Descubre 10 películas sobre superordenadores —de HAL 9000 a Skynet— y cómo retratan los riesgos y dilemas de la IA, con reseñas, datos clave y curiosidades.
Con motivo del estreno de Tron: Ares, de Joachim Rønning, vamos a recomendar algunas películas sobre supercomputadoras en las que el ser humano debe lidiar con los perniciosos avances de la informática. Vamos, lo que vienen siendo nuestras propias vidas dentro de poco tiempo si la IA sigue progresando en su desarrollo.
No están todas las que son, pero sí se ha procurado reseñar las más relevantes. Con mucho dolor de mi corazón, he tenido que dejar fuera de la selección a los robots, androides, ginoides, autómatas y demás seres artificiales que tanto han hecho por la ciencia ficción y la diversión de sus seguidores.
La selección se centra únicamente en superordenadores y en los trastornos que provocan a los seres humanos. Sin más dilación, veamos lo que nos puede enseñar el cine sobre los superordenadores.

2001: una odisea del espacio (1968)
Dirigida por Stanley Kubrick y protagonizada por Keir Dullea, Gary Lockwood y William Sylvester, se basa en el relato de Arthur C. Clarke titulado El centinela. Clarke escribió el guion junto a Kubrick y, en paralelo, una novela basada en el mismo. La supercomputadora HAL 9000, a bordo de la nave Discovery 1 en ruta hacia Júpiter, comienza a funcionar mal y provoca la muerte de varios tripulantes. Las siglas H.A.L. responden a Heuristically Programmed Algorithmic Computer, o Computadora Algorítmica Programada Heurísticamente en castellano.
La relación entre Kubrick y Clarke —ambos genios en sus respectivos campos— no siempre fue del todo buena, y entre los recambios que el realizador pensaba para sustituir al escritor estaban Michael Moorcock, creador de Elric de Melniboné y uno de los primeros en emplear el concepto del multiverso, y J. G. Ballard, escritor de ciencia ficción empeñado en describir el fin del mundo de maneras imaginativas, como en El mundo de cristal, Huracán cósmico o El mundo sumergido, y autor, además, del libro en el que se basa la película El imperio del sol (1987), de Steven Spielberg.
HAL 9000 siempre provocará en el espectador cierta simpatía, sobre todo gracias a su redención en la secuela 2010: odisea dos (1984), de Peter Hyams, en la que estuvo acompañado por otro superordenador, SAL 9000, creado también por el doctor Chandra.

Colossus: el proyecto prohibido (1970)
Adaptación del libro de Dennis Feltham Jones Colossus (1966), dirigida por Joseph Sargent y protagonizada por Eric Braeden, Susan Clark y Gordon Pinsent. La novela de Jones contó con dos secuelas: The Fall of Colossus (1974) y Colossus and the Crab (1977), aunque no gracias al éxito de la película, que acabó fracasando en taquilla. El Colossus del título es un sistema de defensa nuclear estadounidense que desarrolla inteligencia propia al conectarse con otro superordenador soviético llamado Guardián.
Ambos comienzan a tomar decisiones propias, desobedecen a sus creadores y lanzan misiles nucleares para obligar a restablecer la conexión que los humanos habían cortado, aterrados al ver su progreso. Aunque en un principio se pensó en Charlton Heston o Gregory Peck para encarnar al doctor Charles Forbin, creador del artefacto, finalmente el papel recayó en Eric Braeden.

Engendro mecánico (1977)
Dirigida por Donald Cammell y protagonizada por Julie Christie, Fritz Weaver y Gerrit Graham, se trata de la adaptación cinematográfica del libro Demon Seed, escrito por el rey del best seller Dean R. Koontz. Atención, fans de la domótica: el argumento de esta película puede interesarles e inquietarles a partes iguales. Proteus IV es una avanzada inteligencia artificial creada por el doctor Alex Harris (Weaver).
Cuando Harris se ve obligado a desactivar a Proteus, este logra infiltrarse en la casa de su creador —gestionada por multitud de ordenadores—, encierra a la esposa del científico, interpretada por Christie, y comienza a torturarla para que dé a luz a su hijo, forma en la que el artefacto cree poder alcanzar la inmortalidad. En resumen, una lisérgica mezcla de La semilla del diablo con Terminator. Encender las luces con una palmada ya no volverá a ser lo mismo después de ver este largometraje.

Star Trek: la película (1979)
La incursión en la pantalla grande de los personajes de la serie clásica Star Trek (1966-1969), de Gene Roddenberry, fue dirigida por Robert Wise y protagonizada por William Shatner, Leonard Nimoy y DeForest Kelley. Una extraña nube gigante alienígena se dirige a la Tierra destruyendo todo a su paso —desde cruceros de batalla klingon hasta estaciones espaciales humanas—.
En su interior, la tripulación de la U.S.S. Enterprise descubrirá una antigua sonda espacial de fabricación humana que, tras atravesar un agujero negro, es transformada por una raza de máquinas en un nuevo ser cibernético apodado V’ger, cuya única ambición es conocer a su creador. El éxito en taquilla de La guerra de las galaxias (1977) dio lugar a multitud de películas de ciencia ficción, y Paramount invirtió un presupuesto de 15 millones de dólares para aprovechar la tendencia, lo que le reportó unos beneficios cercanos a los 140 millones.

Juegos de guerra (1983)
Uno de los títulos míticos de la década de los ochenta, dirigido por John Badham y protagonizado por Matthew Broderick, Ally Sheedy y Dabney Coleman. La supercomputadora W.O.P.R. —iniciales de War Operations Plan Response, que significa aproximadamente “Plan de respuesta a operaciones de guerra”— es otro sistema de defensa estadounidense como el ya mencionado Colossus. Apodado Joshua, un buen día comienza a jugar una partida con un joven hacker interpretado por Broderick.
El problema es que Joshua no sabe distinguir la realidad de la ficción y, durante la partida, empieza a tomar decisiones que pueden provocar la Tercera Guerra Mundial. John Badham sustituyó a Martin Brest como director tras doce días de rodaje y varias discusiones con los productores. Con un presupuesto de 12 millones de dólares, logró recaudar más de 124 millones en taquilla mundial.

Terminator (1984)
Dirigida por James Cameron y protagonizada por Linda Hamilton, Arnold Schwarzenegger y Michael Biehn, dio inicio a una exitosa franquicia con cinco secuelas, una serie de televisión y multitud de cómics, videojuegos, figuras de acción y demás productos de mercadotecnia. Un sistema de defensa estadounidense conocido como Skynet toma conciencia de sí mismo y considera a la humanidad una plaga, por lo que inicia una guerra nuclear global para erradicarla.
Sin embargo, el líder de la resistencia, John Connor, le planta cara, y la supercomputadora del futuro envía al pasado a uno de sus soldados —un organismo cibernético conocido como Terminator— para acabar con la madre del líder antes de su concepción.
Schwarzenegger no imaginó el éxito que obtendría la película, pues durante el rodaje de Conan el destructor (1984) la describió como “un filme de mierda que estoy haciendo”. En un principio, Lance Henriksen debía interpretar al Terminator, ya que se suponía que era una unidad para infiltrarse discretamente entre los humanos, algo difícil en el caso de Schwarzenegger. Con un presupuesto de más de 6 millones de dólares, la película recaudó en todo el mundo más de 78 millones.

Superman III (1983)
Tercera entrega cinematográfica de las aventuras del primer superhéroe de los cómics, creado por Joe Shuster y Jerry Siegel en 1938. Richard Lester, que había tomado el relevo de Richard Donner durante el rodaje de la segunda entrega, dirigió también esta producción, protagonizada por Christopher Reeve, Richard Pryor y Annette O’Toole. Robert Vaughn sustituyó como villano al Lex Luthor de Gene Hackman, dando vida a Ross Webster, el ambicioso empresario responsable de construir una peligrosa supercomputadora en el Gran Cañón.
Antes de abandonar la franquicia, Donner planeaba utilizar al personaje de Brainiac, un superandroide alienígena del planeta Colu con la piel verde y un dudoso gusto en el vestir —es aficionado a los polos rosas y a los bañadores blancos—. Apareció por primera vez en el número 242 de Action Comics en 1958, creado por Otto Binder y Al Plastino.
Siempre pensé que detrás de la repentina habilidad informática de Gus Gorman, el hacker interpretado por Pryor, había una influencia alienígena, algo que más tarde ocurriría en la versión de Brainiac imaginada por John Byrne durante su etapa en la colección del kriptoniano en los ochenta.

Resident Evil (2002)
Adaptación cinematográfica del popular videojuego de zombis y mutantes, dirigida por Paul W. S. Anderson y protagonizada por Milla Jovovich, Michelle Rodríguez, James Purefoy y Ryan McCluskey. La Reina Roja es una supercomputadora que rige la instalación secreta de la corporación Umbrella bajo Raccoon City, donde se investigan peligrosos virus mortales.
Se trató de una invención para la película, inspirada en Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll, destinada a ofrecer información al espectador que en el videojuego se proporcionaba mediante archivos. De hecho, adopta la forma de una niña generada con láseres de color rojo chillón. En entregas posteriores llegará incluso a dominar a seres humanos gracias a una joya rojiza. Con un presupuesto de 33 millones de dólares, la película logró recaudar más de 100 millones y dio lugar a varias secuelas.

Yo, robot (2004)
Basada en los relatos de robots de Isaac Asimov, fue dirigida por Alex Proyas y protagonizada por Will Smith, Bridget Moynahan y James Cromwell. En la empresa U.S. Robotics, además de autómatas, crean también la inteligencia artificial V.I.K.I., cuyas siglas significan Virtual Interactive Kinetic Intelligence, o Inteligencia Cinética Interactiva Virtual. Curiosa la afición humana por bautizar a las supercomputadoras con siglas. Total, que la tal V.I.K.I. decide saltarse las tres leyes de la robótica que impiden dañar a los humanos. Utilizando como soldados a un nuevo modelo de robots, los NS-5, concluye que la mejor forma de evitar la extinción de la humanidad consiste en controlarla completamente.
El proyecto de la película se inició en 1995, y entre sus posibles protagonistas figuraron actores como Arnold Schwarzenegger o Denzel Washington. Con un presupuesto de 120 millones de dólares, recaudó más de 350 millones y estuvo a punto de entrar en la lista de las diez películas más taquilleras de 2004.

Iron Man (2008)
Adaptación cinematográfica del personaje de Marvel creado por Stan Lee, Larry Lieber, Jack Kirby y Don Heck en 1962, que apareció por primera vez en el número 39 de la colección Tales of Suspense. Dirigida por Jon Favreau y protagonizada por Robert Downey Jr., Jeff Bridges y Gwyneth Paltrow, narra cómo el multimillonario Tony Stark (Downey Jr.) crea una armadura para escapar de un secuestro. Una vez a salvo, comienza a mejorar el diseño del artefacto y le añade un ordenador al que, con su habitual humor, bautiza como J.A.R.V.I.S. —siglas de Just A Very Intelligent System, es decir, “Simplemente un Sistema Muy Inteligente”—.
Paul Bettany fue el encargado de prestar su voz a este sistema, origen en posteriores películas del personaje de la Visión, al que también interpretaría. En los cómics, en los que apareció por vez primera en el número 59 de Tales of Suspense, Edwin Jarvis era humano y trabajaba como mayordomo de la familia Stark y, posteriormente, de Los Vengadores: una especie de versión marvelita del eficaz sirviente inglés de cierto Hombre Murciélago de la Distinguida Competencia.
Javier Juan
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10 películas sobre supercomputadoras



