Crítica de La bola negra, película dirigida por Javier Ambrossi y Javier Calvo e interpretada por Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau, Penélope Cruz, Antonio de la Torre, Milo Quifes, Carlos González, Lola Dueñas, Alberto Cortés, Albert Pla y Glenn Close.
¿De qué trata La bola negra?
Una supuesta obra perdida e inacabada de Federico García Lorca, titulada La bola negra, marca el destino de una serie de hombres determinados por su homosexualidad. En 1936, Carlos (Milo Quifes) vive obsesionado con ingresar como miembro en el casino de Granada. En 1937, un soldado del bando franquista llamado Sebastián (Guitarricadelafuente) debe vigilar al teniente coronel republicano Rafael Rodríguez Rapún (Miguel Bernardeau), con quien descubre un amor que el militar del bando golpista se niega a reconocer. En 2017, Alberto (Carlos González) descubre la identidad de su abuelo fallecido. Tres historias enlazadas por el citado texto oculto del autor de Yerma.
Crítica de La bola negra
La imaginación desbordada de Javier Ambrossi y Javier Calvo da alas, desde el inicio del metraje, a esta película coral, que presenta altas cotas de emotividad audiovisual. Está compuesta por un sinfín de imágenes impactantes y simbólicas, en las que el genio figurado y fantasmal de Federico García Lorca planea sobre cada secuencia y fotograma de este homenaje dedicado a la libertad para sentir y amar.
Desde el arranque del filme, con un pueblo español salvajemente bombardeado por la aviación italiana de Mussolini, la conformación de los diferentes relatos que nutren el guion lleva a los espectadores a un universo extraño y siniestro, en el que la guerra civil española ilustra el infierno humano que describe este trágico y asfixiante mosaico dramático, formado por el ingenuo Sebastián, el esperanzado Rafael, el angustiado Carlos y el cansado Alberto.
La voz rota de Judeline —quien también interpreta en la cinta al espectro de una mujer asesinada por su esposo—, al son de Soldadito español —el célebre pasodoble popularizado, entre otros intérpretes, por Marujita Díaz—, preludia, con un poso de nostalgia, las tragedias que van a acontecer a lo largo de La bola negra: un laberinto de privaciones afectivas en formato de celuloide que se erige como un desangelado fresco de la sinrazón que marcó la guerra civil española, con los asesinatos masivos por cuestiones ideológicas o por preferencias sexuales contrarias a la moral del catolicismo militante.
Ante semejante mensaje de agonía colectiva, la figura de Federico García Lorca aparece como el referente esencial para denunciar la persecución y la condena de la homosexualidad, mientras los partidarios de los golpistas al mando de Francisco Franco se encargan de denigrar con violencia cualquier amor alejado de las relaciones entre hombres y mujeres.

Un reparto heterogéneo y eficaz
Uno de los elementos más destacados de La bola negra se encuentra en su nutrido y acertado elenco interpretativo. Entre las sorpresas está la actuación del músico Guitarricadelafuente, quien emprende su debut en un papel protagonista después de su cameo artístico en Amarga Navidad (Pedro Almodóvar, 2026).
Álvaro Lafuente Calvo (Guitarricadelafuente) realiza un conmovedor retrato de Sebastián como un joven perdido en un mundo en llamas, que luce el uniforme de los golpistas por imposición y nunca por convicción. A su lado, Miguel Bernardeau lleva a cabo un convincente ejercicio de profundidad afectiva en la piel del atormentado Rafael Rodríguez Rapún. Ellos dotan de sentido humano a la espina dorsal del argumento de la obra de los Javis.
Junto a Guitarricadelafuente y Bernardeau, Milo Quifes consigue transmitir una insondable amargura y un profundo sufrimiento interior con su caracterización de Carlos, el chico que no puede ser miembro del casino granadino por su condición de homosexual.
Ya en el relato ambientado en el siglo XXI, Carlos González logra captar el nivel de cansancio emocional que experimenta Alberto, el historiador y antiguo autor teatral que descubre el secreto de su abuelo y de La bola negra. El personaje tiene que lidiar también con su caótica madre —Lola Dueñas realiza un trabajo lleno de matices en su interpretación de Teresa—.
Entre las colaboraciones más destacables, Penélope Cruz brilla con intensidad bajo el maquillaje excesivo de Nené Romero, la vedete que acude a cantar y bailar para las tropas franquistas destinadas en Santander. Cruz elabora un personaje entre aguerrido y decepcionado con la realidad, una mujer que recuerda vagamente a las divas agrietadas del cine de Federico Fellini.

Detalles poco esmerados en La bola negra
Pese a que la adaptación libre que los Javis realizan de La piedra oscura, de Alberto Conejero, combinada con el universo y los textos de Federico García Lorca, constituye un auténtico espectáculo de imaginación y fantasía, existen algunas sensaciones puntuales que lastran ligeramente las indudables virtudes de este filme valiente y de enorme sensibilidad.
Entre los mayores errores del extenso metraje está la inclusión del personaje de Federico García Lorca de una manera bastante estereotipada, casi con un halo mesiánico y muy liviano en su presencia dentro de la trama. El guion no consigue transmitir el magnetismo intelectual del autor de La casa de Bernarda Alba y tampoco favorece el toque visionario con el que los Javis intentan anticipar su trágico asesinato.
Tampoco queda muy bien enlazada la colaboración de la actriz estadounidense Glenn Close como una erudita especializada en la figura de García Lorca. La aportación de la protagonista de Las amistades peligrosas resulta desconcertante y se antoja un tanto perdida en medio de la búsqueda que lleva a cabo el sorprendido Alberto en torno a la vida y el pasado de su abuelo materno fallecido.
Te gustará si te gustó…
Sin duda, las películas y series de televisión de los Javis dan muchas pistas sobre cómo entender el simbolismo y el engranaje audiovisual de La bola negra. Asimismo, resulta interesante recuperar la obra completa de Federico García Lorca, cuyos argumentos presentan numerosas conexiones con esta película emocionante y reivindicativa.
Jesús Martín
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¿De qué trata La bola negra?
La bola negra entrelaza tres historias situadas en distintas épocas y conectadas por una supuesta obra perdida e inacabada de Federico García Lorca. Sus protagonistas están marcados por el deseo, la homosexualidad, la represión y las consecuencias de una sociedad que les impide vivir libremente sus relaciones afectivas.
¿Quién dirige La bola negra?
La película está dirigida por Javier Ambrossi y Javier Calvo, conocidos conjuntamente como los Javis.
¿Quiénes protagonizan La bola negra?
Entre sus principales intérpretes se encuentran Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau, Penélope Cruz, Milo Quifes, Carlos González, Lola Dueñas, Alberto Cortés, Albert Pla, Antonio de la Torre y Glenn Close.
¿Qué relación tiene La bola negra con Federico García Lorca?
Federico García Lorca funciona como una de las figuras centrales del universo argumental y simbólico de la película. La historia toma como punto de partida una obra inacabada asociada al autor y utiliza su figura para abordar cuestiones como la homosexualidad, la represión y la libertad afectiva.
¿Está La bola negra basada en La piedra oscura?
La película mantiene una estrecha conexión creativa con La piedra oscura, obra teatral de Alberto Conejero inspirada en Rafael Rodríguez Rapún y en el universo de Federico García Lorca. Conejero participa además en el guion junto a Javier Ambrossi y Javier Calvo.



