan Payán

Modificado por última vez en Viernes, 28 Enero 2011 12:42