Sintió que los estudios tradicionales de Hollywood eran sus enemigos mortales.

Resulta irónico viniendo de un director con tanto renombre, pero Martin Scorsese ha revelado que casi dejó el cine después de dirigir "El Aviador" (2005). Finalmente, y agradeciéndoselo todos los amantes del séptimo arte, cambió de opinión. En una  entrevista para The New York Times , el veterano cineasta que ha estrenado otra considerada obra maestra con El Irlandés, dijo que se sintió "agotado" después de trabajar en el drama mafioso Casino de 1995. Le resultaba inútil y una pérdida de tiempo tener que estar lidiando con los ejecutivos del estudio, empeñados siempre en meter la mano en sus trabajos para amoldar y acortar el tiempo de ejecución de sus películas. Y  el momento de la verdad llegó con El Aviador, que además presentaba su segunda colaboración con Leonardo DiCaprio. El director tocó fondo psicológicamente, y el duro estrés y malas condiciones hicieron que se planteara tirar la toalla como director de cine.