
Mis 10 mejores del año son:
1.- Stoker
2.- Django Desencadenado
3.- Nameless Gangster
4.- Pacific Rim
5.- The Berlin File
6.- La Cabaña En El Bosque
7.- El hombre de acero
8.- Bienvenidos Al Fin Del Mundo
9.- El Lado Bueno De Las Cosas
10.- Amor
Este 2013 que acaba nos ha traído mucho cine y muy variado y si hay que destacar algo han sido los regresos. Es el año del regreso de Superman, de Tarantino, Park Chan-Wook, Haneke, Del Toro o de los estrenos en cines de películas asiáticas. Muchos nombres que han demostrado que se puede hacer cine para todos los gustos pero sin olvidar la calidad, ya sea cine de autor o de puro entretenimiento. En este sentido, “Pacific Rim” o “El Hombre de Acero” son las dos piedras angulares. A pesar de las críticas recibidas, el Superman de Zack Snyder logra entretener de forma brillante, lo mismo que hace Del Toro con sus Jaeggers y sus Kaijus. Historias que aguantan dentro de los límites de los géneros que tocan, ya sea ciencia-ficción y Kaiju-Eiga (cine de monstruos gigantes) o el de los superhéroes, y muestra un espectáculo de evasión perfecto y espectacular, algo que necesitamos al menos de vez en cuando. Pero sin duda, la película más redonda del año ha sido “Stoker”, una historia muy bien contada, visualmente impecable, con un tempo que transforma un thriller psicológico en una historia de terror con la maestría de Park Chan-Wook en su debut en Norteamérica. “Django Desencadenado”, el regreso de Tarantino en este homenaje al spaguetti western con su inimitable estilo, o “El lado bueno de las cosas”, películas muy diferentes pero revulsivas en sus respectivos géneros, mismo caso que “Bienvenidos al Fin del Mundo” o “La Cabaña en el Bosque”, paródicas de géneros pero respetuosas y brillantes en sus planteamientos. Y el regreso del cine oriental no podía haber sido más acertado con títulos que unen calidad con entretenimiento, cine surkoreano como “The Berlin File” o “Nameless Gangster”, grandes éxitos en su país natal que demuestran que el cine con mayúsculas no entiende de nacionalidades.
Iván E. Fernández



