Crítica Sergio ★★

Abril 19, 2020

Crítica de la película Sergio

Flojo biopic de la vida del alto cargo de la ONU Sergio Vieira de Mello.

         Especialmente de sus últimos años y de su época en Irak, definida por un intento por cambiar las cosas tras la invasión de la coalición a inicios del siglo XXI. La película falla irremediablemente porque en su intento por humanizar al personaje se dedica a mostrarnos una serie de tópicos muchas veces terribles sobre su relación romántica con el personaje de Carolina Larriera, su pareja en el momento de contarnos la historia. Una historia romántica similar a la vista en otras películas como ésta. Por ejemplo aquella terrible con Ajelina Jolie y Clive Owen llamada Amar Peligrosamente. Un culebrón mal elaborado, sin sangre y con momentos sonrojantes, que es salvado por el talento de sus intérpretes.

         Sergio Vieira de Mello viaja a Irak para ser el alto cargo de la ONU en la región tras la ocupación norteamericana. Es 2003 y el país es un polvorín. La muerte de Sadam Hussein no parece solucionar nada y mientras la gente se desespera Sergio planea un cambio que pueda mover las cosas y salvar el país. Pero un atentado en la sede de la ONU de la capital, cambiará todo. Con su vida en riesgo, Sergio recordará su viaje hasta Irak, su paso por Timor Oriental, su relación con sus hijos y, sobre todo, con la que sería el amor de su vida, Carolina, que trabajó con él codo a codo durante los últimos años.

         Son ellos dos, Wagner Moura y Ana de Armas, quienes salvan los muebles de la película. Cuando más sensiblera, edulcorada y tópica se vuelve (tiene tópicos hasta en los tópicos, con líneas de diálogo que se han visto millones de veces, con el hombre casado merodeando a la joven bella y con una de las escenas de sexo más injustificadas y vacías del año. Una simple excusa para desnudar a los protagonistas), es cuando ellos dos sacan pecho y defienden lo que sea. Son dos portentos en la pantalla y aprovechan cada recoveco de un biopic demasiado blando que parece querer convertir la figura del protagonista en un mártir. Y que además no es capaz de aprovechar a actores como Garret Dillahunt y, sobre todo, Bradley Whitford.

         Porque, resulta que en las charlas entre Whitford y Moura estaba la película. En las luchas de poder. En la impotencia de la ONU. En su viaje inicial a Timor, pero no por su relación romántica, sino por lo que se hizo y se sufrió allí. Todo, absolutamente todo parece supeditado a la relación amorosa, y eso deja desnudos los argumentos políticos de la historia. Queda una película mucho más vacía y menos interesante, salvo si lo que nos interesa es la historia romántica, que visto su armazón, es complicado, porque la han visto un millón de veces. Rodada correctamente, aunque de forma algo televisiva, la película pierde interés según avanza la trama, quedando en un producto insulso, sin garra, inofensivo. Salvado por sus actores y esas historias poco explotadas. Una pena porque la vida de este señor seguramente daba para mucho más…

Jesús Usero

 

Add to Flipboard Magazine.

 

 

 

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

 

©accioncine

 

Revista ACCION

haga clic en mí para abrirlo

cierre la etiqueta tanto en la parte superior como en la parte inferior

texto dentro del spoiler

Modificado por última vez en Domingo, 19 Abril 2020 12:07
Jesús Usero

Periodista cinematográfico experto en televisión