FIMUCITÉ celebra veinte años de música de cine junto a Diego Navarro, Eímear Noone y John Corigliano en una edición marcada por la pasión.
FIMUCITÉ celebró su vigésima edición demostrando que la música de cine no solo se escucha: también se vive. Cuatro días entre conciertos, entrevistas y momentos con Diego Navarro, Eímear Noone y John Corigliano revelaron el verdadero secreto del festival: la pasión de las personas que lo hacen posible.
¿Cuál es el secreto para que un festival de música de cine cumpla veinte años?
Esa fue la primera pregunta que le hice a Diego Navarro nada más pisar Tenerife, durante la rueda de prensa de FIMUCITÉ.
—La pasión.
En aquel momento me pareció una respuesta tan sencilla como acertada. Cuatro días después, cuando el festival llegó a su fin, comprendí que no era una forma bonita de resumir su historia. Era, sencillamente, la verdad.
Durante esos días descubrí que la pasión no solo estaba sobre el escenario. Estaba en la generosidad de Diego Navarro al abrirnos las puertas de su studio. Estaba en la energía con la que Eímear Noone dirigía Star Wars: A New Hope in Concert. Estaba también en los ratitos entre conciertos; en las comidas y las charlas con todas las personas que he tenido la suerte de conocer, como Javi Godoy —nuestro partner in crime en esta aventura—; y en un equipo que conseguía que, desde el primer momento, dejaras de sentirte un invitado para pasar a formar parte de la familia de FIMUCITÉ: Mary, Lorena, Arese, Pino…


Lo que más me sorprendió al entrar en el estudio de Diego Navarro fue, precisamente, lo que no esperaba encontrar. Había imaginado un espacio caótico, con partituras amontonadas, papeles por todas partes y ese desorden casi romántico que solemos asociar al proceso creativo. En su lugar, encontré un estudio impecablemente organizado. Las estanterías repletas de partituras, los numerosos premios y reconocimientos nacionales e internacionales que jalonan su trayectoria y cada rincón del estudio transmitían una sensación inevitable: allí era donde nacían muchas de las emociones que después llegan a la gran pantalla. En una pequeña vitrina pudimos descubrir el lado más friki de Diego Navarro, con figuras de Star Wars y Mazinger Z, además de apenas tres o cuatro batutas especialmente valiosas para él. Me sorprendió precisamente eso: que hubiera tan pocas. como si, una vez más, lo importante no fueran los objetos, sino la música que había nacido entre aquellas paredes.
Pero el momento más especial estaba aún por llegar.
Diego nos invitó a entrar en la sala insonorizada donde compone. Nos sentamos en el sofá situado frente a todo el equipo con el que da forma a sus composiciones y comenzó una experiencia difícil de olvidar.
Había momentos en los que simplemente nos pedía escuchar. Sin hablar. Sin prisas. Solo la música llenando la sala y la piel de gallina apareciendo casi sin darnos cuenta. En otros, detenía la música para compartir con nosotros lo que había detrás de cada composición. Nos hablaba de cómo había nacido una melodía, de la emoción que buscaba transmitir en una escena, de las decisiones que marcaron el proceso creativo o de las vivencias que acompañaron la composición de aquella banda sonora. De repente, aquellas partituras dejaban de ser solo música para convertirse en historias contadas por la persona que las había escrito.
Durante unas horas dejamos de ser espectadores para asomarnos al lugar donde nacen las emociones que, más tarde, el cine hace nuestras.

Otro dia y después de dirigir Star Wars: A New Hope in Concert —en formato live-to-picture, uno de los mayores retos del festival por la precisión que exige sincronizar cada nota con la proyección de la película—, Eímear Noone me confesó que estaba agotada. También aliviada y muy feliz por cómo había salido todo. Puso en valor el enorme trabajo que había supuesto preparar un concierto de esa magnitud y, sobre todo, quiso destacar el esfuerzo de Diego Navarro, de Ana Molowny —en sus propias palabras, su familia de Tenerife— y de todo el equipo de FIMUCITÉ para hacerlo posible.
Con John Corigliano viví otra de esas pequeñas historias que hablan por sí solas. El primer día me dijo que no era un buen momento para entrevistarlo. Se encontraba cansado y así lo respetamos. Cuando llegó el penúltimo día, yo ya había decidido no insistir. Me parecía que su estado de salud era lo suficientemente delicado como para no incomodarlo. Sin embargo, fue su pareja quien se acercó para decirme que, si queríamos, aquel era el momento de hacerle la entrevista. Fue un gesto sencillo, pero profundamente generoso, que permitió mantener una conversación con uno de los grandes compositores de nuestro tiempo en un ambiente de absoluta cercanía.

Y llegó el día de John Williams Reimagined, un delicado concierto de cámara que revisitó algunas de las composiciones más emblemáticas del maestro, desde Star Wars y La lista de Schindler hasta Memorias de una geisha, Harry Potter, Parque Jurásico o Un horizonte muy lejano. La emotiva dedicatoria a Sam Neill antes de interpretar la música de Parque Jurásico convirtió aquel instante en uno de los más emocionantes de la velada.
Los días fueron pasando entre conciertos, entrevistas y esos pequeños ratitos en los que acabas hablando de todo un poco. Son conversaciones que surgen sin buscarlas y que, al final, terminan formando parte de los mejores recuerdos del festival.
Y entonces llegó la Red Carpet Gala de FIMUCITÉ 20, el broche de oro del festival que nos ofreció un recorrido por algunas de las bandas sonoras ganadoras del Óscar más emblemáticas de la historia del cine, con obras como Ben-Hur, Lawrence de Arabia, Memorias de África, Shakespeare enamorado, El violín rojo, Titanic, El Señor de los Anillos o E.T., el extraterrestre. Pero, más allá del repertorio, había algo extraordinario: la forma en la que Diego Navarro vivía cada segundo del concierto. Al frente de la Orquesta Sinfónica de Tenerife, dirigía con una energía arrolladora. Disfrutaba, sonreía y transmitía la emoción de cada partitura de una forma contagiosa. Su expresividad, la amplitud de sus gestos y la manera en que vivía cada compás convertían su dirección en un espectáculo en sí mismo. No daba la sensación de estar simplemente dirigiendo un concierto. Estaba celebrando veinte años de un proyecto al que ha dedicado buena parte de su vida.

Mientras lo observaba dirigir aquella gala, ya no estaba viendo únicamente a un director de orquesta. Estaba viendo a la misma persona que dos días antes nos había abierto las puertas de su estudio para enseñarnos, con una generosidad poco habitual, cómo nace una emoción antes de llegar a la pantalla…
A esa emoción se sumaban momentos inolvidables, como el delicado sonido del bansuri de Juan Carlos Cantero en Lawrence de Arabia; la extraordinaria interpretación del joven violinista Javier Comesaña en El violín rojo, con John Corigliano presente en el auditorio; o la ovación que recibió Stephen Warbeck tras escuchar la suite de Shakespeare in Love. Y, por supuesto, hubo partituras, como la de Titanic, capaces de volver a emocionarnos como si las escucháramos por primera vez.

Y fue entonces cuando entendí que aquella primera respuesta en la rueda de prensa no era un eslogan
—¿Cuál es el secreto para que FIMUCITÉ cumpla veinte años?
—La pasión.
Cuatro días después comprendí que aquella no era solo una buena respuesta. Era la definición perfecta de todo lo que acabábamos de vivir. Porque FIMUCITÉ no solo celebra la música de cine. Celebra la pasión de quienes la hacen posible.
Susana Román
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PREGUNTAS FRECUENTES sobre FIMUCITÉ
¿Qué es FIMUCITÉ?
FIMUCITÉ es el Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife, un encuentro dedicado a interpretar y celebrar las grandes bandas sonoras del cine y otros medios audiovisuales.
¿Quién dirige FIMUCITÉ?
El compositor y director de orquesta Diego Navarro es el director y fundador de FIMUCITÉ, además de una de las figuras fundamentales en la trayectoria del festival.
¿Qué conciertos destacaron en FIMUCITÉ 20?
Entre los conciertos más destacados estuvieron Star Wars: A New Hope in Concert, dirigido por Eímear Noone; John Williams Reimagined; y la FIMUCITÉ 20 Red Carpet Gala, dirigida por Diego Navarro.
¿Qué compositores participaron en FIMUCITÉ 20?
La edición contó con figuras como John Corigliano y Stephen Warbeck, además de intérpretes y directores como Eímear Noone, Diego Navarro, Javier Comesaña y Juan Carlos Cantero.
¿Cuál es el secreto del éxito de FIMUCITÉ?
Según Diego Navarro, el secreto para que FIMUCITÉ haya cumplido veinte años es la pasión: la de quienes organizan el festival, interpretan la música y comparten cada edición con el público.



