Eduard Cortés nos habla de ¡Atraco!

Jesús Usero Octubre 19, 2012

Es un director admirado por muchos debido a su gran trabajo con los actores y a una impronta visual que es muy difícil de encontrar en el cine español. Hace poco estrenó The Pelayos y ahora estrena ¡Atraco!, una película muy interesante que mezcla humor, drama y cine negro y de la que el director nos habla en profundidad en esta entrevista que nos dio en exclusiva.

Es un director admirado por muchos debido a su gran trabajo con los actores y a una impronta visual que es muy difícil de encontrar en el cine español. Hace poco estrenó The Pelayos y ahora estrena ¡Atraco!, una película muy interesante que mezcla humor, drama y cine negro y de la que el director nos habla en profundidad en esta entrevista que nos dio en exclusiva.

Cuéntenos un poco como surge ésta película, cómo surge Atraco.
Atraco surge a través de una conversación que tuve con Pedro Costa, que es un productor, y que antes había sido un redactor de la revista El Caso, que es un especialista en la crónica de sucesos, fue quien dirigió y produjo La Huella del Crimen… y me explicó la historia de este atraco en Madrid en el año 56, y a medida que me la explicaba iba creando como una fascinación. Y finalmente le dije que tenía muchísimas ganas de transformar esto que me había explicado en una película. Y que además me parecía que iba a ser una película muy cinematográfica, muy en la onda de los hermanos Coen… Al principio, luego la película fue girando a otras cosas, otras influencias. Pero la verdad es que fue un caso que me explicó él basado en un caso real.

Y a partir de ese punto de partida se pone a trabajar en el guión con un escritor argentino, imagino que para potenciar la parte argentina de la trama.
Sí, con Marcelo Figueras que es argentino, porque a mí me interesaba mucho pisar fuerte en ese terreno, no imaginar y tal. Evidentemente hice un trabajo de inmersión en todo lo que era el mundo peronista, porque me gusta tener las cosas de primera mano. Leí mucho, hablé con argentinos, argentinos que si no vivieron la época, la vivieron sus padres de alguna manera, gente que tiene cincuenta años o así. Y luego con Marcelo a copia de hablar, porque evidentemente antes de escribir con el guionista con el que trabajas has de conversar mucho, y tener algo para poder contrastar. De todo eso empezó a surgir el universo de los personajes argentinos y, finalmente, empezó la historia.

Usted ha trabajado muchísimo en televisión también, pero recientemente hemos visto sus dos últimos proyectos en cine, The Pelayos y Atraco. ¿Cuesta tanto levantar un proyecto en cine en España?
Pero es un espejismo, es una falsa apariencia por decirlo de alguna manera. En realidad, precisamente, esos dos estrenos seguidos hablan de la precariedad, no de la abundancia. THe Pelayos es una película que empecé a trabajarla hace cinco años, y Atraco hace tres, dos años de diferencia. Lo que pasa es que en este país, no sé si pasa en todas las cinematografías, yo puedo certificar lo de España, es tan impredecible cuando vas a rodar, que te presentas con un proyecto que piensas que vas a rodar en un año y lo haces dentro de cinco, y se te junta con otro proyecto, que es un poco lo que ha pasado ahora. En realidad si cojo desde que hice mi primera película, es un ritmo de dos películas por año, que es una cosa normal. Es un buen ritmo, pero tampoco es una cosa exagerada. Incluso me gustaría rodar una película al año, pero veo que es imposible, porque no tengo tiempo de escribirla y todo lo demás. Pero es verdad que han confluido los dos estrenos con seis meses de diferencia, los rodajes empezaron con un año de diferencia, pero los guiones tenían dos o tres años de diferencia el uno respecto al otro.

Y a la hora de rodar esta película, ¿cómo ha sido esa dicotomía de contar con un reparto español y argentino? Porque en la misma película nos encontramos con ese choque de culturas, de no comprender los personajes cosas del otro.
Pues poniéndose en la película. Yo, cuando hablábamos con Marcelo Figueras al principio, y con el guionista español, Piti Español, después, que además no trabajaron simultáneamente, yo hice un poco de puente, me daba cuenta de cómo le chocaba a uno una cosa del otro y eso me parecía muy interesante. Entonces lo que me parecía muy interesante también era encontrar la fórmula de que eso apareciese en la película también, de tal forma que un argentino utiliza un modismo genuino de ellos y ves al español que no entiende lo que le está diciendo. Me pareció que eso que yo había vivido de alguna manera durante el proceso de creación del guión, igual meterlo en los personajes y hacer que los puntos de encuentro estuvieran tan presentes como los puntos de desencuentro. Y a partir de ahí trabajarlo así.

Quizá gran parte de la comedia de la película surgiese de cosas como la que nos acaba de contar, ¿o estaba ya en las primeras ideas del guión?
A ver, yo cuando me contaron la historia, me pareció tan grotesca, que me pareció cómica. Lo que pasa es que a parte de la parte cómica tenía momentos muy duros. Enfocar este baile de géneros que tenía la película de entrada era muy complicado, entonces entendía que la única manera posible de hacerlo era crear unos personajes muy auténticos, muy de verdad, que crearan una empatía con el espectador, y que el espectador estuviera dispuesto a ir con ellos donde hiciera falta, por decirlo de alguna manera. Así es un poco como encaré la historia. Muy a través de los personajes, de la parte emocional de los personajes. Para eso, evidentemente, no había otra forma que hacer una radiografía al mundo emocional argentino, que se parece a la nuestra, pero que tiene evidentemente momentos divergentes. A veces lo que hace gracia a un español no hace gracia a un argentino. Yo que estuve en el estreno en Buenos Aires y estuve en el estreno que se hizo en el Cursal para San Sebastián, me di cuenta de que el público español y el argentino reaccionaban diferentes según a qué partes de la película.

Además la película ha sido todo un éxito en Argentina.
En Argentina ha sido un éxito brutal. Ha gustado muchísimo. Pero yo voy a decir que cuando estuve en San Sebastián, en la proyección que había más de mil personas en la sala, el seguimiento que el público español hace de la película a mí aun me pareció que tenía más sintonía y complicidad que el público argentino. Que reían más, se emocionaban más incluso que el público argentino.

Y según evoluciona la película se convierte de comedia en una película de cine negro, algo que imagino que también estaba en el guión.
Sí. Eso estaba en la historia. Cuando a mí me contaron la historia pensaba, cómo vamos a conseguir que una historia que tiene un principio tan grotesco, tan cómico, tan de Rufufú, derivarla al futuro al que deriva. Pero yo pensé que si los personajes eran lo suficientemente auténticos, la vida es así. Si ahora tú o yo nos encontráramos dentro de una banda de delincuentes, y una cámara nos siguiese, daría lugar a situaciones muy diversas, lo que no seríamos todo el rato es delincuentes de verdad, de género. Me gusta mucho eso, meter personajes de verdad, de andar por casa, en situaciones de género, a ver qué pasa.

Nos comentaba antes lo de querer hacer algo cercano al cine de los hermanos Coen, pero luego la película tiene mucho de películas como Atraco a las 3, ese humor tan nuestro de poner a personajes en situaciones que les vienen grandes.
Sí, yo los referentes más claros es el cine de Monicelli, películas como Rufufú, españoles muchísimos, Atraco a las 3 o esa mirada que tenía Berlanga de ponerte una historia entrañable y simpática en primer término, pero detrás te está explicando una historia durísima, un referente es El Verdugo. Qué te está explicando Berlanga con El Verdugo, te está explicando ejecuciones con el garrote vil, pero el tío se vale de una historia y unos personajes que son como nosotros. A mí eso me crea muchísima fascinación, me encantan esas historias.

Jesús Usero

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Modificado por última vez en Viernes, 19 Octubre 2012 15:29