El protagonista de Sinister confiesa a un medio de comunicación su deseo de completar una tetralogía, con la historia iniciada en Antes del amanecer (1995).

A lo largo de cerca de tres décadas, Jesse (Ethan Hawke) y Celine (Julie Delpy) han paseado su relación por Austria, Francia y Grecia. Y con sus constantes diálogos existencialistas han marcado cada etapa por la que han transitado siempre unidos, portando el sello del apasionamiento mundano y romántico. La confusa juventud de los encuentros fortuitos y las frases sentenciosas; la edad adulta, con sus desilusiones incluidas; y la madurez, con su carga de desavenencias afectivas al borde del colapso, han configurado esta por ahora trilogía sobre el envejecimiento del amor. ¿Dónde les llevaría una cuarta entrega de esta saga cinematográfica dirigida por Richard Linklater? Probablemente, marcaría un punto de inflexión en la manera de sentir de esta pareja tocada por la varita de las eternidades asumidas. “Nos divertimos trabajando juntos y estando juntos, pero tenemos que estar seguros de que tenemos algo que decir”, explicó Hawke, en una entrevista emitida en Instagram por Q&A, y cuyas declaraciones aparecieron igualmente en la revista IndieWire.