Matar a Dios ★★★

Septiembre 17, 2018

Crítica de la película Matar a Dios

Imaginativa comedia en clave de terror sobrenatural, con la que Caye Casas y Albert Pintó debutan en la dirección de largometrajes. Las interpretaciones del elenco actoral resultan particularmente inspiradas.

La Nochevieja es una fiesta en la que suele aflorar lo bueno y lo malo de cada uno de los seres humanos. El turrón, el mazapán, el champán y el asado de carne o pescado (sin olvidar los canapés y los mariscos a granel) son componentes esenciales para anteceder a las uvas de la suerte, que se ingieren con apremio al son de las campanadas del reloj escogido. Ese paso de año en año ha inspirado a Caye Casas y a Albert Pintó para imaginar un apocalipsis en toda regla, presidido por un mendigo con malas pulgas, que asegura ser Dios.

A medias entre una comedia negrísima y el terror de reflexión existencial, la pareja de creadores monta un figurado teatro de guiñol; en el que las marionetas de turno conjuntan un clan bastante desastrado, y con muchos puntos oscuros que echarse en cara.

Lisbeth Salander, personaje de culto y protagonista de la aclamada saga literaria creada por Stieg Larsson, Millennium, volverá a la gran pantalla en “Lo que no te mata te hace más fuerte”, la primera adaptación del reciente bestseller internacional escrito por David Lagercrantz. La ganadora del Globo de Oro y protagonista de la serie "The Crown", Claire Foy, interpretará a la proscrita justiciera bajo la dirección de Fede Álvarez, director de la película de suspense de 2016 No Respires; la adaptación del guion es de Steven Knight, Fede Álvarez y Jay Basu.

En cines 9 de noviembre

Crítica de la película Johnny English de nuevo en acción

Floja explotación de un personaje y reparto que merecen más chispa en guión y diálogos.

Más de lo mismo. Rowan Atkinson y la parodiad el cine de espías al estilo James Bond. En este caso reclutando a una “chica Bond”, Olga Kurylenko, que es lo mejor de la película y tiene mucho mérito por el aplomo que muestra para mantener el tipo en un puñado de situaciones y diálogos bastante manidos en la línea de los cientos de parodias del género de espionaje que han llegado a la cartelera desde que nuestros más remotos ancestros se pusieron a dibujar bisontes en las cuevas más primitivas. Vamos que cuando Ramsés II jugaba al mus, ya le contaban esos chistes.

En unas cifras cercanas a lo esperado se ha movido el regreso de Depredador, uno de los alienígenas más importantes de la historia del cine, a la gran pantalla, marcando un buen estreno, pero nada espectacular. Que sea suficiente para que el personaje continúe con nosotros un tiempo dependerá de su segundo fin de semana, del boca a boca y cómo aguante, y de la taquilla internacional, donde ya en su estreno la película ha recaudado más que en Estados Unidos. The Predator llegaba con la vitola de ser la forma correcta de resucitar al personaje, y en gran medida lo ha sido, porque ha conseguido hacer evolucionar en cierta medida a la franquicia que estaba ya bastante agotada. Shane Black, ligado a la saga desde el principio, es el director y guionista encargado de que esta película haya interesado a la audiencia, y los 24 millones de dólares que la película ha recaudado en su estreno, son en gran medida debido al ruido que se ha hecho con la vuelta de Shane Black a la saga a la que llegó como actor en la primera película…

I Love Dogs ★★★

Septiembre 11, 2018

Crítica de la película I Love Dogs

Simpática comedia situacional protagonizada por perros y humanos, en la que al menos los canes no hablan y los actores bípedos no ladran.

Un grupo de mascotas y la relación con sus diferentes dueños y dueñas son los engranajes de esta película coral, con la que Ken Marino desarrolla su peculiar visión de una feel good movie; siempre pendiente de no abandonar el sincero y necesario mensaje de acabar de una vez por todas con el abandono de animales domésticos.

A modo de tramas superpuestas, el guion de I Love Dogs (Dogs Days, en Estados Unidos) sigue un esquema formal en el que los verdaderos protagonistas son los perros, más que sus despistadas familias. El travieso Charlie, el tímido Sam, la simpática Mable, la asustadiza Gertrude, y la enérgica Brandy son los canes a los que hace referencia el título con la palabra dogs; y que, con su expresividad y ocurrencias, llenan la pantalla con una atmósfera de contagiosa empatía generalizada.

Poco importa que los actores humanos queden desdibujados ante la explosión de gestualidad cuadrúpeda que inunda cada uno de los fotogramas, ya que los perros demuestran su generosidad al integrar el trabajo de sus compañeros men and women en medio de su despliegue de frescura y naturalidad. Ante semejantes armas de interpretación activa, los espectadores siguen con soltura las vicisitudes de Charlie y del caótico hermano de sus verdaderos dueños; los problemas de Sam para conseguir que su ama alcance el amor; la confusión de Mabel para decidir cuál es el hogar donde tiene que residir; los sueños de Gertrude para salir de las calles y dormir caliente; y la bondad de Brandy para establecer una amistad fuerte con Sam, y sacarle de su ostracismo y depresión.

Las expresiones y carantoñas de este grupo de animales domésticos consiguen borrar, o apagar en gran medida, el estrellato de colaboradores de la talla de Eva Longoria y Vanessa Hudgens; las cuales comparecen en un par de personajes que no alcanzan el lucimiento excesivo, por lo menos no por encima del de sus colegas con collar antiparásitos.

Pero este problema –consistente en el evidente desequilibrio argumental entre el peso humano y el canino- no es una pega que lastre la efectividad de la película ideada por Ken Marino, en la que funcionan los gags por la contundencia de una moraleja tan potente como la de compartir la existencia con el denominado mejor amigo del hombre. Un objetivo argumental, que el cineasta reitera en cada una de las historias que pueblan el metraje del filme; y que llenan su discurso de escenas cargadas con emotividad contagiosa.

Bajo tales premisas, Marino acierta también al no quedarse simplemente con el elemento triste y desangelado referente a los problemas de los perros en las ciudades; y resuelve las diferentes tramas con una fórmula de agradable factura sentimental, que provoca nostalgia y risas casi al mismo tiempo.

Esto hace que I Love Dogs encaje sin reservas en el género feel good, que tan buenos resultados está dando en el género del musical a nivel taquillero.

Jesús Martín

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14 DE SEPTIEMBRE EN CINES

Aprovechando el estreno de PREDATOR el 14 de septiembre podréis ganar una de los 5 packs formados por 5 packs formados por Imán + Llavero + Gorra

Desde lo más profundo del espacio exterior hasta las calles de una pequeña ciudad en las afueras. La caza vuelve a casa con la explosiva reinvención de la saga de Predator de Shane Black. Después de mejorar sus capacidades con ADN de otras especies, los cazadores más letales del universo son más fuertes, más inteligentes y más mortíferos que nunca. Cuando un chaval activa accidentalmente su regreso a la tierra, sólo un dispar grupo de exsoldados y una profesora de ciencias desencantada pueden evitar el fin de la raza humana. ¡14 de septiembre en cines!

Moonwalker ★★★★

Septiembre 01, 2018

Crítica de la película Moonwalker de Michael Jackson

De la imaginación de Michael Jackson nace una película como ninguna otra". En esta frase, pronunciada por Constantino Romero en el trailer de "Moonwalker", está condensada la esencia de toda la película. Si a la media hora de cinta te sigues preguntando qué estás viendo o porqué toda esa amalgama de videoclips, trocitos de documental, música y trama cinematográfica infantiloide, que parece montada por el mismísimo mono Bubbles, recuerda que estás asistiendo simplemente a lo prometido, un viaje al interior de la imaginación de Michael Jackson, que no es poco decir. El artista no solía dar entrevistas, pero se expresaba a través de su trabajo, y en "Moonwalker" quiso aprovechar la gran pantalla para abarcar mucho, aunque apretase poco. En la película tenía que recordar la trayectoria artística, presentar sus nuevos videoclips y convertirse en el actor que diese vida a su fantasía: meterse en la piel de una especie de superhéroe musical que consigue salvar a un grupo de niños de las garras de un narcotraficante interpretado por Joe Pesci.

El germen y pieza angular de la película lo constituye el cortometraje de "Smooth Criminal", el séptimo sencillo extraído del álbum "Bad", un videoclip que rivaliza, si no supera, al propio "Thriller". A su alrededor había que construir una historia que comenzó titulándose "Chicago Nights". Una de las primeras ideas de Michael era hacer un western al estilo de "Los siete magníficos"; por otro lado, se visualizaba a sí mismo y a otros diez bailarines con elegantes trajes bailando en un viejo teatro. No en vano, la canción había evolucionado desde una maqueta titulada "Al Capone". El propio Bob Fosse fue requerido para dar ideas en esos primeros momentos. Sería el bailarín y coreógrafo Vincent Paterson, con el que había trabajado en "Beat It" años antes, el que aportó el ambiente del hampa de los años 30 en Chicago. Dos años antes de comenzar a rodar, Michael comenzó a reclutar a un equipo en el que se barajaron los nombres de los directores Ron Howard o Robert Zemeckis, o el del técnico de efectos especiales Kevin Pike. Howard no supo por dónde coger el proyecto. El director, que venía de dirigir "Un, dos, tres... Splash" (1984) y "Cocoon" (1985), necesitaba un merecido descanso y dio un paso atrás. Zemeckis, recién fichado por Disney para dirigir "¿Quién engañó a Roger Rabbit?", también dejó pasar la oportunidad. Pike, que había sido citado por su trabajo en los efectos especiales de "Regreso al futuro", en especial por su adaptación del DeLorean, vio potencial en las sugerencias de Michael y se alistó. Quien ocupó la silla de director fue Colin Chilvers. La especialidad del británico eran los efectos especiales, entre ellos, hacer volar a Superman. Además dirigía, al menos para televisión, y tenía experiencia trabajando con niños. Chilvers llamó a su compañero de trabajo en "Superman", David Newman, para que escribiese un guión que diese cohesión al caos imaginativo de Michael. Le bastaron 26 páginas para tener una hoja de ruta en cuya ejecución se saltarían todas las reglas narrativas. Fue uno de esos escasos momentos de la historia del cine en los que el proyecto no tenía fecha de finalización, ni presupuesto estimado. Michael estaba al mando y se lo podía permitir económicamente, costase lo que costase. Chilvers, en busca de una estética sobre la que reposar el peso de la historia, propuso a Michael inspirarse en "El tercer hombre", el clásico del cine negro de Orson Wells. Además del citado Pesci, el resto de personajes lo conformaban tres chavales, Brandon Adams, Kellie Parker y Sean Lennon, el hijo de John y Yoko Ono.

¿Merece entonces la pena invertir 93 minutos en visionar este proyecto? Sin duda. "Moonwalker" captura para siempre en el tiempo a un artista en uno de los puntos más álgidos de su carrera. Captura también parte de la esencia de la añorada década de los '80. Todo en la película hace retroceder a ese momento. El color, los efectos especiales, la loca narrativa y, por supuesto la música, lo más incontestable del film. "Una película como ninguna otra". No será que no lo avisaban.

Toni Arias

Este texto es un extracto del libro MAGIA EN MOVIMIENTO: MICHAEL JACKSON A TRAVÉS DEL CINE Y LOS VIDEOJUEGOS cuyo precio es de 19€ + 3€ de gastos de envío y se puede adquirir a través de este enlace de PayPal:

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Crítica de la película Teen Titans GO La Película

Una de las mejores películas de superhéroes del año. Quizá no sea mejor que Los Increíbles (aunque personalmente me gusta más, debido a su tono de sátira) pero es bastante mejor que Ant Man y la Avispa, en serio, y podría competir perfectamente con Deadpool 2, si la contamos como película de verano, aunque llegase en mayo. DC ha demostrado con esta pequeña joya de animación simple y colores brillantes, que se puede hacer una sátira sobre DC y que no necesita ser siempre oscura o trágica. Pero hay que entender también que todo ello viene enmascarado con un envoltorio de serie de animación dirigida a los más pequeños. Luego uno ve la serie y la película y se da cuenta de que para nada iban dirigidos al público infantil. O al menos no sólo a ellos.

Los Jóvenes Titanes, al menos la versión de la serie Teen Titans Go!, quieren tener su propia película en un mundo en el que todo superhéroe la tiene. Pero nadie les toma en serio. Son demasiado jóvenes y poco profesionales como superhéroes. Un chiste. Eso no evitará que sigan buscando tener su propia película, con viaje a Hollywood incluido. Así descubrirán a quien podría ser su gran archienemigo, Slade… El resto es un humor desatado, una sátira continua del género y del medio, que no es tan salvaje como Deadpool, obviamente, ni tiene las implicaciones socioculturales de Los Increíbles 2, claro. Pero a veces, con su humor, resulta más ácida e inteligente que aquellas.

Sobre todo porque sabe reírse de sí misma y de DC sin ofender, simplemente buscando hacer reír con ironía y sarcasmo, las señas de identidad de la serie de Cartoon Network, que son ampliadas aquí con una elegancia propia de los mejores. Hay bromas sobre la película de Green Lantern, por ejemplo, y son brillantes. Se ríen de Batman v Superman, con mucha fuerza, o incluso de la película fallida de Superman de Tim Burton, con Nicolas Cage poniendo voz a Superman… Y lo hacen con una aventura dinámica, con ritmo, con tensión dramática y con un par de giros que sorprenderán a los pequeños de la casa. Y todo gracias a un guión magnífico que debería ser la clave de cualquier película.

Sí, la animación, aunque mejor que la de la serie original, es tosca, pero es su estilo visual desde hace años, no van a cambiarlo ahora. Y sí, le sobran canciones al principio. Pero sólo por el CAMEO (permítanme que lo escriba en mayúsculas) o por el final, ya deberíamos olvidarnos de esas dos minucias. Y la película es un continuo viaje a través de la memoria cinéfila y superheróica, con cientos de chistes referenciales, paródicos y a veces, muy muy sutiles. Vayan con confianza a verla, con todos los miembros de la familia, porque la película está creada para todos ellos. Y sobre todo para los frikis, para los que van a entender cada chiste y referencia y van a convertir esta pequeña joya en una película de culto. Esperemos secuela lo antes posible, porque ésta sí que se la merece.

Jesús Usero

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VENGADORES: LA GUERRA DEL INFINITO XXXXX

Futbolísimos ★★

Agosto 17, 2018

Crítica de la película Futbolísimos

Cine familiar que carece del gancho de otras producciones. No he tenido el gusto de leer la novela en que se basa la película de Miguel Ángel Lamata, un libro para los más pequeños de la casa escrito por el también guionista Roberto Santiago, que da inicio a una saga literaria de incontables entregas ya, que además imagino pretende estrenar saga en cine, sin que sea ésta su primera y última aportación. Quizá el resultado no sea el más adecuado para lanzarse a producir más películas, aunque será la taquilla quien determine eso, no nosotros, ni mucho menos. Pero sí es verdad que lo que vemos en pantalla está más cerca de El Sueño de Iván (también de Roberto Santiago y Pablo Fernández Vázquez) o la saga de Los Fieras F.C, que de Matilda, sin ir más lejos.

La historia es sencilla, un equipo de un colegio (con campo de hierba… quien lo hubiese pillado con 11 años) que va a desaparecer si no salva la categoría. Si no gana al menos un partido de los tres que les quedan, descenderá, y será reemplazado por un coro. Pero una conspiración parece que se cierne sobre los niños, quienes tendrán que evitar que quien está durmiendo a los árbitros, consiga su propósito de hacerles descender. A partir de ahí una aventura que lleva a los personajes a varios, problemas, entretenida sin dudas, sobre todo para los jóvenes, pero que no explota el potencial que tiene detrás de ella. Potencial que a veces, solo a veces, sale a la luz.

La película está tan enfocada en los niños que se olvida del público que lleva a los niños al cine, de darles algo que mascar. Si es usted mayor de 12 años, no encontrará casi nada a lo que aferrarse. Un par de chistes (bendita Carmen Ruiz) salvan los muebles. Pero la película siempre lo hace siendo extremadamente condescendiente con los niños (personajes y público) y ridícula con sus personajes adultos. Personajes que, por cierto, sobran en gran medida en una trama que, de haber apostado por una comicidad en la línea de Mortadelo y Filemón, por ejemplo (algo que hace en varios momentos), habría mejorado el resultado final. Para todos los públicos. Grandes y pequeños.

El resultado queda así irregular. El tema del fútbol está tratado como muchas veces en estos casos, como si a nadie excepto a los más jóvenes, interesase realmente el deporte. Como si nadie hubiese jugado al fútbol nunca… El balón digital tampoco ayuda. Viendo la película nos queda la sensación de que no es una experiencia a compartir entre padres e hijos, sino un producto sólo para los pequeños de la casa, y no uno que haya quedado redondo. Resultona en algunas partes. Entretenida a veces (el asalto a la casa del entrenador, la persecución…), pero demasiado irregular, demasiado plana y demasiado simple por momentos. No es terrible el resultado final, ni mucho menos. Pero tampoco es bueno. Se queda en esa peligrosa tierra de nadie de las películas que no llaman demasiado la atención.

Jesús Usero

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VENGADORES: LA GUERRA DEL INFINITO XXXXX

Alpha ★★★

Agosto 17, 2018

Crítica de la película Alpha

Buen cine de aventuras para aguantar el calor del verano. Esa es la propuesta de Albert Hughes, la otra parte de lo Hughes Brothers que, al contrario que su hermano gemelo Allen, no había vuelto a dirigir una película de ficción desde El Libro de Eli, su última película como codirectores. Albert regresa tras las cámaras con una película basada en su propia historia, que además tiene las agallas de contar toda la historia, excepto el arranque y final del narrador, en un idioma inventado completamente ajeno al inglés, al menos en versión original, y con una trama que pretende contar el origen de la relación entre el hombre y su mejor amigo, el perro. El primer lobo domesticado a través de los ojos de Hollywood, y el resultado es más que satisfactorio.

Una tribu de cazadores que cada año viaja durante varias jornadas antes de que caigan las primeras nieves, para cazar a la gran bestia, que les sirva para sobrevivir al invierno y mantener la tribu un año más. Un padre lleva por primera vez a su hijo, el líder de la tribu y su heredero, en un viaje para convertirse en hombre que no acabará como esperan… A partir de ahí una historia de aventuras y supervivencia que sirve de relato para toda la familia, grandes y pequeños, que disfrutarán con la historia increíblemente disfrutable y de ese punto de amistad y lealtad, de descubrimiento de uno de los momentos menos conocidos de nuestra historia, pero que más alegrías ha dado a lo largo de la historia.

Cuesta imaginarse un mundo sin perros, y cuesta imaginarse en realidad cómo durante la prehistoria, comenzó esa relación, algo que la película hace, aunque por momentos recuerde por ejemplo al juego Far Cry Primal. Es una aventura emotiva y entretenidísima, con muchos momentos para el recuerdo, y con un camino a recorrer de regreso a casa lleno de complicaciones y problemas, que no deja que nos aburramos ni un solo momento. Kodi Smit-McPhee lidera la historia con esa mezcla de inocencia y descubrimiento del mundo necesaria para su personaje, que ayuda a que todo sea mucho más creíble. Y el arranque, tan interesante como el resto de la trama, con esa tribu viajando para cazar es magnífico…

De hecho es tan magnífico y toma tanta importancia que para cuando llega la trama real de la película, uno podía perfectamente quedarse con la historia inicial, sin necesidad de lobos. Es uno de los pequeños problemas de la película, remontar ese primer tercio de película tan espectacular. Y luego darle un digno final. Es cine familiar, sí, pero la historia se presta a una épica que finalmente no llega, cuando todo se resuelve demasiado deprisa y sin la carga emocional que debería. Es algo que ya pasaba en El Libro de Eli, por ejemplo. No tenía la épica que requería la historia. Finalmente es una película de aventuras clásica, arriesgada en ciertas cosas, visualmente preciosista y muy entretenida, que debería haber rematado algunas cosas de otro modo. Pero sigue siendo muy recomendable.

Jesús Usero

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VENGADORES: LA GUERRA DEL INFINITO XXXXX