Crítica de Te van a matar, película dirigida por Kirill Sokolov con Zazie Beetz, Myha’la Herrold, Paterson Joseph, Tom Felton y Heather Graham.
Una película que aúna varios géneros con mayor o menor acierto, pero que podía haber sido más contundente.
De qué va Te van a matar
Una joven con un trágico pasado acaba encontrando trabajo en un lujoso y antiguo hotel de Manhattan, donde poder empezar su vida de nuevo. Pero pronto descubre que los intereses de los habitantes del hotel van en contra de su bienestar y que es la víctima de un juego entre el gato y el ratón en el que todos quieren atraparla. Aunque ella tampoco ha sido realmente honesta sobre sus motivos para aceptar el trabajo en el hotel…
Muchas referencias y cierto estilo, pero poco contenido.
Es imposible no pensar en Noche de bodas cuando uno se acerca a Te van a matar. Desde los primeros compases de la película, la historia tiene muchos paralelismos, con ese personaje atrapado en un lugar del que no puede escapar mientras el resto de personajes intenta darle caza para cumplir con un ritual satánico. Es un tema común en ambas, como lo es la protagonista que parece ser una cosa, pero es mucho más de lo que parece según descubrimos la trama y su pasado. Pero Noche de bodas parecía tener mucho más claro lo que quería ser y definía mucho mejor a sus personajes y su historia.

Mientras, Te van a matar bebe de innumerables fuentes y hace cientos de referencias, desde Tarantino y Kill Bill hasta Sam Raimi y Terroríficamente muertos, pasando incluso por Guy Ritchie. Su forma de encarar la violencia, la sangre y la acción tiene ecos de todos ellos y juega mucho con el estilo. Todo es estilo en la película de la directora Kirill Sokolov, a quien recordamos por su más que apreciable ópera prima, ¿Por qué no te mueres?. Aquí no llega a la contundencia de aquella historia, principalmente porque el guion, escrito por ella y Alex Litvak, no termina de profundizar en lo que promete.
Litvak es un guionista que ha pasado por producciones cuestionables como Los tres mosqueteros 3D o Predators, y no es capaz de diseccionar a los personajes, ni la sátira social ni la guerra de clases, como suelen hacer este tipo de historias. Se queda en la superficie —algo que sobre todo sucede con los villanos, nunca bien explicados ni desarrollados, excepto Patricia Arquette—. Es todo estilo y nada de sustancia. Y eso hace que el viaje sea entretenido, pero no pase de ahí.

Otro de sus puntos a favor es un reparto liderado con talento por Zazie Beetz, a quien estos papeles de acción le sientan de maravilla. Es, además, el personaje al que el guion dedica verdadero tiempo, por lo que la conocemos y empatizamos con ella mejor que con otros papeles con peso, como el de Arquette o Myha’la. Luego está ese grupo de cazadores disparatados liderados por Tom Felton y Heather Graham, realmente divertido y con personalidad.
Pero donde destaca es en el estilo. La puesta en escena es excelente y el diseño del hotel y sus distintas localizaciones, una maravilla que podría pertenecer a un Wes Anderson trasnochado o a un Jean-Pierre Jeunet en sus inicios. La acción es contundente, el gore está siempre presente… pero algo no termina de encajar. Pese a sacarnos más de una carcajada, pese a su desvergonzada forma de plantear la trama… da muchos tumbos y hay un momento en el que, incluso con poco más de 90 minutos de duración, el ritmo se resiente hasta que llega la resolución. Ofrece un buen rato en el cine, pero no es capaz de llegar más allá, pese a su prometedor arranque y sus brillantes momentos aislados. Quizá es que salta demasiado entre géneros sin aprovechar ninguno —terror, thriller, acción—. Pero tampoco vamos a sentir que hemos tirado nuestro dinero viéndola.
Jesús Usero
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Crítica de Te van a matar



