Según pasan los meses y los plazos, la adquisición de Fox por parte de Disney parece más cercana, y ya sabemos lo que eso significa, que todas las propiedades intelectuales de Fox pasarán a ser parte de Disney, incluyendo los personajes Marvel de los que todavía tienen los derechos. Desde que se conoce el trato entre ambas empresas, esperamos ver de nuevo a los X-Men en el universo de los Vengadores, y a los 4F ya puestos, y parece que esa posibilidad está cada vez más cerca.

La Momia ***

Junio 08, 2017
Dubitativo arranque para la nueva franquicia de Dark Universe.

La nueva película de La Momia tiene aventuras y tiene pinceladas de acción al estilo Tom Cruise. Ya saben a qué me refiero: su clásico y circense “más difícil todavía” con él mismo haciendo la escena de riesgo, sin dobles, especialmente en lo referido a la escena del avión, que es la única que genuinamente parece un fragmento de sus alardes espectaculares en la saga de Misión imposible. Además tiene a Russell Crowe interpretando al Doctor Jekyll y Mr. Hyde, a su peculiar manera, abordando el personaje en plan hooligan, como una especie de parodia del género de superhéroes, a medio camino entre Hulk y Nick Furia, más que como una versión fiel a la creación de Robert Louis Stevenson. Y tiene una co-protagonista femenina, Annabelle Wallis, que pide a gritos más minutos en la franquicia, como el propio Crowe. Dicho esto, en positivo, al que veo más fuera de juego es a Tom Cruise, que empieza como héroe pícaro y golferas, tal como hiciera el personaje de Brendan Fraser en la versión de 1999, pero luego acaba teniendo que ajustarse al personaje de víctima propiciatoria del personaje interpretado por Sofia Boutella, y sólo al final vuelve a la fórmula de las aventuras dejándonos con ganas de que la película hubiera ido más por ese otro camino aventurero, en lugar de empantanarse en la parte de introducción del terror que además pierde en la comparación con las películas de Stephen Sommers, donde la mezcla de aventuras, sentido del humor, homenaje al cine clásico de Hollywood y pincelada de terror en clave fantástica funcionaba de manera más fluida y apostando por lo trepidante de manera descarada.