Crítica de la película Padre no hay más que uno

Santiago Segura utiliza con destreza los elementos habituales de las comedias familiares, en donde las gracias de los niños y los chistes de fácil lectura suponen su mayor acierto.

El subgénero de los clanes numerosos, y de los problemas que conlleva hacerse cargo de una populosa prole, suele ser bastante agradecido de cara a la taquilla. Uno de sus mayores puntales comerciales estriba en que familias al completo suelen disfrutar con el humor light y moralizante que desarrollan tales películas. De La familia y uno más a Padre no hay más que dos, el cine español es prolijo en títulos de la citada naturaleza. Catálogo muestral, al que Santiago Segura le saca el debido partido, con esta cinta que sigue la tradición de los líos consanguíneos entre un padre desquiciado y unos vástagos descontrolados, que no hacen otra cosa de meterse en problemas.

El argumento refleja la situación de Javier (Santiago Segura): un tipo obsesionado con su trabajo en una empresa informática, al que su esposa siempre le reprocha que no encuentre tiempo para ella y para sus hijos en común. Un día, después de que el protagonista comunicara a su pareja que no podía ir al viaje de aniversario que tenían programado, la mujer decide escapar al Caribe, acompañada de su alocada cuñada. Esto obliga a Javier a cuidar de sus cinco churumbeles, hasta que la madre regrese a España. La misión de controlar y realizar las actividades de la casa supera al incauto informático y desarrollador de apps, quien comprueba en sus propias carnes lo difícil que es manejar con soltura el rol de su esposa en el hogar.

Crítica de la película Juliette desnuda

Comedia romántica sin sorpresas pero entretenida y eficaz en su fórmula.

Bastante previsible en su formulación de la comedia romántica, Jesse Peretz traslada los recursos de trabajo con actores y construcción de personajes que ha lucido en su trabajo para series como The Office, Enfermera Jackie, Orange is the New Black o GLOW al formato de largometraje sacando el máximo partido a la pareja formada por Rose Byrne y Ethan Hawke. La fábula no ofrece nada nuevo bajo el sol, pero tiene perfectamente controlado el pulso al tipo de producto que ofrece al espectador, y además en su beneficio hay que decir que sabe cómo visitar los lugares comunes del género haciendo que a pesar de conocerlos el espectador pueda pasar un rato entretenido intentando deducir hacia donde se encamina la relación de estos dos personajes. Por otra parte los dos protagonistas me parecen mucho más interesantes por separado, y separados del género que en el contexto de la comedia romántica que aquí les toca jugar, y que inevitablemente modera sus aspectos más disparatados para acomodarlos al discurso de este género habitualmente utilizado en la difusión de valores familiares preconcebidos y por ello poco dado a sorprender o explorar asuntos más interesantes que ese empeño en hacer que sus personajes acaben siendo pareja, formando una familia y utilizando a los personajes infantiles como anzuelo para la propaganda de conductas deseables para encajar en el sistema.

Crítica de la película La Favorita

Una película que no dejará a nadie indiferente.

Simplemente brillante. He leído en varios medios internacionales que se trata de la película más accesible de su director, Yorgos Lanthimos, un creador que nos ha sorprendido siempre para bien, con películas tan magistrales como Langosta, El Sacrificio de un Ciervo Sagrado, Canino o Alps. Y es cierto que es mucho más accesible para el público menos acostumbrado a su cine, pero eso no significa que sea una película simple, o que no tenga toda la fuerza de sus películas anteriores. Simplemente la historia, en esta ocasión, parece ser más sencilla. Con especial énfasis en esa palabra. Parece. Nada nos tiene preparados para el viaje al que nos somete el director, para su torbellino de emociones, pasiones y luchas de poder.

Crítica de la película Tiempo después de José Luis Cuerda

Decepcionante regreso de Cuerda al particular universo surrealista que creó con Amanece que no es poco. .

Como los buenos maestros, José Luis Cuerda siempre ha sabido moverse con soltura entre la comedia disparatada y el drama más desolador. Como director seguramente su película más destacada sea La lengua de las mariposas, pero si por algo será recordado el cineasta manchego es por su peculiar sentido del humor, que le ha llevado a fundar un subgénero: el surruralista. Mezcla de surrealismo y humor rural, ese estilo se materializó en la trilogía compuesta por Total, Amanece que no es poco y Así en el cielo como en la tierra. Su importancia fue tal que de ella bebieron humoristas de la talla de José Mota y, especialmente, los chanantes Joaquín Reyes, Raúl Cimas o Carlos Areces, que participan en el film como homenaje a su mentor.

Crítica de la película El amor menos pensado

Juan Vera reproduce, con una cierta sensación de cansancio discursivo, la crisis de una pareja de mediana edad. Y eso a pesar de que Ricardo Darín y Mercedes Morán confeccionan un trabajo sincero y verosímil, en la piel de los protagonistas de esta tibia comedia romántica.

El amor ha dado pie a múltiples historias en formato de celuloide. Sin embargo, para alcanzar ese estado de profunda emoción sensible hacia otra persona, es necesario agarrarse en la mayoría de las ocasiones a un proceso evolutivo, marcado por el paso del tiempo. El romanticismo del simple toque de la mano, o el escalofrío de una mirada, no es el mismo en la adolescencia, a los veinte, a los treinta, a los cuarenta, a los cincuenta, o a los sesenta tacos. Las sensaciones se tornan más difíciles de encontrar conforme se acumulan las velas en la tarta de cumpleaños, y es necesario reinventar los sentimientos compartidos con cada paso de los días.

Crítica de la película Campeones

Campeones: estando juntos vamos a ganar

Hay películas con las que te ríes, películas con las que lloras y películas con las que aprendes. En el caso de Campeones, pasan las tres cosas.

Esta fantástica película en la que se narra la historia de un equipo de “discapacitados intelectual” (me gustaría a mi saber quien está realmente “capacitado”), dirigido por Marco Montes (entiendo que es un homenaje póstumo al periodista Andrés Montes), un entrenador profesional de baloncesto que se ve obligado a entrenar a este equipo tiene miga para dar y tomar, espero ser capaz de comentarla sin destripársela a quien aún no la haya visto. Pero debo decir que mi primera carrera es Magisterio de Educación Física y que en su día hice el curso de Monitor Deportivo de la Federación Madrileña de Deportes para Discapacitados Intelectuales, así que la película me ha tocado el corazón a base de bien. Empezaré comentando el papel de Javier Gutiérrez (Marco). Este entrenado de prestigio cargado de estereotipos, prepotencia y vanidad, al que además le gusta conducir después de haberse tomado “un par de copitas”, nos deja desde el primer momento temas para comentar y es que muestra una actitud soberbia, chulesca e incluso agresiva en el deporte. No hay nada como ir a un partido de alevines y ver como más de un padre insulta al árbitro, al entrenador, a los otros chavales y cuando termina el partido, recrimina a su hijo que haya perdido ese pase tan fácil o que no haya rematado bien a portería y si la cosa se calienta y tiene que liarse a tortas con otra persona, recurre a sus instintos de neandertal y utiliza sus puños como máximo referente del diálogo y entendimiento. Ojo que son niños y que, como niños, su mayor preocupación debe ser pasarlo bien, no ganar la final de la Copa del Mundo. Además, ¿qué les estamos enseñando? ¿Todo vale? ¿No hace falta respetar a nadie? Bravo por estas generaciones que estamos criando y que van a tener que aprender respeto y educación por su cuenta.

Crítica de la película Pesadillas 2: Noche de Halloween 

Entretenimiento para celebrar Halloween en familia con niños incluidos.

El tema de fabricar terror para niños no es nada fácil de manejar. En 2015 Pesadillas demostró que podía jugar la baza de adaptar los célebres y muy vendidos libros firmados bajo el nombre genérico de R.L. Stine para proponer a la cartelera un producto de miedo susceptible de disfrutarse en familia. En general esta segunda entrega sigue la misma pauta y consigue más o menos lo mismo que aquella primera, aunque se queda ligeramente por debajo de aquella por varios motivos.

Crítica de la película Escuela para fracasados

Aprobado muy raspado para una comedia con gracia relativa y previsible.

No aburre, tiene sus golpes de humor aislados, pero en muchas escenas se hace cuesta arriba aguantar los reiterados intentos de Kevin Hart por creerse eso que dicen de él de que es el Eddie Murphy de nuestros días. No se engañen ni le engañen: no lo es. Ni de lejos. Lo que sí ocurre es que durante toda la película uno pone la imagen de Murphy en el lugar de Hart y éste último sale perdiendo. Por goleada.

Crítica de la película Superlópez

Divertida adaptación del cómic bien defendida por sus actores.

El reparto es el que tiene la mayor parte del mérito de que algo tan difícil como adaptar al cine un comic de parodia de superhéroes como Superlópez salga adelante de manera correcta y resulte en una película viable como el es caso de esta película. Pero lo que me parece aún más importante es que conserva un buen tono general de parodia en su conjunto. Y tratándose de un tema como el que aborda, enfrentándose a la visión del personaje que pueda tener cada uno de los lectores que han disfrutado del personaje creado por Jan en las viñetas, insisto en que no era cosa fácil. Superlópez, por ser parodia de Supermán y sus congéneres, productos de moda en nuestros días, no sólo no lo tenía más fácil, sino que muy al contrario lo tenía aún más difícil que otros personajes adaptados al cine en imagen real en los últimos tiempos, como Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape o Anacleto. Arrastrando tras de sí todo el abanico de la fórmula superheroica y con el icónico Supermán como referencia añadida y lastre de comparación “odiosa” para el espectador, la cosa era más complicada que en esos otros personajes sin un antecedente tan claro y popular como el del huérfano del planeta Krypton.

Crítica de la película Infiltrado en el KKKLAN

Spike Lee mantiene su estilo visual y escénico en esta cinta de alto compromiso social, en la que retrata las entrañas de una organización tan discriminatoria como la del Ku Klux Klan.

Unas imágenes de Lo que el viento se llevó, donde Scarlett O’Hara pasea por una estación de tren entre los heridos del ejército de los grises, sirve al cineasta de Malcolm X para encauzar el relato de su nueva obra. Una película que pronto cobra cuerpo de denuncia, ante las declaraciones en primer plano de un violento Alec Baldwin; en la piel del supremacista Dr. Kenneth Beauregard.

Página 1 de 7

Revista mensual que te ofrece la información cinematográfica de una forma amena y fresca. Todos los meses incluye reportajes de los estrenos de cine, analisis de las novedades televisivas, entrevistas, pósters y fichas coleccionables tanto de cine clásico como moderno.

     

Contacto

 
91 486 20 80
Fax: 91 643 75 55
 
© NOREA Y ALOMAN EDICIONES, S.L.
c/ La Higuera, 2 - 2ºB
28922 Alcorcón (Madrid) NIF: B85355915
 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

En caso de duda para pedidos, suscripciones, preguntas al Correo del lector o cualquier otra consulta escríbenos por WhatsApp