El Juicio de los 7 de Chicago ★★★★★

Septiembre 27, 2020

Crítica de la película El Juicio de los 7 de Chicago

Aaron Sorkin trae de vuelta el mejor thriller político y judicial.

      Un caso que en nuestro país seguramente no sea especialmente conocido, excepto para quienes estudien o estén interesados en ese tema o esa época en concreto, pero la relevancia y la importancia en nuestra propia sociedad actual, la proporciona un guión magnífico, unos actores en estado de gracia y una dirección cuidada y mimada que nos transporta a este juicio de los años 60. Un intento de asalto a las libertades civiles, una forma de silenciar a través del miedo que se convirtió en una pequeña revolución y que quizá es justo lo que necesitamos hoy en día. Especialmente en Estados Unidos. Sigue siendo relevante, sigue siendo importante. Pero sobre todo nos trae de vuelta un tipo de cine casi olvidado, sobre todo con este poso y madurez.

      La historia nos devuelve a la convención demócrata que tuvo lugar en Chicago en 1968 y que terminó con disturbios en las calles de la ciudad. Bajo el lema “El mundo entero está mirando” lo que iba a ser una pacífica protesta respecto al candidato elegido para enfrentarse a Nixon en las elecciones, acabó siendo algo mucho más grave. Y además llevó a los 7 de Chicago, inicialmente 8, a un juicio que era mucho más que un juicio, en el que se les acusaba de conspiración, ni más ni menos. La película es la historia de ese juicio desde el punto de vista de la acusación y la defensa de los siete, un viaje por una época y una revolución que finalmente, no llegó a ser.


      Con un reparto como éste, caben dos opciones. O todos brillan o el director y guionista, el reconocido Aaron Sorkin, no es capaz de dar a sus actores material suficiente con el que jugar y que interpretar. Sorkin no parece dispuesto a  fallar en el guión, así que su reparto responde. Eddie Redmayne, Sacha Baron Cohen, Jeremy Strong, Joseph Gordon-Levitt, Mark Rylance, Yahya Abdul-Mateen II, Frank Langella, John Carroll Lynch o Michael Keaton son titanes en la película, y exprimen el maravilloso guión hasta sus últimas páginas. Y eso sin olvidar cómo actores y actrices en papeles menores, como Alice Kremelberg, brillan también. Pero si alguien lo hace con algo más de fuerza es sin duda Sacha Baron Cohen. Digno candidato a cualquier premio. Y Rylance y Langella… Simplemente otro nivel.

      Sorkin es conocido como uno de los mejores guionistas de Hollywood actualmente, y lo demuestra una vez más. Sus diálogos, rápidos, directos, elocuentes, brillantes, rodean y componen una historia con un ritmo sensacional, con una magnífica historia que contar y con muchos espacios temporales donde hacerlo. Porque Sorkin ha mejorado como director desde la más que buena Molly’s Game. Es más elegante. La película recuerda a los clásicos del género, como Todos los Hombres del Presidente, y eso sólo puede ser bueno. Pero desde el tono siempre soñador del autor. Recuerden que Sorkin sigue creyendo en Camelot. Los flashbacks son magníficos y están presentados con herramientas narrativas sensacionales (esas cintas, esos monólogos cómicos…) que encajan una historia que nos lleva a un épico final, emotivo y poderoso, grandilocuente e inspirador. Puro Sorkin. Puro cine. Una de las mejores películas del año, sin duda.

         Jesús Usero

Disponible en Netflix desde el 16 de Octubre de 2020

 

 

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Modificado por última vez en Viernes, 16 Octubre 2020 08:37
Jesús Usero

Periodista cinematográfico experto en televisión