Crítica de El placer es mío, película dirigida por Reem Kherici, con François Cluzet, Alexandra Lamy y Reem Kherici
Un gran reparto da vida a una comedia francesa inspirada en los creadores del legendario Womanizer.
De qué va El placer es mío
Una pareja madura se enfrenta a una situación complicada: se ve obligada a vender la casa por el problema laboral de él. Eso sacará a relucir algo mucho más complejo, que lleva atormentando a la esposa desde el inicio de la relación. Nunca ha sido capaz de alcanzar el orgasmo y lleva fingiendo toda su vida. Enfrentados a un nuevo aspecto de su relación que desconocían, ambos colaborarán para lograr que ella alcance el clímax por primera vez, diseñando un juguete sexual revolucionario que podría solucionar todos sus problemas. Aunque el camino al éxito no sea nada sencillo.
Una comedia francesa… como muchas otras comedias francesas
Siempre que oigo a alguien quejarse de lo repetitivas que son las comedias españolas, o algo por el estilo, me acuerdo de los productos franceses —muchos de los cuales llegan a nuestras pantallas—, que parecen todos, o casi todos, cortados por el mismo patrón. Comedias ligeras, con temas que puedan resultar de una forma u otra controvertidos —sociales, personales o políticos— y que llevan al espectador a noventa minutos, más o menos, de un producto que te saca muchas sonrisas y más de una carcajada, que nunca permanece demasiado tiempo en la memoria y que, al final, no aporta nada.

Aquí nos encontramos justo con eso: una película divertida, ligera, inocua, con un humor pretendidamente pícaro, pero que, en realidad, es más ingenuo que un niño de tres años. Una película dirigida y coescrita por Reem Kherici, quien también se reserva un papel secundario, y que ha dirigido títulos como La wedding planner, Perro y gata y París a toda costa, todas ellas estrenadas aquí. Incluso La wedding planner tuvo un remake español en Hasta que la boda nos separe. Y, con ese currículo, no se puede esperar que la dirección brille especialmente. Sabe cuidar a sus actores, sabe dejarlos respirar, pero visualmente hay poco que rascar en la película.
Y, claro, la directora sabe jugar con el reparto, pero es que, cuando tienes a Alexandra Lamy y François Cluzet como protagonistas, tienes más de la mitad del camino recorrido. Ellos dos son y respiran comedia, una comedia sencilla, empática, nada recargada —esa escena comprando libros, ese momento en la bañera…—. Tienes a dos auténticos titanes de la interpretación francesa al frente de tu historia, y eso ya es tener más de la mitad del camino recorrido. Su química, su talento y lo que despliegan en pantalla ya pagan la entrada de la película. Una película que, sin embargo, no aprovecha personajes como los de Camille Aumont Carnel o Delphine Baril.

Entretiene y cumple, pero sabe un poco a producto prefabricado
La película toca todas las teclas que se supone que una comedia así debe tocar, pero lo hace de una forma tan mecánica que nos deja el sabor de boca de estar ante un producto prefabricado y no ante una historia real potente y con fuerza. No tiene personalidad, no tiene chispa. El humor es efectivo —más de sonrisa que de carcajada— y el ritmo, ligero, pero hay personajes que parecen más mecanismos para hacer que el guion avance que personajes reales. Pasa con el tipo al que nuestro protagonista odia, o incluso con su amigo.
Sí hay algún momento interesante, que es mejor no revelar, pero se queda algo corta a la hora de plasmar en imágenes lo que pretende. Es una película entretenida, bien contada, con ritmo, buen reparto… Sin más. Nada que vaya a quedarse en la memoria demasiado tiempo o que nos sugiera que merece la pena volver a verla una segunda vez. Y eso para una historia real, o inspirada en la realidad, que resulta menos interesante de lo que parecía a primera vista.
Te gustará si te gustó
Tiene cosas de Crónicas sexuales de una familia francesa, aunque no tiene su misma picardía ni mala uva. Pero, si te gustó aquella, esta puede convencerte.
Jesús Usero
Copyright 2026 AccionCine. Se permite el uso del contenido editorial del artículo siempre y cuando se haga referencia a su fuente, además de contener el siguiente enlace: www.accioncine.es
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp o Telegram para recibir las noticias en tu móvil o únete al grupo AccionCine de Telegram para conversar de cine y hacer amigos.
Crítica de El placer es mío



