Dónde estás, Bernadette ★★★★

Julio 07, 2020

Crítica de la película Dónde estás, Bernadette

Acertada adaptación del best seller escrito por Maria Semple, a cargo de un inspirado Richard Linklater.

   Richard Linklater es un director al que le van las historias pequeñas: relatos de cauce sereno, que suelen protagonizar personas normales y vulnerables; las cuales son capaces de expresar grandes emociones de índole humano, con acciones de simpleza apabullante. Películas como Boyhood y la saga iniciada con Antes del amanecer así lo corroboran. Dónde estás, Bernadette no goza de la lucidez conceptual y discursiva de los ejemplos mencionados, pero sí entra de lleno en la dedicación del cineasta texano, por trazar el ADN de individuos perdidos en el proceloso laberinto vital; marcados por evoluciones existenciales normalmente turbulentas y confusas.

   Así lo expresa Bernadette Fox (Cate Blanchett): una antigua arquitecta de éxito, que abandonó todo para participar de la rutina de su esposo y la hija de ambos. Sin planes alternativos, la mujer dio carpetazo a su creatividad, hasta que todo su universo colapsa, ante la imposibilidad de dar rienda suelta a sus dones artísticos. Alterada y con comportamientos asociales, Bernadette da síntomas de necesitar retomar el aire de sus antiguas aficiones; por eso se embarca en un aparatoso viaje a la Antártida, animada por el objetivo de reencontrarse a sí misma. Una travesía que sorprende de lleno a su marido y a su inteligente y sensible hija.

     Linklater recrea las actividades de Bernadette Fox desde una perspectiva un tanto excéntrica y exagerada, lo que aporta verosimilitud y sentido al componente humorístico de la película. Una fórmula que favorece la brillante interpretación de la australiana Cate Blanchett, quien se mete en la piel de la heroína del film con la agradecida mochila de saber que es el personaje más importante del guion, en torno al que gira la totalidad de los tipos que pueblan el metraje de la movie.

     Semejante dependencia del trabajo de Blanchett hace que muchos de los secundarios queden únicamente esquematizados, con la consiguiente escasa entidad de sus respectivas caracterizaciones. Entre los denostados se halla Billy Crudup, quien es incapaz de dotar de profundidad al rol del esposo informático de Bernadette: un personaje que podría haber aportado mucho más de lo que se ve en el largo. En el mismo terreno se ve inmersa la colaboración de la joven Emma Nelson (la actriz encargada de dotar de físico a Bee, la hija de los Fox), pese a que sus escenas están resueltas de manera más que meritoria.

     Este hecho desequilibra un poco la historia, y vuelca la balanza del interés únicamente del lado de Bernadette Fox, a través de sus salidas de tono y su comportamiento un tanto extraño. Tal carencia de apoyos externos a BF genera una cierta incomprensión hacia la visión de los familiares de los problemas sentimentales de la protagonista, lo que lastra la brillantez del retrato de la huidiza arquitecta.

     No obstante, el ingenioso armazón audiovisual utilizado por Richard Linklater (con planos incluidos con rotulador y lapiceros de colores, proyección de edificios sobre la pantalla, e insertos tomados directamente de Internet) salva convenientemente los vacíos presentes en el libreto. Asuntos farragosos como el de la implicación de la protagonista con una red extorsionadora de espías provenientes de Rusia, o el del supuesto flirteo amoroso de una vecina y empleada con el marido de Bernadette.

Jesús Martín

Add to Flipboard Magazine.

  

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

 

©accioncine

 

Revista ACCION

haga clic en mí para abrirlo

cierre la etiqueta tanto en la parte superior como en la parte inferior

texto dentro del spoiler

Modificado por última vez en Jueves, 09 Julio 2020 17:27
Jesús Martín

Soy un auténtico apasionado de las películas que despiertan la imaginación