Crítica Código 8 ★

Abril 20, 2020

Crítica de la película Código 8

Soporífera mezcolanza de géneros que desaprovecha la premisa del cortometraje.

       En 2016 el director Jeff Chan estrenó el cortometraje Code 8, en el que mostraba un interesante futuro distópico. Uno en el que las personas con superpoderes ya no eran respetadas por la sociedad, vivían en la pobreza y tenían que pagar unas tasas para poder utilizar sus poderes y de esta manera ser controlados por el gobierno. En ese entorno se movía Connor Reed (Robbie Amell), un joven con poderes que tras una discusión sobre el pago de un trabajo se debe enfrentar a unos robots de policía y a un oficial (Sung Kang). La premisa no era especialmente novedosa si tenemos en cuenta que en la saga de X-Men ya se planteaba una problemática similar, pero ese tono de thriller callejero a lo David Ayer mezclado con el cine de superhéroes le sentaba realmente bien y abría la puerta a un futuro largometraje.

       Tres años después, Robbie Amell, Stephen Amell y Sung Kang recuperan sus personajes para un remake que evidencia que todo lo interesante ya lo habíamos visto. Una sensación de tedio recorre todo el metraje porque el director en lugar de ahondar en el universo que proponía en el corto da la sensación de que ha compuesto un puzle con los elementos más manidos de películas de distintos géneros. Primero comienza siendo una película de ciencia ficción que abraza el punto de partida del cortometraje y le añade algunos apuntes más de crítica sociopolítica (desde la xenofobia a la sanidad privada). Sin embargo, el mundo distópico que propone es demasiado parecido al nuestro y está desaprovechado, dejando como únicas aportaciones los drones policiales y los robots, cuyo diseño es de lo mejor de la película, aunque recuerde a los robots de Chappie. Los efectos especiales están poco presentes, y se nota especialmente en el escaso uso que hacen los personajes de sus poderes. No es solo que la película cuente con un presupuesto bajo, sino que narrativamente sus habilidades especiales aportan muy poco. Da la sensación de que solo es un añadido para intentar llegar a más público, cuando podían haberle sacado mucho más partido como se demuestra en el caso de Maddy. Esa forma de entender los poderes como una maldición y la misión del protagonista de rescatarla para intentar curar a su madre… Ahí estaba la clave de la película, y explorando otras posibilidades argumentales podría haber funcionado muy bien. Tras ese primer acto, la necesidad del protagonista de conseguir dinero para el tratamiento de su madre convierte poco a poco la película en un thriller criminal, en el que tienen cabida desde guerras de bandas a atracos. Con todos los personajes estereotipados y de trazo grueso, el director copia sin rumbo y con desgana otras películas muy superiores y añade escasísimas escenas de acción a las que les falta garra y emoción, con un enfoque más cercano a las series televisivas de acción de las networks norteamericanas.

       En definitiva, Código 8 es una floja muestra de cine de ciencia ficción que solo contentará a los fans del Arrowverso que tengan ganas de ver a sus ídolos intentar abrirse camino con otras producciones.

Alejandro Gómez

 

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Modificado por última vez en Lunes, 20 Abril 2020 16:58
Alejandro Gómez

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