Simpática, en el mejor de los casos, pero fallida adaptación de la serie de televisión. A día de hoy la miramos con cariño y casi nostalgia, pero en los 90 sobre todo fue duramente criticada la serie protagonizada por David Hasselhoff con una serie de bellezas masculinas y femeninas salvando vidas en las playas de Los Angeles. La serie en sí misma era una parodia a veces intencionada, otras, las más, no. Así que cuando se anunció la película esperábamos un espectáculo gamberro al estilo Infiltrados en Clase, que también adaptaba una serie de trama imposible y lo hizo con mucho éxito de crítica y público. Por eso sorprende lo floja que ha quedado esta adaptación.

Sorprende porque la propia serie daba para una comedia muy gamberra en la que poder reírse de todos los tópicos de aquella con mucha sorna y con mucho gamberrismo. Y la película que cuenta con un reparto liderado por una de las grandes estrellas del cine actual, Dwayne Johnson, no es capaz de hacer comedia. No, no es que los chistes no funcionen. Cuando los hay suelen sacar más de una carcajada, como los motes que le pone Johnson a su compañero, Zac Efron, toda la película, o la relación entre Jon Bass y Kelly Rorhbach. El problema es que la película se toma en serio a sí misma, a su trama de drogas y asesinatos y a sus villanos, y le da tanto peso en la trama que nunca termina de parecer una comedia.