Crítica de Posesión infernal: En llamas, película dirigida por Sébastien Vaniček y protagonizada por Souheila Yacoub y Tandi Wright.
La nueva entrega de la saga Posesión infernal no sorprende a nadie, pero cumple con lo mínimo esperable.
De qué va Posesión infernal: En llamas
Una mujer se refugia, tras la muerte de su marido, en la casa de su familia política. Es un lugar donde no es del todo bienvenida y en el que le cuesta lidiar tanto con la pérdida como con el espíritu de su relación. En ese momento, los deadites acosarán la casa en busca de un artefacto de enorme poder ligado a esa familia. Desatarán el caos y demostrarán que no todo sucede por azar.
La saga Posesión infernal vuelve a las salas de cine
Después de pasar dos décadas olvidada en un rincón, la saga Posesión infernal regresó a los cines con una nueva versión dirigida por Fede Álvarez, realmente interesante y potente. Posteriormente, tuvimos la serie Ash vs. Evil Dead, con Bruce Campbell poniendo fin a su aventura en la franquicia. Después se estrenó también en cines Posesión infernal: El despertar, una magnífica vuelta de tuerca a este universo: siniestra, macabra, con mucho humor negro y sin ningún respeto por nada ni por nadie —lo de los niños en esa película es impresionante—. Es una lástima que, en lugar de seguir el camino presentado por la anterior película, hayan decidido crear una cinta que, aparentemente, no guarda relación con aquella.
La idea es situar dentro de este universo diferentes historias que no están conectadas, pero que tienen su punto de origen en un mismo mundo, con el Necronomicón y los deadites como elementos comunes. Más que un spin-off, es una suerte de episodio suelto que quiere integrarse en la franquicia de la mano del cineasta Sébastien Vaniček, conocido por Vermin: La plaga. El director está en su salsa con todo el gore, las muertes salvajes y el humor negro que contiene la historia y que se espera de la película. Sin embargo, al final no aporta nada nuevo ni consigue tener una personalidad propia, como sí la tenía la anterior entrega.
El principal problema es que quiere introducir una historia realmente dramática sobre abusos y malos tratos que nunca llega a explorarse del todo y que se queda en la superficie hasta el desenlace de la película. Es una pena, porque tenían una oportunidad increíble para darle una nueva dimensión a este mundo de Posesión infernal. Además, contaban con un buen reparto, pero no logran hacerlo. La escena de la cena es la prueba. Es una secuencia tensa y terrorífica en su concepción que habla de todos esos temas… Sin embargo, en un abrir y cerrar de ojos, la película los olvida para centrarse en la sangre y las muertes.

Entretenimiento para los aficionados al gore y a la franquicia
Y no está mal que lo haga: es lo que esperamos de Posesión infernal. Pero, o bien evitas ese apunte, o bien te zambulles de lleno en él y apuestas por algo diferente. Ese asomar la patita, esas ganas de nadar y guardar la ropa al mismo tiempo, es lo que hace que la película sea, al final, un simple entretenimiento. Está muy bien presentada y resulta muy salvaje y divertida para los aficionados, pero es, esencialmente, olvidable.
Tiene buenos momentos y escenas potentes, pero nada que no hayamos visto antes en mejores condiciones. De hecho, tras ver la película y su última escena poscréditos, queda la sensación de que existe más interés en esa breve secuencia que en todo lo que hemos visto durante los 105 minutos anteriores. Es un ejercicio de estilo que no termina de cuajar, una ensalada de sangre y vísceras que no convence del todo. Cumple el expediente, pero la saga merecía algo más, especialmente después de la anterior película. Pese a todo, los aficionados pasarán un rato más que agradable en la sala.
Te gustará si te gustó…
Evidentemente, está más cerca de la anterior entrega que de la saga original, tanto por su concepto como por su espíritu, pero también queda lejos de aquella.
Jesús Usero
Crítica de Posesión infernal: En llamas
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PREGUNTAS FRECUENTES sobre Posesión infernal: En llamas
¿De qué trata Posesión infernal: En llamas?
La película sigue a una mujer que, tras la muerte de su marido, se refugia en la casa de su familia política. Allí, los deadites asedian la vivienda en busca de un artefacto de enorme poder relacionado con la familia.
¿Quién dirige Posesión infernal: En llamas?
Posesión infernal: En llamas está dirigida por Sébastien Vaniček, cineasta conocido por Vermin: La plaga.
¿Quiénes protagonizan Posesión infernal: En llamas?
El reparto principal de la película está encabezado por Souheila Yacoub y Tandi Wright.
¿Está conectada con las anteriores películas de Posesión infernal?
La película funciona como una historia independiente dentro del universo de Posesión infernal. Comparte elementos fundamentales de la franquicia, como el Necronomicón y los deadites, pero no continúa directamente los acontecimientos de las anteriores entregas.
¿Es necesario haber visto las anteriores películas de la saga?
No es imprescindible. La historia puede entenderse sin haber visto las anteriores películas, aunque los seguidores de la franquicia reconocerán sus criaturas, referencias y principales elementos mitológicos.
¿Da miedo Posesión infernal: En llamas?
La película apuesta principalmente por el terror físico, el gore, las muertes salvajes y el humor negro. Tiene escenas tensas y violentas, aunque su mayor objetivo es ofrecer un espectáculo sangriento y entretenido.
¿Merece la pena ver Posesión infernal: En llamas?
Puede resultar recomendable para los aficionados al gore y a la saga Posesión infernal. Ofrece escenas potentes, violencia explícita y entretenimiento, pero aporta pocas novedades y no desarrolla por completo su trasfondo dramático.
¿Es mejor que Posesión infernal: El despertar?
La nueva entrega comparte parte del tono salvaje y sangriento de Posesión infernal: El despertar, pero carece de la personalidad, la fuerza y la capacidad de sorpresa de aquella película.
¿Cuánto dura Posesión infernal: En llamas?
La película tiene una duración aproximada de 105 minutos.
¿Tiene escena poscréditos Posesión infernal: En llamas?
Sí. La película incluye una escena poscréditos que amplía su historia y apunta a posibles acontecimientos posteriores.
Crítica de Posesión infernal: En llamas



