El caso de Henry Cavill como el Superman de DC, no hace más que dar vueltas y no aclararse. Mientras que el actor y su mánager parecen claros frente a rumores y noticias, la prensa lo tiene claro, y Warner Bros. emite comunicados que no aseguran nada a los fans y lo dejan todo en el tintero. La fábrica de rumores que es Hollywood no podía quedarse quieta, así que aquí tenemos varios nombres que comienzan a sonar en los distintos mentideros de la industria del cine. Por supuesto hablamos de rumores sin confirmar, nombres que se lanzan al viento entre seguidores, periodistas o incluso miembros de la propia industria.

Parece una tremenda ironía que, después de todo el tiempo que hemos pasado hablando de los rumores de que Ben Affleck dejase de ser Batman en el universo DC cinematográfico, quien nunca había dado pie a rumores o sospechas, Henry Cavill, sea el primero en dejar el papel oficialmente. Parece ser que el actor ha decidido no interpretar más al personaje, según ha anunciado hace unos momentos The Hollywood Reporter. Según fuentes internas, Warner/DC y Cavill andaban negociando una aparición estelar del actor en Shazam! la película que protagoniza Zachary Levi sobre el personaje de DC, y esas negociaciones se han roto por completo, hasta el punto de que se da por terminada la presencia del actor en próximas películas DC.

Crítica de la película Operación U.N.C.L.E. de Guy Ritchie con Henry Cavill

Homenaje al género de espionaje y aventuras de la primera era dorada de la televisión.

Guy Ritchie le saca partido a la nostalgia en esta adaptación de la serie que en España conocimos como El hombre de C.I.P.O.L., cuyo tono sesentero escapista es quizá la máxima seña de identidad de este largometraje en el que el director de películas como Lock & Stock, Snatch: cerdos y diamantes, RocknRolla y los dos largometrajes de Sherlock Holmes protagonizados por Robert Downey Jr. y Jude Law se queda por debajo de las posibilidades que le ofrecía el material que tenía entre manos, o al menos por debajo de lo conseguido en todos esos títulos citados. Tampoco es que podamos decir que Operación UNCLE es un título “menor” dentro de la irregular filmografía de Ritchie, pero lo que sí está claro es que en todos esos títulos estaba mejor respaldado por su reparto. O dicho de otro modo: que parte del gancho de su cine está en un tanto por ciento muy elevado en los actores con los que cuenta para contar sus historias. Por ejemplo en esta película las contribuciones  breves, escasas incluso, de los mal aprovechados Jared Harris y Hugh Grant, le proporcionan un gancho a sus secuencias que está por encima del rendimiento del trío protagonista. Y, ojo, no es que Henry Cavill, Armie Hammer o Alicia Vikander sean actores flojos o estén mal en el largometraje. Mi impresión es que Ritchie no les saca todo el partido que podría sacarles, porque, equivocadamente guiado por el tono, el ritmo y la forma de concebir los personajes en la serie original, aplica una fórmula similar y no llega a profundizar en ninguna de sus criaturas, ni en las situaciones, ni en los conflictos. Todo tiene un tono muy de serie sesentera floja y superficial, con personajes que son poco más que bocetos o recortables; a pesar de que tenemos un montón de información sobre ellos, esa información se desperdicia porque no da lugar a personajes sólidos, sino a estereotipos. Era un defecto muy propio de las series sesenteras que curiosamente, en su afán por mantener ese tono de inocencia e ingenuidad superficial, ha ejercido ya como lastre en otras adaptaciones al cine. Ejemplo ilustrativo de ello son Los vengadores, dirigida en 1998 por Jeremiah Chechik y Wild Wild West, que puso en pantalla en 1999 Barry Sonnenfeld. Operación UNCLE es notablemente superior a las dos, es mucho mejor, ojo, pero no obstante cojea de ese mismo homenaje que se convierte en pleitesía frente a la serie original, así que le sobra ingenuidad y le falta la insolencia que constituye la mejor característica del cine de Guy Ritchie. Para ganar en el terreno de la insolencia necesitaba a actores capaces de aportar másgarra a sus personajes, o lo que es lo mismo: una capacidad para completar lo que le falta al guión y al tono general de la película. Piensen por ejemplo en lo que hizo Brad Pitt con su personaje de gitano incomprensible en Snatch, o en ese dúo cómico salvaje de Gerard Butler y Tom Hardy en RocknRolla, o en Jason Statham y Jason Flemyng en Lock and Stock, o en Robert Downey Jr. y Jude Law en las dos películas de Sherlock Holmes firmadas por Guy Ritchie. Para que quede más claro: Alicia Vikander es una buena actriz, pero todavía no es capaz de hacer lo que es capaz de hacer Rachel McAdams. A modo de prueba, imaginen a McAdams en el papel de Vikander en esta película y es posible que entiendan mejor lo que quiero decir. No veo la química que debería haber entre Cavill y Hammer y que está en otros dúos y grupos masculinos del cine de Ritchie.

Miguel Juan Payán

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